El Observatorio 18 de Migración y Movilidad Humana en América Latina, impulsado por la Asociación Civil 18 de Diciembre por el Migrante, trabaja en la recopilación de datos, asesoramiento y defensa de derechos de las personas migrantes. Sus integrantes nos cuentan sobre la situación migratoria en Argentina, las dificultades administrativas, el acceso a derechos, los cambios normativos, la reunificación familiar y los operativos de control.
Un observatorio para conocer la realidad migrante
Este observatorio surge como una herramienta vinculada a la Asociación Civil 18 de Diciembre por el Migrante para estudiar de manera sistemática la realidad de las personas migrantes y refugiadas.
Gerardo Lucá Samoilov, Aida Luz Miranda Vázquez y Tomás Daniel Cussa forman parte de este espacio, que busca reunir información, experiencias y estadísticas sobre migración en Argentina.
La iniciativa parte de una premisa: los datos sobre movilidad humana no pueden separarse de las experiencias concretas de quienes migran. «Para nosotros resulta muy importante para la historia argentina», explicó Gerardo Lucá Samoilov, al destacar el marco de la legislación migratoria argentina. En ese sentido, señaló que el observatorio trabaja para «cuidar, defender, asesorar y establecer estadísticas» sobre la cantidad de migrantes y las diferentes situaciones vinculadas con la migración en el país.
La Asociación Civil 18 de Diciembre por el Migrante cuenta, además, con 28 subsedes, lo que le permite mantener presencia territorial y contacto directo con las comunidades.
La abogada Aida Luz Miranda Vázquez del equipo del observatorio también forma parte de la diversidad de experiencias que atraviesan el observatorio. De nacionalidad paraguaya, llegó a Argentina en 2015 y se radicó en Florencio Varela. Su migración tuvo un componente personal: llegó al país «por amor». Con el paso de los años desarrolló diferentes actividades y logró recibirse de abogada.
Miranda destacó especialmente el papel que tuvo para ella la universidad pública y la posibilidad que encontró como extranjera de acceder a una carrera universitaria.
Su experiencia también representa una de las dimensiones que el observatorio busca registrar: las trayectorias migratorias no se reducen al momento de llegada, sino que incluyen procesos de formación, inserción laboral, construcción familiar y participación social.
Una mirada familiar sobre la migración
Daniel Cussa también vinculó su participación con una historia familiar atravesada por la movilidad internacional. Su familia tiene raíces en Polonia, Ucrania, Hungría, Italia y España. Para él, la experiencia de sus antepasados permite comprender que Argentina históricamente fue un país receptor de población migrante, aunque los procesos de integración no siempre fueron sencillos.
Desde esa perspectiva, considera que la sociedad civil tiene un papel importante para sostener los valores vinculados con una Argentina abierta a quienes desean habitar el país. La participación en la organización busca precisamente mantener esos principios y convertirlos en acciones concretas de acompañamiento.
¿Qué datos recopila el Observatorio 18D?
Uno de los principales objetivos del observatorio es producir información que permita conocer con mayor precisión la población migrante en Argentina.
Gerardo Lucá Samoilov explicó que ya existen datos preliminares y que la intención es presentar y hacer públicos esos resultados el 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante.
Entre los aspectos que se buscan relevar se encuentran la cantidad de personas migrantes que ingresaron al país y su situación administrativa, incluyendo diferentes categorías de residencia, como la permanente, precaria o provisoria. La producción de estadísticas tiene una finalidad que va más allá de la información: permitir una discusión sobre políticas públicas basada en datos concretos. «Porque no hay política migrante si no tenemos la cantidad de miembros, de personas, de migrantes que hayan ingresado al país», explicó Gerardo.
El objetivo es establecer una dimensión cuantitativa de la población migrante y, a partir de allí, profundizar en sus características, necesidades y trayectorias.
Migración, datos y discursos públicos
La necesidad de contar con información precisa adquiere especial relevancia frente a los discursos que presentan a las personas migrantes desde perspectivas negativas o simplificadas.
El acceso a datos estadísticos, herramientas jurídicas y comunicación permite contrastar afirmaciones generales con la realidad concreta de las comunidades migrantes.
En ese contexto, el observatorio busca que las personas migrantes sean también protagonistas de la información sobre migración y no solamente objeto de análisis. La participación de profesionales y organizaciones territoriales permite incorporar experiencias que muchas veces quedan fuera de las estadísticas generales.
