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El Barcelona le ganó 2 a 1 al Real Madrid en el clásico jugado en Camp Nou y así se tomó revancha de las derrotas por Copa del Rey en Cataluña y en el Santiago Bernabéu por La Liga. Las figuras excluyentes fueron Neymar y Alexis Sánchez, quien se reencontró con un público que lo exige y lo cuestiona. También se destacaron Dani Alves, con un caño a Cristiano Ronaldo que quedará en la memoria de todos los hinchas del equipo «Blaugrana» (como aquel que le tiró Juan Román Riquelme a Mario Yepes), y Andrés Iniesta, uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol español.
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Después de repasar estas figuras, llama la atención que no se mencione a Lionel Messi, el mejor jugador del mundo. Gerardo «Tata» Martino, quien ganó su primer Derby, decidió que Leo juegue más tirado a la derecha y no tanto por el centro, lo que llevó al rosarino a tener un duelo con Marcelo por esa banda. Tanto que, por momentos, tuvo que marcar los avances del brasileño. De todas maneras, Martino elogió la tarea de Messi: «Con él en la banda derecha buscaba sacarlo del medio, donde había muchos hombres del Madrid. Trabajó para el equipo y recuperó. Le doy una importancia superlativa”. El argentino tiene 18 goles en derbys contra el Real Madrid y está a un tanto de superar a otro argentino, a la leyenda Alfredo Di Stéfano, como el máximo «Pichichi» en el clásico.
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El primer gol llegó a los 18 minutos, cuando Sergio Busquets cedió la pelota a Andrés Iniesta, encaró a los defensores del Real Madrid, que marcaron en línea y quedaron sorprendidos cuando la bola llegó a Neymar, que definió al segundo palo de Diego López, con fortuna, porque la bola pasó limpia entre las piernas de los futbolistas «merengues» y el Camp Nou estalló de felicidad, con el brasileño que tuvo una tarea fantástica y con el cariño de la gente en el bolsillo. Una de las polémicas fue la supuesta mano de Adriano en el área, tocó la pelota cuando barrió tras el intento de Sami Khedira, pero el árbitro Alberto Undiano Mallenco dejó seguir el juego.
Real Madrid pudo empatar con una chance de Cristiano Ronaldo y otra de Ángel Di María en el segundo tiempo, pero Víctor Valdés mostró sus manos de acero y evitó la igualidad. El entrenador de la Casablanca, Carlo Ancelotti, ordenó un juego vertical. Cristiano llegó al área y Javier Mascherano se lo llevó puesto en una jugada que podría haber sido penal, pero Undiano Mallenco volvió al «siga siga» y el madridismo estalló en reclamos llenos de bronca. La chance más clara del Madrid fue del francés Karim Benzemá, pero su intento reventó el travesaño del arco Blaugrana.
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Andrés Iniesta dejó la cancha, bajo una ovación por ser el mejor socio de Neymar y una de las figuras del encuentro, y entró el chileno Alexis Sánchez, que recibió una bola de la estrella brasileña, amagó ante la marca de Raphael Varane, vio adelantado a Diego López e hizo una «vaselina», un gol brillante para cerrar el clásico a favor del Barcelona, para despejar las dudas de la prensa y los hinchas, para dejar el sello latinoamericano en un derby europeo. El descuento del Madrid llegó con una escapada de Ronaldo que vio a Jesé, quien picó por el centro y le pegó desde afuera del área, a pesar del cierre de Adriano, y logró anotar… aunque ya quedaba poco tiempo.
El Real Madrid pudo empatarlo, pero perdió la cabeza tras los fallos arbitrales de Undiano Mallenco, uno de los jueces más localistas de España, quien dirigió su octavo clásico (con 4 triunfos para el Barcelona, 3 victorias para el Madrid y un empate). De todas maneras, la posición de Sergio Ramos fue una de las decisiones más llamativas de Ancelotti, quien puso al central de la selección española en el centro de la cancha. Por otra parte, Gareth Bale no demostró el fútbol que puede dar y el madridismo se impacienta por ver el nivel de un jugador que costó 100 millones de euros pero que estuvo lesionado y no cumple con las expectativas ni muestra el nivel de un futbolista que cuesta esa desmesurada cifra.
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El Barcelona fue un justo ganador, dominó todo el primer tiempo, en el segundo pudo haber sufrido el empate pero tuvo en cancha el aporte latinoamericano, nada más y nada menos que en el mejor partido de fútbol del mundo, que a veces supera el nivel de una final de un Mundial. Tal vez sea un aviso de lo que pueda pasar en junio en Brasil.
Resumen del partido