Seguramente estarás pensando en “Claudio Rígoli: el locutor y periodista de las mañanas de C5N y de las tardes del 9”, sin embargo, esta es la oportunidad para que también conozcas su historia y sus experiencias de vida. Hace 52 años, el 20 de marzo de 1960, nació en Rosario del Tala, Entre Ríos: “un pueblo chiquito, que cuando me vine en el ´80, tendría 6 mil habitantes”. Si bien sus ocupaciones actuales no le permiten volver muy seguido, asegura que “cuando puedo vuelvo, me junto con mis amigos de allá y hacemos un asadito, o un corderito a orillas del río”.

Es el menor de 8 hermanos. Está casado desde hace 28 años y tiene 2 hijos: Agustina (20) y Santiago (18). Mientras conversaba con Claudio ingresó un mensaje de texto a su celular, era Santiago, a quien le respondió brevemente y, mientras lo hacía, comentaba orgulloso: “mi hijo mide 1,94 con 18 años, tiene la misma voz que el padre, nos confunden por teléfono, es la versión mejorada de Claudio Rígoli. Se va a dedicar a la Arquitectura y Agustina a Economía”. Antes realizaba deportes junto a ambos, pero “Santiago ya juega con sus amigos y además no podés seguirles el ritmo, Agustina dejó el tenis y está muy embalada desde hace unos años con hockey.”

Si bien lo reconocemos como un prestigioso locutor y periodista de noticieros, cuando dejó su pueblo para ir a estudiar a La Plata, no fue para desarrollarse en esta profesión: intentó durante 2 años seguidos entrar a estudiar Medicina pero no tuvo suerte. “La segunda vez, llegó un sobre a Entre Ríos, me citaba el departamento de ingreso de la Universidad de la Plata, pensé que había entrado. Llegué a la Facultad de Medicina y me dijeron que el puntaje que me había sacado me daba para estudiar en la Facultad de Veterinaria.” Con mucha pena, tuvo que aceptar que no iba a ser médico y decidió cambiar a su “segundo gran amor: la locución”. A los 24 años, intento rendir en el ISER, pero no pudo porque ya había programado su casamiento y luna de miel: “en COSAL me permitieron incorporarme al curso una vez que llegase de viaje, fui y por suerte ingresé”.

Su pasión por la locución no solo tiene que ver con una cuestión fisiológica: su voz, sino también con la posibilidad de, a través del periodismo, llegar a ser solidario con el televidente. “Gracias a esto he podido ser un medio para canalizar o ayudar a mucha gente y la verdad que eso me produce felicidad, me hace sentir bien; lo he comprobado a lo largo de estos 25 años que llevo trabajando en el 9, también en C5N y en todos los lugares donde trabajé”. Lejos del aburrimiento por estar desde hace tantos años dedicado a las noticias, asegura que cada día siente más pasión por lo que hace: “si no sentís pasión por lo que hacés te termina aburriendo, te pasa con tu pareja”.

Si volviera a nacer le gustaría ser primero médico y en segunda instancia, futbolista de Estudiantes de La Plata, ya que desde chico es hincha de ese equipo: “en el ´68, yo tenia 8 años y mi viejo me hizo escuchar un partido en el que Estudiantes jugaba una intercontinental con el Manchester de Inglaterra, ganó Estudiantes y desde ahí soy hincha del club. Mi viejo era de Vélez”.

Recuerda que su primera salida al aire fue accidentada. En 1987, Romay lo eligió junto a Juan Carlos Pérez Loiseau y Silvia Fernández Barrios para hacer un informativo llamado “El Repiqueteo”. “Mientras Silvia estaba anunciando el título de la noticia, dándome el pie para que yo la desarrolle, se me empieza a bajar la silla y me queda el escritorio a la altura de la nariz, agarré y me puse en cuclillas para salir al aire. Así fue mi debut en televisión. ¡Gajes del oficio!” Claudio todavía siente adrenalina antes de salir en cámara, pero no como al comienzo de su carrera, asegura que no es tensión, ni nervios, sino “placer y esa cuota de ansiedad de salir y de empezar a contarte las noticias del día, como si estuviera sentado en el living de casa”.

Tiene una página en Facebook, hecha por sus admiradoras, llamada “Me gusta Claudio Rígoli”, en la cual el 90% de los comentarios están hechos por mujeres: “sí, hay un gran componente de mujeres en la audiencia, lo sé por los estudios de mercado que se hacen sobre todo en el 9”. No solo lo siguen jóvenes de entre 25 y 34 años, sino también señoras que rondan los 70: “Todos me dicen lo que pasa es que vos para las señoras mayores sos como el yerno que quisiera tener toda madre”.

Fue visto como sex symbol cuando el ciclo `Tendencia´ de Canal 9, le dedicó un programa  para el Día del Periodista, en el cual mostraban a Claudio en su otra faceta, la de boxeador: “sí, hasta el día de hoy se sigue hablando… me hicieron como un portfolio y también una producción gráfica que salió en dos o tres revistas, mostrando qué otras cosas hacía un periodista. Después cuando lo vi me dio como cosita”. Actualmente sigue con los entrenamientos, dice haber hecho muchos deportes durante su vida además de boxeo, atletismo, básquet y tenis. “Voy al gimnasio, pero con una concepción de sentirme bien, una cuestión de salud. En lo estético debo decir también que la naturaleza me ha ayudado, dicho por los nutricionistas que fui a ver, tengo un metabolismo ideal, por suerte”.