Migración como derecho humano y cambios normativos
Uno de los principales ejes planteados por los integrantes del Observatorio 18D fue el reconocimiento de la migración como un derecho humano.
Gerardo Lucá Samoilov sostuvo que la legislación migratoria argentina establece principios de igualdad y participación para las personas extranjeras y señaló la importancia de la Ley de Migraciones de 2003. También hizo referencia al artículo 20 de la Constitución Nacional, que establece derechos civiles para los extranjeros.
Desde su perspectiva, los cambios introducidos mediante decretos de necesidad y urgencia durante 2025 y 2026 modificaron aspectos del esquema migratorio y generaron preocupación dentro de la organización.
Samoilov cuestionó particularmente la utilización de un Decreto de Necesidad y Urgencia para introducir modificaciones cuando, según su interpretación, el Congreso se encontraba funcionando. Consideró que una reforma mediante una ley habría brindado mayor previsibilidad.
Daniel Cussa planteó además que el cambio implica una modificación en el enfoque con el que se aborda la migración: de una perspectiva centrada en los derechos humanos hacia otra vinculada con la seguridad y el control.
Trámites migratorios y falta de certezas
Aida Luz Miranda señaló dificultades concretas que enfrentan las personas migrantes al realizar trámites ante organismos públicos.
Uno de los problemas identificados es la falta de claridad administrativa en determinados procedimientos. Según explicó desde su experiencia profesional, existen personas que presentan documentación para acreditar su situación económica o administrativa y reciben posteriormente nuevos requerimientos.
Entre los ejemplos mencionó situaciones en las que se solicita acreditar ingresos, ser monotributista u aportar documentación adicional, incluso después de haber presentado elementos destinados a demostrar solvencia.
Para quienes necesitan regularizar su situación migratoria, estas modificaciones y demoras pueden generar incertidumbre y dificultar el acceso a la documentación.
El idioma, otra barrera para migrantes y refugiados
El acceso a los trámites también presenta dificultades cuando la persona no habla español. Samoilov recordó que anteriormente existía la posibilidad de recurrir a traductores públicos para acompañar determinados procedimientos y relató su propia experiencia familiar como descendiente de inmigrantes de Bulgaria e Italia.
Daniel Cussa, por su parte, señaló que esta situación es especialmente compleja para refugiados que llegan desde contextos de conflicto y no dominan el idioma español.
A las dificultades administrativas se suma la necesidad de presentar documentación traducida y certificada. Entre los ejemplos mencionó certificados de antecedentes penales de países de origen o de países por los que la persona haya transitado antes de llegar a Argentina.
Para quienes provienen de países donde existen pocos traductores públicos habilitados para determinadas combinaciones lingüísticas, el proceso puede volverse aún más complejo y costoso.
El impacto económico y psicológico de los trámites
Los obstáculos administrativos también tienen una dimensión económica. La necesidad de conseguir documentación, traducciones y certificaciones puede representar un costo significativo para personas que ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
A esto se suma el impacto psicológico que puede producir atravesar un proceso migratorio o de refugio en condiciones de incertidumbre. La dificultad para acceder a servicios, comprender los procedimientos o comunicarse con las instituciones puede profundizar la sensación de vulnerabilidad.
Salud y educación: otros puntos de preocupación
Entre los cambios normativos mencionados también apareció el acceso a la salud. Gerardo Lucá Samoilov hizo referencia al Decreto 366 y señaló la exigencia de contar con un seguro de salud para ingresar al país en determinadas circunstancias.
También diferenció las situaciones de urgencia de los tratamientos prolongados. Según explicó, ante una emergencia el sistema público puede brindar atención, mientras que los tratamientos que requieren continuidad plantean otros desafíos.
En materia educativa, señaló diferencias entre los distintos niveles. Según su explicación, el acceso a la educación primaria y secundaria se mantiene, mientras que la situación puede ser diferente para quienes no cuentan con residencia permanente al momento de acceder a estudios terciarios o universitarios.
Un caso de cancelación de residencia después de más de 50 años en Argentina
Uno de los testimonios jurídicos más significativos relatados durante la conversación fue el de un ciudadano paraguayo que vive en Argentina desde 1974. El hombre construyó toda su vida en el país: formó una familia, tuvo dos hijos argentinos, se casó, construyó su vivienda y desarrolló un negocio en Merlo.
