El año recién empieza, pero el Superclásico se jugó a cara de perro, con un buen primer tiempo y una segunda etapa discreta.

Los dirigidos por Ramón Díaz tomaron la iniciativa y atacaron a Boca Juniors, pero duró solo 10 minutos y se encontraron con un equipo bien parado, que supo presionar a su rival para robar y dominar el primer tiempo. Emmanuel Gigliotti supo aguantar la pelota y servir de apoyo de sus compañeros, además de ser peligroso cuando llegó al área de River Plate, sobre todo con un cabezazo que desvió Marcelo Barovero. La pelota había dado en la mano de Ramiro Funes Mori, pero Germán Delfino no la vio por la velocidad de la jugada o no le pareció penal. Hubo aportes del movedizo Luciano Acosta y equilibrio en la mitad de la cancha por el trabajo de Pablo Ledesma y Fernando Gago.

Gol de Boca

Foto: www.facebook.com/BocaJuniors

El primer gol de la noche llegó por un tiro libre de Juan Sánchez Miño, a los 19 minutos del primer tiempo, con una bola inatajable al ángulo de Barovero. A los pocos minutos, River buscaba la igualdad: primero con cabezazo cruzado de Fernando Cavenaghi que se fue muy cerca, al lado del palo izquierdo, y con otra llegada de Teo Gutiérrez con reclamo incluido de Agustín Orión, quien acusó al colombiano de haberle pateado la mano derecha. Una situación similar vivió el arquero de River, que antes controló en dos tiempos un centro bajo de Sánchez Miño y sufrió un golpe en una mano cuando bloqueó el intento de Gigliotti. El Xeneize era superior, a pesar del desorden defensivo que sufría ante los intentos del Millonario, que tuvo muchos problemas de definición. Las proyecciones por izquierda de Leonel Vangioni le daban empuje y Teo no se animó a cabecear al arco, por eso cedió la bola al medio para Leonardo Ponzio, pero quien remató fue Cavenaghi y alto. Boca ganaba en los espacios en la mitad de la cancha, pero abajo sufría.

Foto: cariverplate.com

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El empate llegó con polémica, con una pelota dividida en el área chica cuando Jonathan Maidana punteó la pelota antes de la salida de Orión, pero con un foul después de la definición. Ante la duda, Germán Delfino cobró el gol, pero a partir de ese error lo poco que le quedaba del primer tiempo se le fue de las manos. “Delfino me dijo que íbamos los dos a la pelota y que Maidana llega antes, a pesar de haberlo hecho con fuerza desmedida, pero un árbitro define en segundos, es humano, todos nos equivocamos”, dijo el arquero en la zona mixta. El partido estaba caliente, Ledesma reclamó que no había corner en una jugada y Daniel “Cata” Díaz fue a reclamarle a Germán Delfino de manera desmedida y se fue expulsado. Así Boca se quedó con 10 jugadores.

A pesar de la inferioridad numérica, Carlos Bianchi ordenó sus piezas, sacó a Luciano Acosta arriba para que Joel Rodríguez refuerce el fondo, donde se destacó Juan Forlín. El Virrey paró bien al equipo para desconcertar a River, que no podía jugar en terreno de Boca ni hacer notar el hombre de más. La primera chance del segundo tiempo fue para Emmanuel Gigliotti, quien aguantó de espaldas, se apoyó en Fernando Gago y recibió nuevamente para rematar y que la pelota se vaya por poco. Cristian “Lobo” Ledesma intentó recuperar la pelota y generar juego en la mitad de la cancha, pero le fue de atrás a Gago, se ganó la amonestación y Ramón Díaz decidió sacarlo para que entre Matías Kranevitter.

Foto: Télam

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El juego interior era una de las mejores armas en el ataque para River, con Manuel Lanzini y Teófilo Gutiérrez, quien se mostró más asistidor, en este caso para Fernando Cavenaghi, que enganchó para sacarse a un hombre de encima pero definió mal. Boca pudo haber logrado el gol del triunfo de una manera insólita, cuando Ramiro Funes Mori quiso reventar la pelota desde la izquierda y el bloqueo de Fernando Gago hizo que de un rebote salga una bola con la fuerza de un remate, tanto que Marcelo Barovero tuvo que exigirse para enviarla al córner. Agustín Orión tuvo que irse de la cancha por una contractura y entró Emanuel Trípodi, protagonista sobre el final por sacarle una chilena a Manuel Lanzini, en la jugada que habría sido la victoria para River. En la última jugada del partido, Fernando Cavenaghi se fue expulsado por una patada desleal de atrás a Emmanuel Gigliotti, en una actitud inentendible del delantero.

Foto:  cariverplate.com

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Boca se paró mejor, dejó una imagen más aceptable que River, que tuvo sus mejores momentos con Fernando Cavenaghi para desordenar a la defensa rival y las peores situaciones cuando lo presionaban y perdía la pelota en la mitad de la cancha. En definitiva, fue un justo empate. El año recién empieza y, por lo pronto, esperaremos al sábado 25 de enero para que se encuentren en Córdoba y al 1° de febrero, cuando se juegue la revancha en Mendoza.

“Jugamos mejor, pero no ganamos”

Foto: Télam

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Carlos Bianchi rescató el juego de su equipo y dijo que se fue conforme con el primer tiempo y con el nivel que mostró el debutante Luciano Acosta, de 18 años. Además, el Virrey dijo que no vio la falta en el gol de River, aunque reveló que Orión le dijo que sí hubo una infracción de Jonathan Maidana. “A partir de ahí el equipo se puso nervioso y hay que ver si está bien expulsado Daniel “Cata” Díaz”, concluyó el DT de Boca.

Foto: Télam

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Del otro lado, Ramón Díaz se mostró conforme con el rendimiento de su equipo, al decir que “en el poco tiempo que llevamos hay un progreso enorme”, aunque remarcó que tienen que mejorar el manejo de pelota. “La línea de tres defensores rindió, vamos a seguir creciendo y buscaremos pulir detalles”, dijo el entrenador de River. Para Ramón el encuentro fue parejo, aunque resaltó que el Millonario pudo haberlo ganado en el segundo tiempo: “Salimos a buscarlo y nos faltó ser más punzantes, pero el empate no estuvo mal”.

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