Este viernes en el Noticero, Lara Valeiras dialogó con Aníbal Loguzzo, director de la Licenciatura en Administración de la Universidad Nacional de José C. Paz y de la escuela Carlos Pellegrini.
El docente se explayó sobre la normativa aprobada días atrás que permite que los menores de 13 años puedan invertir en la Bolsa. «Esta habilita a los niños de 13 años a invertir en determinados títulos de valores, acá quiero destacar justamente esta categoría: niños que, según nuestro régimen legal, no pueden tener ingresos genuinos del trabajo, con lo cual a mí me genera un conjunto de interrogantes. Primero, en cuanto a los propósitos de que los niños de 13 años puedan invertir en la Bolsa y, en segundo lugar, en términos más globales de cómo se está conceptualizando y resguardando a la niñez. Me parece que lo que está en juego en sí es el concepto de niñez, más allá de la cuestión instrumental de invertir en la bolsa. Esto genera un conjunto de interrogantes: por un lado, por el nivel de desconexión que tiene el gobierno actual con respecto a los problemas que está viviendo la gente en general y, en particular, pensemos que 7 de cada 10 niños son pobres hoy y que 2 de estos son indigentes. Argentina está endeudada y el 65% con más de tres obligaciones, entonces, la respuesta es que los niños puedan invertir en la Bolsa a mí me genera muchos interrogantes en la normativa y sus considerandos. El primero dice que uno de los propósitos de manera explícita tiene que ver con la ampliación del mercado de capitales, que podríamos discutir si se puede a partir de ampliar la base de quiénes pueden invertir, yo creo que el propósito de la norma va mucho más allá de esto».
Asimismo Loguzzo advirtió «profundizar sobre ese carácter cultural. Creo que ya el Presidente lo dijo de manera explícita que ellos vienen por una batalla cultural y creo que el rol de las finanzas en esta es central, en función de que quieren construir por un lado esta idea, esta representación, de que se puede vivir sin trabajar y de que se puede poner a trabajar al dinero y que solo trabajan los tontos. En ese sentido, está privilegiando y creyendo conformar una cultura por sobre una cultura del trabajo, están destruyendo la cultura del trabajo. En este sentido me parece que es sumamente peligroso».
Más precisamente, «da lugar también a este imaginario que están construyendo que se puede vivir sin trabajar, que el dinero puede trabajar por nosotros, de que uno si es lo suficientemente hábil en el manejo de las finanzas puede ser rico en un periodo de tiempo muy breve. Saluda a todas esas estafas piramidales también que estamos viviendo, que estamos atravesando. El otro día fue en San Pedro, anteriormente fue en Córdoba y en toda Latinoamérica con la extensión de Generación Zoe. Estos esquemas no son casuales, la gente piensa que puede ganar 1% diarios en dólares. Eso no existe en ningún lugar del mundo pero, sin embargo, se construye un imaginario que da lugar a este tipo de estafas, y el Gobierno con su ideología y con el conjunto de normativas también da lugar a esto», manifestó Aníbal Loguzzo.
Por otro lado, el docente afirmó que «tenemos un gobierno que explícitamente ha dicho que viene a destruir el Estado, y yo creo que hoy en día la ciudadanía está tomando conciencia y dimensión de qué implica y cuáles son los alcances de esto. La destrucción del Estado es la educación pública, la salud pública, las universidades… está destruyendo las infancias también, tenemos infancias que están adulteradas jugando con esto de ambos sentidos de la palabra». Al respecto, «ahora el niño no tiene que ser niño, el niño tiene que invertir, tiene que especular en la Bolsa, y todo esto me parece que también tiene doble discurso en función de que se enmascara detrás de una formación en educación financiera. Esto no tiene nada de formación y de educación financiera, la educación financiera en todo caso nace y se desarrolla con la expansión de todo lo que es el sistema bancario y la inclusión».
Finalmente, Loguzzo concluyó que «hay una presunción de que los problemas que tienen las familias argentinas y los problemas en cuanto al ingreso, al endeudamiento, es porque no tienen esa educación financiera. A ver, el 93% de las familias están endeudadas y no es porque no tienen educación financiera. El 93% de las familias están endeudadas porque hay un modelo económico que está destruyendo el trabajo, destruyendo las pymes y excluyendo el salario de los argentinos. Más de el 60% de este endeudamiento es para gastos corrientes, para ela comida, para pagar la escuela, eso no es que no tienen educación financiera, eso es que están destruyendo sus ingresos». Y «esta transformación cultural quiere imponer las consecuencias en términos de los sistemas de legitimación, es decir, hay un sistema de legitimación que toma como válido que las personas no tengan alguna alternativa de vida responsabilizándolas a ellas mismas porque no han tenido la capacidad, la habilidad, las destrezas suficientes para manejarse. El mundo de las finanzas, en ese sentido, las problemáticas sociales, son adjudicadas a los individuos y las responsabilidades de su situación son adjudicadas sobre los individuos, es decir, no es responsabilidad de un Estado que no tiene ningún sistema de protección social en términos de la inclusión, en términos de la generación de empleo, en términos de la protección de la niñez, en este caso en particular, son problemáticas individuales porque no han sabido adaptarse, no han sido lo suficientemente hábiles para comprar y vender y especular en la Bolsa, entonces hay una matriz cultural».

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.