Con tan solo 18 años, Billie Eilish O’Connell deja su marca en la industria de la música y, junto a su hermano Finneas O’Connell, se convirtieron en los ganadores absolutos de la 62° entrega de los Premios Grammy.

En una noche que viró abruptamente hacia un clima intimista por la trágica muerte de Kobe Bryant unas horas antes, el Staples Center de Los Angeles (estadio en el que el basquetbolista desplegó toda su magia para ser uno de los mejores de la historia) recibió a las y los artistas más importantes del año.

Nuevamente contó con la conducción impecable de Alicia Keys y las presentaciones en vivo de Lizzo (ganadora de tres Grammys), Tanya Tucker (mejor canción country por «Bring my Flowers Now» y disco del mismo género musical), Camila Cabello, Ariana Grande, Jonas Brothers, Billie Eilish, Aerosmith junto a Run DMC, Gary Clark Jr. (Grammys a mejor performance solista y canción de rock por «This Land» y álbum de blues contemporáneo), Tyler the Creator (mejor álbum de rap), Rosalía (mejor disco latino de rock o urbano) y Lil Nas X (ganador de Grammys por mejor video musical y performance en grupo) junto a BTS y Billy Ray Cyrus, entre otros.

Además, vale destacar el momento en el que Demi Lovato interpretó «Anyone», canción que compuso luego de la sobredosis que casi le costó la vida. También hubo homenajes para Kobe Bryant en varias ocasiones y la interpretación en vivo de «Higher» (Grammy a mejor performance de rap) por DJ Khaled y John Legend dedicada a Nipsey Hussle (que perdió la vida recientemente).

En cuanto a la multipremiada Billie Eilish, las distinciones recibidas fueron por su trabajo «When We All Fall Asleep, Where Do We Go?» como disco del año, mejor álbum no clásico y disco pop vocal, y «Bad Guy» como mejor grabación y canción, además del Grammy a mejor artista nueva. Asimismo, Finneas ganó como mejor productor del año para hacer un total de 7 Grammys.