Cuando éramos chicos y prendíamos nuestras consolas de Nintendo, PlayStation o Xbox para jugar a sus clásicos videojuegos, soñábamos con algún día verlo reflejado en la pantalla grande e, incluso, hasta imaginábamos posibles actores y actrices que le darían vida a aquellos carismáticos personajes que nos hacían pasar días enteros delante del televisor.

Lo cierto es que muchos de esos videojuegos llegaron, algunos con mayor fortuna que otros, con más de una película y otros solo tuvieron una aparición con un rotundo fracaso. A continuación, nombraremos algunos de estos juegos que pasaron al cine.

Super Mario Bros (1993)

El emblemático juego de Nintendo llegó a la pantalla grande en el año 1993, protagonizado por Bob Hoskins en la piel de Mario. Hoskins es conocido por interpretar a Eddie Valiant en el clásico «¿Quién engañó a Roger Rabbit?» o personificar a Smee en la cinta «Hook», que cuenta la vida de Peter Pan una vez que se fue del país de Nunca Jamás. El actor colombiano John Leguizamo, a quien seguro recuerdes por prestarle su voz al carísmático Sid en «La Era del Hielo» o interpretar a Toulosse Lautrec en «Moulin Rouge», le da vida a Luigi, el hermano de Mario.

De todas maneras, la película fue un absoluto desastre, económico (su presupuesto ascendió a 48 millones de dólares y en taquilla apenas ingresaron 20) tanto como artístico, destrozada sin piedad por la crítica en su momento y que provocó el rechazo de la mayoría de los fans, que se quejaban del sinsentido que era la cinta en su conjunto. Hoskins llegó a declarar que era lo peor que había hecho. Lo cierto es que Nintendo nunca más volvió a apostar por llevar a su personaje insignia a la pantalla grande, lo que nos hace preguntarnos por qué en una futura época no podrían darle una segunda oportunidad y ponernos a pensar qué otros dos actores podrían ponerse en la piel de Mario y Luigi.

Street Fighter (1994)

¿Quién no lo jugó en algún Sacoa o en los clásicos fichines? Seguramente alguna vez fantaseamos con convertirnos, por algunos segundos, en Ryu para lograr vencer a cualquiera de los villanos como Bison.

Esta adaptación del clásico videojuego contó con las actuaciones de Jean-Claude Van Damme, Kylie Minogue y el fallecido Raul Julia, recordado por interpretar a Gomez Addams en dos de las películas de la familia más extraña. Concretamente, esta cinta tuvo una mejor suerte que la de Mario Bros, pero tampoco quedó marcada entre las más recordadas de la historia.

Double Dragon (1994)

Este juego narraba la vida de dos hermanos, Billy Lee y Jimmy Lee, quienes habían conseguido sus poderes gracias un maestro de artes marciales a través de la fuerza del dragón. Incluso se llegó a emitir una serie de televisión de dibujos animados donde ambos hermanos luchaban contra su némesis, «El Amo de las Sombras».

La película, al igual que «Super Mario Bros», no fue muy bien recibida por las críticas ni por los fans, que esperaban ver algo más relacionado al videojuego o a la serie animada, que reflejaba a los dos hermanos luchando contra sus enemigos con unas espadas mágicas que contenían poderes especiales y agregaban máscaras de dragón a ambos.

La película fue protanizada por Robert Patrick en el papel de Koga Shuko (quien sería el Amo de las Sombras), Scott Wolf como Billy Lee y Mark Dacascos como Jimmy Lee. En la película, la trama gira en torno a un poderoso medallón mágico llamado el Double Dragon, que se dividió en dos partes. Obviamente, Koga Shuko posee una y los hermanos Lee la otra, que fue heredada por su mentora, el personaje Satori Imada. El único personaje además de los hermanos Lee que aparece en la serie animada, como en la película, es el de Marian Delario, personificado por la actriz Alyssa Milano.

Tomb Raider (2001)

Este videojuego contaba la historia de Lara Croft, una aventurera inglesa que era fanática de explorar ruinas de civilizaciones perdidas, descubrir tesoros antiguos y afrontar mil peligros. El primer videojuego salió a la luz en el año 1997 para los formatos de Sega Saturn, PlayStation y PC, y rápidamente se convirtió en un suceso, dado que sus fans ya veían con buenos ojos una película que narre la vida de Lara.

La elegida para llevar el personaje a la pantalla grande fue Angelina Jolie, debido a su increíble parecido físico con el de Lara Croft. Es por eso que la bella Angelina lo hizo en dos películas: la primera llamada «Lara Croft: Tomb Raider» en 2001 y «Lara Croft Tomb Raider: La cuna de la vida» en 2003. De estas cintas participaron actores como Jon Voigt personificando a Richard Croft, el padre de Lara, y Daniel Craig en el papel de Alex West. Esta adaptación de Paramount fue la primera película basada en videojuegos que logró igualar o, incluso, superar el éxito del videojuego. En 2018 salió una remake llamada «Tomb Raider» con la ganadora del Oscar, Alicia Vikander, en el papel de Lara Croft.

Mortal Kombat (1995)

Otro de los grandes juegos de lucha que jugamos en la entrañable Nintendo 64, entre otras consolas, fue el de las peripecias de luchadores como Liu Kang, Johnny Cage, Raiden, Scorpion, Sub-Zero y Kitana para terminar luchando contra un ser de cuatro brazos llamado Goro. Muchos nos volvíamos locos con las frases que el narrador del juego decía con su voz profunda: «Fatality» o «Finish Him».

En 1995 llegó a la pantalla grande la versión fílmica de este videojuego, pero no logró gran trascendencia y fue rápidamente criticada por fans y nada favorecida por la crítica, que básicamente expresaba que el guión carecía de frescura y la trama no era similar a lo que presagiaba. El único actor «conocido» que participó de la cinta fue Christopher Lambert, quien interpretó a Connor MacLeod en la película «Highlander» de 1988.

Para 2021 hay rumores de que llegará una remake que, se espera, pueda superar a su antecesora y ser más fiel a la historia narrada en el videojuego.

Lo cierto es que el traspaso del videojuego a la pantalla grande no siempre es el mejor paso. En general, suele ser complicado llevar un juego que sale de un arcade o de una consola al cine sin que su trama sufra algún tipo de alteración. De todas formas, no hay que perder las esperanzas porque con las nuevas tecnologías las cosas puedan cambiar.