El conflicto comenzó cuando dejó de percibir su jubilación en 2024. Después de diferentes consultas ante ANSES, en febrero de 2026 fue derivado a Migraciones para obtener una certificación de movimientos migratorios. Fue entonces cuando descubrió que su residencia permanente había sido cancelada, pese a llevar más de cinco décadas viviendo en Argentina. Desde la notificación comenzó a correr un plazo de 15 días para presentar un recurso.
Miranda explicó que intervino en el caso y presentó inicialmente un recurso jerárquico. Después de que fuera rechazado, preparó una acción judicial.
El expediente fue presentado inicialmente en la Ciudad de Buenos Aires y posteriormente remitido a San Martín por una cuestión de jurisdicción. Hasta el momento del testimonio, no había una resolución y el hombre continuaba sin cobrar su jubilación.
El caso también permitió destacar la importancia de prestar atención a las notificaciones oficiales. La recomendación planteada fue que, ante una notificación vinculada con la residencia, la persona consulte rápidamente con un abogado, debido a los plazos existentes para presentar recursos.
Reunificación familiar: un desafío para las familias migrantes
El caso del ciudadano paraguayo también muestra las consecuencias que puede tener una situación migratoria sobre una persona que lleva décadas construyendo su vida familiar en Argentina.
La discusión se extiende a familias migrantes con hijos argentinos y a personas que necesitan regularizar su situación para poder permanecer junto a sus familiares.
La Asociación Civil 18 de Diciembre por el Migrante interviene en este tipo de situaciones mediante asesoramiento y acciones legales, buscando generar también antecedentes que puedan resultar útiles frente a casos similares.
Operativos y controles: qué ocurre con la documentación migratoria
Otro de los interrogantes planteados fue qué puede hacer una persona migrante durante un operativo de control si no lleva consigo su documentación.
Gerardo Lucá Samoilov sostuvo que la legislación contempla la protección de la unidad familiar y cuestionó que determinadas facultades vinculadas con decisiones migratorias puedan quedar concentradas en la administración sin intervención judicial. Ante una posible afectación de derechos, recomendó realizar la denuncia correspondiente y recurrir a asistencia legal.
También remarcó una diferencia conceptual importante: una persona migrante que no tiene su documentación migratoria regularizada no debe ser definida como «ilegal» sino como una persona en situación irregular. Para Samoilov, esta distinción es relevante porque la irregularidad administrativa no convierte a una persona en delincuente.
El debate sobre migración y criminalización
El tratamiento de la migración desde una perspectiva de seguridad fue cuestionado por los integrantes del observatorio. Daniel Cussa sostuvo que existe un desplazamiento desde una lógica de derechos humanos hacia una lógica de control y seguridad.
El planteo adquiere especial relevancia frente a los discursos de odio y las situaciones de discriminación que pueden afectar a las comunidades migrantes. La discusión también alcanza a las expulsiones vinculadas con delitos y a la necesidad de determinar con precisión qué conductas están contempladas por la legislación penal.
Principio de legalidad y derecho penal
Desde su experiencia como docente en derecho penal, Gerardo explicó que el tipo penal debe ser claro y establecer de manera precisa la conducta, el método y la forma en que se configura un delito. Según su planteo, cuando las normas no establecen claramente esas condiciones puede verse afectado el principio de legalidad.
El debate se relaciona con los límites entre las facultades del Poder Ejecutivo y aquellas que corresponden al Poder Judicial, especialmente cuando están en juego consecuencias penales o restricciones de derechos.
El trabajo territorial como herramienta de defensa
La tarea del Observatorio 18D se integra con el trabajo territorial de la Asociación Civil 18 de Diciembre por el Migrante bajo su presidente Santiago Vestfrid.
La organización busca combinar datos, asesoramiento jurídico, acompañamiento y presencia comunitaria para abordar situaciones concretas que afectan a migrantes y refugiados.
La construcción de estadísticas permitirá, además, contar con información sistematizada sobre la población migrante en Argentina y sus diferentes situaciones administrativas.
En ese sentido, el 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, aparece como una fecha central para presentar los primeros resultados del observatorio y poner en discusión los datos sobre migración y movilidad humana en Argentina.
Prolífica. Insobornable ante la adversidad. Campesina colombiana de nacimiento y citadina por elección. En proceso de formación periodística y humana. Siempre apoyando las luchas justas. Partir de cero implica arriesgarse, decidir, seguir, avanzar y saber que se puede más.