Clínica Migrante: salud mental e impacto en infancias

El programa de Latidoamérica incorporó en su Consultorio de Salud al psicólogo especialista en psicoanálisis Marco Ánex, quien respondió consultas sobre niñez migrante, escolarización, bullying y herramientas para las familias.

Clínica Migrante presentó un nuevo espacio dedicado a la salud mental con la incorporación del psicólogo chileno, quien a partir de ahora formará parte del equipo con una columna orientada a la comunidad migrante y refugiada. En su primera intervención, el especialista abordó en profundidad la temática de las infancias migrantes, respondiendo preguntas en vivo y desarrollando un análisis integral sobre los desafíos psicológicos que atraviesan niños y niñas en contextos de movilidad.

Un campo poco explorado desde la psicología

Consultado sobre la importancia del tema, el psicólogo explicó que las infancias migrantes fueron más estudiadas desde enfoques sociológicos o familiares, pero menos desde la psicología clínica. En ese sentido, advirtió que muchos comportamientos pueden ser mal interpretados en el ámbito escolar. «Muchas veces se confunden cuestiones sintomáticas que pueden ser producto de la migración con problemas cognitivos o de aprendizaje», explicó. También remarcó la necesidad de considerar factores como el idioma, ya que un niño que no domina la lengua puede parecer que tiene dificultades cognitivas cuando en realidad está procesando cambios profundos.

Migración, refugio y el rol de la familia

Ante la consulta sobre las diferencias entre migración y refugio, Ánex señaló que el impacto en las infancias depende en gran medida de cómo la familia atraviesa el proceso. «No es lo mismo una familia que puede ofrecer ciertos recursos que otra que llega en condiciones más vulnerables o con situaciones difíciles de explicar», afirmó.

El especialista destacó que, en muchos casos, las infancias no reciben explicaciones claras sobre los motivos de la migración. «A una infancia no se le pregunta si quiere migrar, pero eso no significa que no tenga que atravesar duelos y pérdidas», indicó. Según explicó, la falta de información puede generar interrogantes que luego se expresan como síntomas.

Acceso a la atención psicológica

Consultado sobre las edades recomendadas para iniciar un acompañamiento psicológico, Ánex explicó que puede hacerse en cualquier momento de la vida. Sin embargo, en el caso de niños y niñas, señaló que generalmente se trabaja a partir de los 5 años, cuando pueden expresar sus conflictos a través del juego y el dibujo.

También mencionó la existencia de la psicología perinatal para acompañar procesos desde el embarazo, el parto y el posparto, aunque aclaró que es una especialización poco frecuente y de difícil acceso.

Escuela, interculturalidad y bullying

En relación al ámbito educativo, el psicólogo subrayó que la escuela es una institución central en la vida de las infancias. «Es un lugar donde se puede pasar muy bien o muy mal», señaló.

Ante la consulta sobre la adaptación de niños migrantes, explicó que muchas dificultades surgen por la falta de políticas de interculturalidad. También advirtió sobre el aumento de situaciones de bullying vinculadas a la condición migrante. «Es un bullying muy específico, relacionado con el acento, el color de piel o las diferencias culturales», explicó. Según indicó, estos comportamientos muchas veces reflejan discursos que circulan en la sociedad y en los hogares.

En este sentido, destacó la importancia del rol docente y de las instituciones educativas para promover la inclusión y cuestionar estos discursos.

Herramientas para las familias

Consultado sobre qué pueden hacer las familias frente a estas situaciones, el psicólogo compartió una serie de recomendaciones. Entre ellas, destacó la importancia del juego como herramienta fundamental para el desarrollo emocional. «Un juguete es vital para una infancia. Es el modo en que expresan sus frustraciones y problemas», afirmó. También señaló que, incluso en contextos de vulnerabilidad, los niños pueden construir juegos con objetos simples, pero es importante fomentar esa posibilidad.

Señales de alerta

Ante la pregunta sobre cómo detectar situaciones de malestar o bullying, el especialista indicó que los adultos deben estar atentos a cambios bruscos en la conducta. «Si un niño que era comunicativo se vuelve retraído, algo está pasando», advirtió.

También mencionó otros indicadores como regresiones (volver a mojar la cama o chuparse el dedo), aumento de accidentes, problemas en la escuela, dificultades en el aprendizaje o pesadillas frecuentes. En estos casos, recomendó acudir en primera instancia al pediatra para una evaluación y eventual derivación.

Qué hacer frente al bullying

En un escenario donde una escuela propone que la víctima sea quien reciba tratamiento, el psicólogo fue claro: «Si uno es riguroso, tanto quien hace bullying como quien lo sufre deberían recibir acompañamiento».

Sin embargo, reconoció que en la práctica muchas instituciones delegan la responsabilidad en la víctima. En estos casos, señaló que si el entorno no cambia, el problema persiste. Por eso, planteó que algunas familias optan por cambiar de escuela o buscar espacios alternativos donde los niños puedan integrarse.

También mencionó experiencias en espacios comunitarios de infancias migrantes, donde los niños pueden compartir con pares en situaciones similares y sentirse contenidos.

Terapias familiares y vínculos

Ante la consulta sobre la posibilidad de terapias grupales, Ánex explicó que existen abordajes como la terapia familiar y la terapia vincular. En estos casos, el objetivo es trabajar sobre dinámicas familiares que pueden estar influyendo en el malestar de la infancia. «Muchas veces el niño expresa un problema que en realidad es familiar», señaló. También explicó que en contextos migratorios los adultos suelen estar atravesados por múltiples demandas, lo que puede afectar su disponibilidad emocional.

Infancias sobre adaptadas y roles invertidos

El especialista también abordó el fenómeno de las «infancias sobre adaptadas», especialmente en familias que hablan otro idioma. En estos casos, los niños aprenden rápidamente la lengua local y asumen el rol de traductores, invirtiendo la dinámica con sus padres. «Empiezan a tomar responsabilidades de adultos», explicó, y destacó la importancia de devolverles su lugar como niños.

Familias mixtas y diversidad cultural

Consultado sobre familias mixtas, donde uno de los padres es migrante y el otro local, Ánex consideró positivo ofrecer a los niños ambas culturas. «Después la infancia decidirá qué toma de cada una», afirmó, subrayando la importancia de no imponer identidades.

En relación a niños que no conocen a sus abuelos o familiares en el país de origen, el psicólogo señaló que el impacto dependerá de cómo se transmita esa historia dentro de la familia. «Todos tenemos un relato familiar. Lo importante es cómo se transmite», explicó. También destacó el rol de la tecnología para mantener vínculos a distancia y la posibilidad de generar encuentros en el futuro.

Espacios de acompañamiento

Finalmente, Ánex invitó a la comunidad a participar de espacios gratuitos para infancias y adolescencias migrantes, donde se promueve el juego y la integración. Para solicitar turno en el Servicio Jesuita a Migrantes se debe escribir al (11) 5028-6695, completar un formulario y aguardar la asignación según disponibilidad.

En paralelo, Marco dirige una red de profesionales que atienden de manera particular bajo el nombre Clínica Migrante. «La primera derivación no tiene costo. Dependiendo del perfil tratamos de hacer un match con otros profesionales», explicó. El contacto puede realizarse al teléfono (11) 3352-7994 o a través de Instagram en @clinica.migrante.

El nuevo consultorio de salud mental de Clínica Migrante funcionará como un espacio abierto de consulta, con la participación activa de la audiencia y el objetivo de brindar herramientas concretas para el cuidado emocional de la comunidad migrante y refugiada.