El escritorio del periodismo

El pasado 26 de diciembre, Netflix subió a su plataforma «Cover-Up», documental que aborda la destacada carrera periodística de Seymour Hersh, ganador de un Premio Pulitzer. A principios del mismo mes, el servicio de video on demand (VOD) también publicó «The New Yorker at 100», que celebra el centenario de la revista en la que, precisamente, a sus 88 años Hersh actualmente se desempeña como redactor.

Ambos documentales se vuelven un homenaje al ejercicio del periodismo de investigación en tiempos en los que la urgencia (económica, informativa) y la posverdad inundan los medios de comunicación y la cotidianeidad.

Por un lado, la publicación fundada por Harold Ross y actualmente bajo el liderazgo de David Remnick se encuentra en preparativos para la edición aniversario, y en el recorrido sus trabajadores comparten sus inicios, la labor que realizan y lo que significa para estos ser parte del equipo de un medio que se ganó un lugar entre los más renombrados a nivel global, con un manual de estilo tan snob como puntilloso y parte de la idiosincrasia neoyorquina de siglo pasado. Una mención aparte merecen sus diseños de tapas, icónicas y coleccionables.

Por otra parte, y de extensa trayectoria en Associated Press y The New York Times, el retrato de Hersh incluye la divulgación de información sensible que reveló la experimentación con armas químicas y los daños colaterales en población civil, el escándalo del Watergate con la posterior renuncia de Richard Nixon a la presidencia de los Estados Unidos, además del informe que reveló las torturas y abusos que el ejército norteamericano llevaba a cabo en Vietnam y otras actividades de este tipo como en Afganistán e Israel.

Asimismo, a lo largo de las casi dos horas de documental, Hersh reniega de su participación, se alarma por la posible filtración de nombres en la producción audiovisual, renuncia en medio de la filmación y atiende llamados de sus fuentes anónimas. Cada aparición en cámara afirma el estereotipo del periodista de investigación visto innumerable cantidad de veces en películas y series, de hecho, el testimonio de su colega Bob Woodward (interpretado por Robert Redford en «All President’s Men») no hace más que ratificarlo.

De esta manera, 20 fueron los años que costó a Laura Poitras y Mark Obenhaus convencer a Seymour Hersh para realizar este documental que repase vida y obra, y 100 los necesarios para posicionar las páginas de The New Yorker como referente a nivel mundial de periodismo.