La Selección igualó 0 a 0 contra Ecuador en un amistoso jugado en New Jersey. Alejandro Sabella dispuso un 4-3-3, con Facundo Roncaglia como lateral derecho y Lucas Orban como número 3, mientras que el reemplazante de Lionel Messi fue el ex Vélez Sarsfield Ricky Álvarez. Estos partidos sirven para probar jugadores y esquemas, el resultado no importa tanto pero siempre deja una lección.
El problema de la selección argentina llegó cuando se replegó en la cancha, su posición ancha hacía que cada pérdida sea una contra letal de Ecuador, con un Jefferson Montero de arranque, pausa y pique intratable que hizo lo que quiso con los defensores argentinos, con la potencia de Felipe Caicedo y la ofensiva de Ecuador que complicó a los argentinos a la hora de marcar y más de volver en cada contragolpe. El primer tiempo fue clarísimo para Ecuador, que tuvo su chance más clara con un cabezazo de Emmer Valencia que dio en el palo izquierdo del arco que custodiaba Sergio Romero. Así podría haberse ido arriba al descanso.
Di Maria TElamTantos avances de Ecuador complicaban a la Argentina y Sabella dispuso un 4-4-2 para no perder la presencia numérica en la mitad de la cancha y achicarle los espacios a las contras letales del rival. Ángel Di María pasó de la izquierda a la derecha y eso dio sus frutos en el segundo tiempo. El jugador del Real Madrid se cansó de avanzar por ese costado, enganchar y sacar sus remates, que se iban fuera por poco o eran contenidos por Alexander Domínguez. Y Ricky Álvarez se movió para la izquierda, con la difícil tarea, en el primer tiempo, de jugar en la posición de Lionel Messi, lesionado y sin actividad hasta los primeros días de 2014.
La segunda parte tuvo a la Argentina como protagonista durante los primeros minutos, después se armó un ida y vuelta con buen partido en el estadio Metlife, hermoso pero con un campo de juego desastroso, con los jugadores que se resbalaban o no hacían pie, que no permitía salir por abajo a los arqueros y en el que, afortunadamente, nadie salió lesionado.
Posible penal a Higuain TelamDespués, los puntos más altos estuvieron en jugadores que nos tienen acostumbrados a buenas actuaciones. Gonzalo Higuaín, quien se movía por el frente de ataque, llevaba peligro al arco de Ecuador y hasta generó una falta dentro del área que podría haber sido penal en favor de la Selección. Javier Mascherano fue el «pulmón» de un equipo entero, en la mitad de la cancha retrocedía para dar órdenes a Ezequiel Garay para que ordene la defensa, el «jefecito» es la voz de mando y un recuperador de pelotas en tres cuartos de cancha rival. Se asoció con Ever Banega, quien funcionó mejor arriba que abajo, con un par de descoordinaciones para entregar la pelota a los laterales Facundo Roncaglia y Lucas Orban y los centrales Federico Fernández y Ezequiel Garay.
Roncaglia fue amonestado y Sabella decidió sacarlo para que entre Pablo Zabaleta, mientras que Ezequiel Lavezzi se fue para que entre Sergio Agüero, que le dio conducción por el centro a los avances argentinos. Otro que dejó la cancha y con una molestia en su rodilla izquierda fue Gonzalo Higuaín y su lugar fue ocupado por Rodrigo Palacio, siempre movedizo y peligroso en el área rival. Ricky Álvarez cumplió para Sabella y el entrenador mandó a la cancha a Maxi Rodríguez, que aprovechó un centro pasado, le pegó de primera, sin el arquero, y la pelota reventó el palo izquierdo. Fue la jugada más clara de Argentina.
banega TelamA pesar de los errores colectivos que le quitaron aire a Javier Mascherano, Argentina fue superior en el segundo tiempo y pudo hacerse llevado el triunfo. De mitad de cancha para arriba, es un buen equipo, pero abajo deja sus dudas por algunos errores e inseguridades. Será el momento de trabajar duro en ello, los problemas individuales se vuelven colectivos y habrá que encontrar un equilibrio entre el fondo con el medio campo. El próximo ensayo es el lunes por la noche, contra Bosnia en Saint Louis, en una expedición por los Estados Unidos para probar variantes y para aprender a jugar sin Lionel Messi.
Fotos: Télam.

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