la vida es un sueñoEsta obra está basada en «La vida es sueño» de Pedro Calderón de la Barca, una de las obras más importantes y reconocidas del siglo de oro del teatro español. Al igual que Calderón de la Barca, en esta puesta su director y autor, Jorge Acebo, toma influencias de esta obra y combina la tragedia y la comedia, donde los protagonistas deben enfrentar problemas, personajes que en sí no solo cumplen con lo que uno cree que son en sus roles sociales sino que actúan de diferentes maneras.
La trama central de la obra está basada en la relación que tiene un padre con su hijo. Se sitúa en Buenos Aires, en La Matanza, en una casa humilde donde una familia decide criar un hijo en cautiverio durante diecisiete años. Quienes componen esta familia son: Basilio, el padre (interpretado por Jorge Diez); Segismundo, el hijo que vive encerrado en su casa (Nicolás Condito); la madre (Marcela Ruiz); Rosaura, la hija de este matrimonio (Mariela Rodríguez) y la amiga (también vecina) de esta familia que se ha criado con la joven Rosaura (interpretada por Natalia Pascale).
cuando el tiempo está despuésLos conflictos se presentan cuando uno de los integrantes de esta familia intenta sacar a Segismundo de su encierro y como en la “Vida es sueño”, este personaje es puesto a prueba en otra realidad, en otro contexto. Allí el personaje es encerrado en una torre porque el oráculo le reveló a su padre que será un rey cruel, que no podrá sucederlo. Después de enfrentar su destino, Segismundo se pregunta: «¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción. Y el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño. Y los sueños, sueños son».
Aquí los interrogantes serán varios, pero como espectador uno se pregunta cómo actuará este ser que ha habitado un sótano desde sus cuatro años. El público se convierte en testigo de cómo se construyó este ser entre paredes, en la oscuridad, con casi ningún contacto social, de las acciones que este joven realiza, de las modificaciones que sufre.
Durante la obra se generan muchos sentimientos: asombro, sorpresa, risa, enojo. La historia es fuerte y evidencia situaciones que a muchas personas les ocurrieron, que han sido noticias en los medios de comunicación, que rozan la ficción pero que son hechos reales que sí pasaron. En esos momentos es donde el público puede reflexionar sobre el ser humano, los valores y sus límites. ¿Cómo es capaz de realizar hechos inimaginables que a veces horrorizan? ¿Cómo comprender esos personajes que podemos creer que son monstruos pero que, en verdad, son personas de carne y hueso que simplemente actúan de forma diferente al resto o en base a reglas sociales que no son las aceptadas o que se han convertido en seres bestiales por las condiciones en las que les tocó vivir?
cuando el tiempo está despuésLo que resalta en «Cuando el tiempo está después», además de la historia que se cuenta, son las actuaciones que se complementan unas con otras, los actores se destacan por los pequeños detalles con los que han compuesto a cada uno de sus personajes. Otra de las reflexiones sobre la cual está construida la obra es sobre el paso del tiempo: el espectador es testigo de cómo en muy poco tiempo la realidad cambia completamente. Por ejemplo, al enterarse que en la casa vive una persona encerrada y en otras cuestiones que no quiero revelar para sorpresa del público.
Su autor, Jorge Acebo, pone como interrogante el tiempo y la vida, y considera que «el tiempo en la vida no es para todos igual, por más que haya cientos, miles, millones de personas viviendo contemporáneamente en un mismo instante, espacio y lugar. La vida puede ser fugaz, disfrutable, irreverente, plena o innecesaria; depende de la sucesión de hechos que la van conformando. La relatividad de lo momentáneo… para algunos el tiempo es el ahora, el presente. Para otros el tiempo está después».
cuando el tiempo está despuésCabe destacar que el autor de la obra obtuvo el reconocimiento del Fondo de Ayudas para las Artes Escénicas Iberoamericanas para la coproducción con España.
Jorge Acebo es profesor universitario en Artes del Teatro egresado del Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA) y, además, director de teatro. Ha dirigido y escrito «Solas no más», «La felicidad según Mabel Riviere» y «Oportunidad única», entre otras.
Quienes quieran asistir a ver «Cuando el tiempo está después» pueden acercarse al Teatro Payró (San Martín 766, Capital Federal). Las funciones se realizan los viernes a las 21:30 horas en el mes de julio y agosto. Se ofrecen descuentos para jubilados y estudiantes.