Curling y su crecimiento internacional

Ana Vázquez, integrante de la selección española junior de curling, habló con Punto Aparte luego de participar en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno Lausana 2020. Estos se realizaron durante enero de este año en Suiza y, si bien no se llevó la medalla dorada a casa, la joven promesa comenzó a hacerse de un gran camino en el mundo deportivo.

¿Cómo fue el evento?

“Estaba tan bien montado que tú conocías allí un montón de gente y había mucha gente de Sudamérica, entonces el español se hablaba. Te podías comunicar muy fácilmente. Es una experiencia que muy poca gente la puede tener, súper orgullosa yo digo que soy olímpica”, comenzó la entrevista Vázquez.

Si bien el curling es una de las atracciones de los Juegos Olímpicos desde hace años, en Argentina no se practica y en España pasa “desapercibido”. El deporte de las piedras es popular en países nórdicos y en Canadá, el cual es potencia. En el resto del mundo se dio a conocer por el programa televisivo «Los Simpson» donde, en el capítulo «Boys Meets Curl» («Campeones Olímpicos en Hispanoamérica»), Marge y Homero compiten representan a los Estados Unidos. Ana recuerda este episodio con mucho cariño, ya que le sirve de referencia para que sus conocidos identifiquen el deporte en el que se destaca. “Te hace ilusión cuando juegas al curling y saben lo que es, se agradece que sepan a qué juegas”, declaró al respecto.

Ana pertenece al club Iparpolo y la única pista adaptada en su país le queda a una distancia de 4 horas y media, por lo que viaja hacia allá solo dos veces al mes. Entonces debe aprovecharlo al máximo y realizar un entrenamiento de entre 8 y 9 horas por día.

Esta es una de las problemáticas del curling que lo hacen menos conocido y, según Ana, es muy difícil practicarlo, ya que España no cuenta con pistas especializadas para este y, por lo tanto, muchos optan por viajar a Suiza para entrenarse. “Esos costes te los pagas tú, de tu bolsillo, y es un deporte caro. También te puedes ir a Escocia y Canadá. En Canadá tienes la posibilidad de ir en verano pero, claro, es un esfuerzo económico muy grande que tenemos que hacer”.

Aunque se le intenta dar difusión, este tipo de factores impiden generar el interés de las personas. “Puedes ir a colegios a presentarlo, pero muy poca gente se engancha, es tan difícil de practicarlo. Y, además, se le da más importancia a deportes mayoritarios como puede ser el hockey y el patinaje artístico. Es muy difícil porque suele ir gente a probarlo, pero luego les explicas que tienen que viajar a otra ciudad para poder practicarlo y llegar a maás nivel. No suele crecer mucho la verdad, pero sí que se intenta”.

A pesar de no tener la pista necesaria, hace dos años la selección de curling española hizo historia al ganar la medalla de plata en un mundial mixto, por lo que Vázquez plantea: “Imagínate qué podríamos ganar si pudiéramos tener un recinto donde poder entrenar a más alto nivel, sería muy diferente. Pero dicen que como no tenemos nivel, ¿para que van a hacer una pista? Pero estamos aportando pruebas de que podemos llegar a algo más, y conseguir cosas”.

Entonces la Federación Española de Deportes de Hielo, que es la que rige al curling, entra en el debate de construir una pista para promover aquel deporte, pero a la vez esto “no conviene”, ya que son pocos los que lo practican. La opinión de la jugadora es que “un deporte no lo puedes promover si no tienes un lugar donde realizarlo”.

La jugadora olímpica practicaba desde los 10 años el baloncesto, pero lo sacrificó por el hielo: “Con el curling tenía más oportunidades para llegar a mayor nivel y representar a mi país, que es todo un honor, y con el baloncesto no iba a llegar a eso. Además, estaba apostando por algo nuevo que me gustaba, me sentía bien y dije, ¿por qué no?”.

Ana Vázquez recuerda sus primeros entrenamientos, donde volvía a casa con las rodillas moradas, porque es muy común resbalarse en la pista de hielo. “Yo creo que, si no te caes jugando al curling, no sabes jugar al curling realmente”.

Pero hay una caída que jamás olvidará: “Fue en mi primer mundial con la selección española, que además ha sido un partido muy interesante, porque yo he ganado con España un partido y me siento súper orgullosa. La verdad porque es complicado que ganemos nosotros. Y estaba barriendo y, de repente, me di una culada que todo el mundo se empezó a reír, y qué vergüenza. No sabía ni dónde meterme. Además, yo era nueva en ese aspecto, no había ido nunca”.

Por último, se puede decir que el curling es un deporte para cualquier edad y no para cualquier bolsillo, al menos en países como España, donde este deporte está en crecimiento. Sin embargo, sí es para cualquier género a pesar de los dichos que las chicas pueden recibir. “Principalmente, cuando tú dices que juegas al curling te empiezan a decir ‘tu madre estará muy contenta, tendrás la casa súper limpia, se te dará genial barrer pues a las chicas se les da mejor barrer’. Y, claro, tú te quedas con una cara que dices: ‘¿por qué no se lo dices esto a un chico?’. Además, en curling las chicas solemos llevar pantalones ajustados tipo leggins, y oigo a compañeros que dicen: ‘Vamos a ver a las chicas jugar porque hay una chica que es súper guapa’. Pero sí he oído muchos comentarios de decir que a las chicas se les da mejor porque barren. Y tú dices que no tiene nada que ver, hay veces que es al revés, incluso. Además, como tenemos menos fuerza se nos infravalora más a la hora de barrer e, incluso, al lanzar las piedras. Hay gente de afuera que dice que tienes que barrer genial. Y yo bueno, pues sí que barro bien, pero no tiene que ver porque sea mujer”.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Lorena Barrozo.