Comenta además que en alguna oportunidad Romay hasta le propuso hacer telenovelas pero no aceptó. “Hay que haber estudiado o tener vocación para hacerlo”. Tal como lo refleja en esta última frase, se caracteriza por ser responsable, sincero y creíble para la audiencia televisiva. Desde abril hace un programa en Metro que se llama “Tal como son”, donde el entrevistado cuenta historias de vida durante media hora. “También voy a las empresas o instituciones a vender mi producto y en todas me han transmitido esa imagen, la credibilidad, lo cual es satisfactorio para mí”. Además de “Tal como son”, conduce otra emisión, “Textuales”, con formato periodístico diferente: “amo la noticia, pero en este programa me divierto también, estoy inundado de actualidad todos los días, y esto para mí es como un páramo, me siento a charlar con alguien, no importa lo momentáneo sino las cosas mas profundas de la vida. Me genera satisfacción”. También asegura que por el momento no tiene pensado hacer radio: “soy como un bicho de televisión”.

Otro tema del que hablamos fue la Ley de Medios y el conflicto entre el Gobierno-Grupo Clarín. Para Claudio es fundamental que se respete el espíritu de la ley: “era necesaria una reforma pero no es bueno que uno solo tenga todo el poder, ni de un lado ni del otro; tampoco me parece lógico y justo que el monopolio lo tenga el Estado”. Explica además que en Estados Unidos, por ejemplo, el dueño de un diario no puede ser dueño de una radio y agrega: “eso hace a la diversidad de voces y de opiniones, permite que haya un equilibrio”. Incluso comenta que en nuestro país “hubo un convenio en su momento con Estados Unidos, por el cual ellos podían venir y comprar acá un canal de TV, una radio y un diario pero nosotros no podíamos comprar como extranjeros un medio de comunicación en su país”. No está de acuerdo con que el Estado haga publicidad o participe en la publicidad de los medios porque: “la pauta publicitaria condiciona, el Estado aporta un dinero importante en publicidad y tendría que ser independiente de eso, porque si no, en definitiva, el equilibrio no lo lográs nunca”.

Si bien actualmente es conductor de dos de los noticieros más importantes de la pantalla de aire y de cable, uno en Canal 9 y el otro en C5N, respectivamente, también fue movilero durante varios años y en más de una ocasión su vida corrió peligro: “sí, temí por mi vida, pero después, no en el momento. Me pasó en La Tablada, cuando entramos al regimiento, porque se estaban matando a tiros; en Villa La Cava, hace muchos años, cuando participé en allanamientos; me pasó en El Salvador con las Maras y en Haití”.

Además de tener que cubrir noticias en situaciones de riesgo, hay otras que lo conmueven, tal es el caso de una pequeña que tuvo que ser trasplantada en dos oportunidades hace casi 20 años y nuevamente en mayo de 2010, en el Hospital Italiano: “pero esa fue una de las notas que me impactó porque vos pensás que pasaron 20 años,  ya está todo resuelto y sin embargo la historia se repite y estás en ese lugar y en ese momento y podés ayudar de nuevo a conseguir el órgano”. También recuerda la primera vez que se emocionó haciendo un móvil, en las inundaciones de 2004, ocurridas en Santa Fe: “viví ahí 4 o 5 días, llanto, miseria, madres a las que la correntada les llevó a sus hijos… y cuando tuve que empezar el móvil, veo cruzando un señor canoso que me hizo acordar a mi viejo, llorando, lo vi tan destrozado que cuando tuve que empezar a hablar me quebré”. Comenta que en esta oportunidad “hubo un clic entre la gente que me ve y yo, y en ese feedback es donde uno va madurando, donde te vas permitiendo cosas, eso te hace lograr una mejor comunicación con tu gente”.

Los compañeros de su época en el medio televisivo, lo conocen como “El Conde”. Según comenta, cuando comenzó como movilero, salía muy temprano del canal a hacer notas: “nos encontrábamos con los 15 o 20 movileros, en aquella época, a las 6 de la mañana y quién sabe, eran las 9 de la noche y estábamos los mismos cubriendo alguna nota, a mi me veían siempre impecable, corbatita, camisa, como si hubiese arrancado a las 9 de la noche”. Recuerda que en una oportunidad alguien le dijo a Ernesto Bálsamo, el camarógrafo con el que salía siempre: “che, ¿cómo hace este para estar impecable a la 9 de la noche si salió con nosotros? y Ernesto le respondió: lo que pasa es que Claudio es de la realeza, es descendiente de conde, ¿viste que siempre está impecable y anda con gemelos en las camisas?”. Asegura que a pesar de que su compañero lo dijo en broma, desde ese momento comenzaron a llamarlo así.

Podríamos decir que Claudio es un apasionado por el periodismo, la información y la verdad objetiva, muy deportista, sencillo, confiable, respetuoso, sensible, reservado, caballero o “El Conde”, para los amigos.

Así es Claudio Rígoli, mucho más que un conductor de noticieros.

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