Llegó el día. Finalmente, se terminó la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA en Brasil. El saldo es más que positivo, con encuentros cargados de goles y partidos interesantes desde lo emotivo, lo estratégico y, fundamentalmente, el entretenimiento y el espectáculo.
Lamentablemente, los juegos por el Grupo H no fueron de lo más destacado pero, de todas formas, tuvieron los condimentos necesarios para resaltar algunos sucesos y dejarte este, el último resumen de esta etapa de la competición.
En Sao Paulo Bélgica enfrentaba a Corea del Sur sin demasiada urgencia más que mantener su solidez y tal vez mejorar la imagen y saciar las expectativas que había despertado previamente al inicio de la Copa. Por el lado de los asiáticos quedaban más cuentas pendientes de las que pudieron saldar en su participación mundialista. Por eso no despierta sorpresas que, pese a terminar el partido con un jugador menos por la correcta expulsión de Steven Defour por un malintencionado planchazo a Shinwook Kim, el triunfo haya sido para los Diablos Rojos. El gol llegó sobre el final del juego (iban 78′) tras un quite en la salida coreana que aprovechó Divock Origi para disparar al arco, el portero Seunggyo Kim se arrojó pero cedió un rebote que luego no pudo tapar ante la embestida de Jan Vertonghen.
Con el 1-0 los belgas se aseguraron la primera plaza del grupo con puntaje ideal y ahora se medirán con Estados Unidos.
El otro clasificado es sorpresa
En Curitiba los condicionantes del juego eran muy distintos, el ganador de este partido tenía muchas probabilidades de ser el segundo del Grupo H y pasar a la siguiente ronda para enfrentar a la temida Alemania.
Aunque el dominio del juego, en su mayoría, perteneció al seleccionado ruso, el pasaje a octavos es de Argelia, que supo asestar de contragolpe y ordenar sus líneas para evitar sobresaltos. Apenas comenzado el choque, Rusia se vio arriba en el marcador cuando, a los 6 minutos, un centro desde la izquierda lo encontró increíblemente solo a Alexander Kokorin para elevarse en el área y poner el frentazo para colocar el balón en el ángulo superior del primer palo. Antes de finalizar la etapa, Islam Slimani pudo borrar la ventaja y marcar el empate pero cabeceó la pelota directo hacia el cuerpo de Igor Akinfeev, que la detuvo.
Cuando comenzó el periodo final una gran jugada de contraataque de Rusia no tuvo final feliz porque, luego de la pared en el área, Alexander Samedov vio ahogado el grito de gol por la actuación del arquero Adi Rais Mbolhi. Y a los 60′ el gran baluarte argelino Slimani acertó, esta vez sí, de cabeza para marcar el tanto del empate y clasificación de los árabes por primera vez en su historia. Vale detallar que otra vez un grosero error de Akinfeev le costó el triunfo a los rusos, ya que salió a cortar muy mal el centro que terminó en gol.
Como ya dije antes, se viene una prueba de fuego para acrecentar la historia de este seleccionado cuando se vea ante Alemania en octavos de final. Pase lo que pase el próximo lunes, los argelinos seguirán de fiesta.