Nueva Zelanda derrotó a Gales por 40 a 17 en Tokio y, de esta manera, se quedó con el tercer puesto del Mundial de Rugby.

Disfrutamos de un primer tiempo de gran nivel de ambos seleccionados, donde los hombres de negro supieron imponer su gran juego de manos y su potente pack de forwards. Elogiar el rendimiento neocelandés no es original, pero así lo fue en el transcurso de los primeros cuarenta minutos.

A los 5′ llegó la apertura del marcador, cuando Joe Moody anotó el primer try del partido luego de una buena combinación en equipo con Brodie Rettalick como protagonista, con una gran asistencia. Diez minutos más tarde apareció Beauden Barret para apoyar en el ingoal galés y poner el partido 14 a 0.

Gales salió a emparejar las acciones y descontó tras un try de Hallam Amos, tras aprovechar una desconcentración en la marca de All Blacks. Rhys Patchell completó la jugada de siete puntos. Si hay algo en lo que el seleccionado europeo dio muestras en esta competencia fue su perseverancia en situaciones adversas, la solidaridad de juego en equipo (además de la calidad de sus jugadores) le hizo llevar adelante encuentro que se presentaron complicados.

Los europeos empujaron a los All Blacks en campo propio y consiguieron un penal, que Patchell convirtió para recortar la distancia a 4 puntos: 14-10. Pero Nueva Zelanda marcó el territorio y, de la mano de Ben Smith en su último partido en All Blacks, anotó dos tries antes del cierre del primer tiempo para decretar el 28-10 parcial.

Nueva Zelanda no dejó respirar a los galeses en el inicio del complemento y a los dos minutos se encontró con nuevo try, jugada perfecta de Sonny Bill Williams y anotación de Ryan Crotti para continuar con la supremacía en el marcador, 35 a 10.

Josh Adams volvió a poner en partido al “Dragón” con un try (el séptimo personal en la competencia), tras varias fases de juego apareció uno de los mejores wings del mundial con un pick and go. El partido quedó 35 a 17.

Richie Mo’unga, apertura de Crussaders, es uno de los jugadores más talentosos del planeta de la ovalada. Su juego es tan brillante como cerebral, siempre adelantado a la jugada y dueño de una enorme pegada, tanto para acertar a la H (acertó 5 de las 6 conversiones) como para habilitar a sus compañeros. El 10 “negro” anotó el try que sentenció el partido, 40 a 17. Esas cinco unidades lo ubican como el máximo goleador del certamen con 54 puntos, aunque puede ser alcanzado por Handre Pollard (47, que este sábado juega la finalísima del Mundial).

Para All Blacks se cumplió un ciclo brillante con Steve Hansen como conductor, ya que el entrenador anunció el retiro tras este partido. A pesar de no poder conseguir el título del mundo, no se puede cuestionar el brillante rendimiento de los neocelandeses. Para Gales queda el consuelo (no menor) de ser un equipo que da batalla hasta el final y que, además, tiene un gran juego, y gracias a esta fórmula se volvió a meter entre los mejores cuatro seleccionados del planeta.

Formaciones e incidencias

Nueva Zelanda (40): Joe Moody, Dane Coles y Nepo Laulala; Brodie Rettalick, Scott Barret; Shannon Frizell, Sam Cane, Kearan Read (capitán); Aaron Smith y Richie Mo’unga; Rieko Ioane, Sonny Bill Williams, Ryan Crotti, Ben Smith; Beauden Barret.

Cambios: Liam Coltman por Dane Coles, Atunaisa Moli por Joe Moody, Angus Ta’Avao por Nepo Laulala, Brad Weber por Aaron Smith, Anton Lienert Brown por Sonny Bill Williams, Jordie Barret por Ryan Crotti, Matt Todd por Scott Barret y Patrick Tuipolotu por Shannon Frizzel.

Conquistas: 5′ try de Muddy, 13′ try de Beauden Barret, 33′ y 40′ tries de Smith, 42′ try de Crotti y 76′ try de Mo’unga.

Gales (17): Nicky Smith, Ken Owens y Dillon Lewis; Adam Beard, Alum Wyn Jones (capitán); Justin Tipuric, James Davies, Ross Moriarty; Tomos Williams y Rhys Patchell; Josh Adams, Owen Watckin, Jonathan Davies, Owen Lane; Hallam Amos.

Cambios: Elliot Dee por Nicky Smith, Rhys Carre por Ken Owens, Jake Ball por Alum Wyn Jones, Aaron Schingler por Moriarty, Gareth Davies por Williams, Dan Biggar por Patchell, Hadleigh Parkes por Watkin.

Conquistas: 19′ try de Amos (convertido por Patchell), 27′ penal de Patchell, 59′ try de Adams (convertido por Biggar).

Árbitro: Wayne Barnes (Inglaterra). Asistentes: Jaco Peyper (Sudáfrica) y Pascal Gauzere (Francia). Estadio: Tokyo Stadium.

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