Crónicas Baficianas (parte 2)

«Un Balcon a Limoge» de Competencia Internacional, dirigida por Jerome Reybaud, constituye una muy original propuesta que va mutando de género a medida que el metraje transcurre.

Dos personajes disímiles y antagónicos se encuentran después de muchos años. Eugenie descubre a su antigua compañera de colegio durmiendo en un auto y sin techo propio. A medida que se va desarrollando el relato, Gladys se muestra feliz con su estilo de vida despreocupado, priorizando el baile y la libertad por encima de todo. Su única preocupación está en el día a día: ello no encaja con la personalidad ordenada de su amiga y su desconcierto inicial se transforma en desacuerdo para terminar emergiendo como rechazo visceral.

Lo que sigue a continuación es una comedia negra marcada por el desprecio y la necesidad peligrosa acorde con estos tiempos de imponer un único orden moral que no escatimará en detalles sanguinarios.

De Vanguardia y Género se pudo ver «Piedras Preciosas», una producción colombiano-portuguesa de Simón Vélez que, si bien elude el encasillamiento en un género de acción, tal decisión le quita fuerza y personalidad al metraje, transformándolo en meras viñetas centradas en su protagonista, Machado, un colombiano que es contratado para robar una esmeralda en Medellín.

Existen algunas situaciones del film que quedan sin resolver, y otras que se resuelven con tanto facilismo que le hacen perder eficacia a la propuesta. Las actuaciones tienden a caer en un tono nuestro, lo que le resta eficacia y hondura dramática a la recreación.

Otro film de Competencia Internacional que fue premiado es «Foret Ivre» («High Forest») de Manon Coubia, relato triepisódico que transcurre en el mismo escenario, pero que va cambiando su protagonista.

La acción transcurre en Los Alpes del Norte, en un refugio de montaña, y recrea las entradas y salidas de turistas que practican montañismo, sus inquietudes, y su efímera estadía en contacto fugaz con cada una de las tres mujeres que se encuentran a cargo de la administración de dicho albergue.

La primera de estas encargadas es Anne, que se vincula con un joven en busca del último ejemplar de pájaro en extinción. Luego, en el segundo episodio, Hélène, más divertida y desenvuelta, se permite bailar con algunos de los moradores y hasta lee poesía a un grupo de damas. Finalmente, Suzanne comparte lo días con un soldado que recuerda la actuación de su abuelo en la Guerra. Los climas, la fotografía, el ajustado tempo hacen de este film una apuesta muy interesante.

«Sciatunostro», también de Competencia Internacional y dirigida por Leandro Picarella (a su vez, integrante del jurado de la Competencia Oficial Argentina), retrata los últimos días compartidos de dos niños, Ettore y Giovannino, ya que el mayor de ellos se va a estudiar.

La isla está ubicada en el Mediterráneo y, si bien la acción transcurre en varios tiempos, es durante el último verano donde los efectos de la decisión del primero impactarán en el más pequeño. Es Pino, un morador de la isla, quien aportará los archivos audiovisuales con los momentos más salientes de la historia del lugar y sus personajes.

El resto es verano, sol, aventuras y juegos en común, para estos jóvenes que se adueñan de ese lugar y fantasean con que el mundo les pertenece.

La Sección Vanguardia y Género nos deparó la agradable sorpresa de descubrirnos «Phantoms of July» de Julian Radlmaier, otro film triepisódico en el que cada uno de sus personajes bajo la apariencia de historia autónoma, vuelve a aparecer en algún otro, permitiendo que la historia se enriquezca.

Al estilo de «Mother Father Sister Brother» de Jim Jarmush, determinados conceptos como el de la piedra preciosa se vuelven a repetir de segmento en segmento, dialogando cada uno de los episodios entre sí y dotando a la historia de una integralidad que trasciende los meros relatos individuales.

También campea el humor en situaciones que desafían el verosímil, y fantasmas que pululan en cada una de estas unidades de ficción para evidenciar fantasías, sueños y también reconciliarnos con el pasado, la identidad y la circularidad de los acontecimientos.

«En Nous» es el vehículo que eligió la actriz Juliette Binoche para compartir la puesta en escena de la obra «In-I» que realizó junto al coreógrafo y actor Akram Khan en el año 2007.

Son precisamente los 6 meses de ensayo de esta obra, armados prolijamente en un buen trabajo de edición, los que van conformando el proceso de construcción de esta experiencia, partiendo de resistencias, temores, dudas, y transicionando hacia todo tipo de emociones a flor de piel, con una coreografía atrapante y dos trabajos actorales que pasan por diversos estados.

De la Sección Romances es «Lali» de Sarmad Sultan Khoosat, una producción pakistaní que inicia su relato en un casamiento accidentado en el hospital donde la madre del novio está convaleciente a punto de recibir el alta. La suegra fallece y la flamante esposa comienza a desplegar un dominio y una personalidad que buscará afianzar a lo largo del film, con una firme disposición a no ceder ante ninguna concesión.

Los miedos y las supersticiones impregnan el relato y el mundo de los muertos comienza a interactuar con el de los vivos cada vez con mayor asiduidad.

Nadav Lapid, el interesante director israelí de «Synomims» y «Ahed´s Knee», reaparece con su último film de la sección Trayectorias, «Yes», que fuera presentada en la edición de Cannes del año anterior, y por supuesto se mete con la guerra, con los sucesos del 7 de octubre de 2023, con el ataque israelí a Gaza y con su postura frente al genocidio  de su país como política de Estado.

Desde ya que todo ello se desgrana en un clima de humor grotesco y pesado centrando su historia en una pareja conformada por un músico de jazz y una bailarina y el recorrido del primero para componer un nuevo himno nacional.

La fragilidad de esta área y sus idas y venidas simbolizan, de alguna manera, la fragilidad de este país, sus conductas erráticas, la complacencia de la clase acomodada que hace oídos sordos y baila desenfrenadamente frente a una realidad acuciante.

El «Sí» de la película invita a la reflexión y a la autocrítica que Lapid intenta compartir con nosotros con relación a aquellos aspectos que tenemos que aceptar y aquellos otros que tenemos que desechar.

«Notes of a True Criminal» del productor Alexander Rodnyansky, que vuelve a su raíz de cine documental, mediante este trabajo que aúna su historia familiar con la lucha nacional.

El documental está narrado de manera cronológica zigzagueante ya que, por momentos, introduce archivos de sus primeros documentales anteriores, los que combina con reportajes que ilustran sobre la temática presentada, y oscila entre los horrores de Chernobyl al episodio de 1941 llamada «la Masacre de Babyn Yar» en la que perdieron la vida 34.000 judíos a manos de los nazis.

El tema de Chernobyl está corporizado en una familia de Tajikistan. El padre alega que es mejor morir lentamente de radiación que por las balas. El film avanza a una manifestación que se realiza en memoria del 25 aniversario de la masacre nazi que culmina con la detención de militantes por parte de la policía soviética.

Como la dialéctica histórica, la película termina donde empieza, en el cementerio, con su hijo, antes pequeño, ahora un adulto, recorriendo a sus familiares fallecidos, la esencia e identidad del país en el que vive.

Por último, Final Cut, «Ladies and Gentlemen» de Gyorgy Palfi, y como parte del foco que lo homenajea (el director es a su vez integrante del jurado de la Sección Competencia Internacional) propone un recorrido por los cientos de filmes que su director pudo conseguir de la casa de video a la que concurría y con los que armó este original compilado al que dotó de argumento a partir de la historia de una pareja que realiza acciones cotidianas tales como levantarse, asearse, despedirse, hacer el amor, pelearse, comer y tantas otras.

Es así que vemos las mismas escenas repetirse una y otra vez, cual coreografía acompasada, pero con distintos actores y actrices, de distintas nacionalidades, todo ello acompañado por las bandas musicales más reconocidas de la historia del cine.

Es imposible no dejarse conmover por muchas de las películas más emblemáticas que desfilan al unísono, provocándonos alegría, emoción y una gran cuota de nostalgia.

Continuará…