The Rolling Stones dan comienzo a su nueva gira y no es para nada extraño que Steve Jordan esté en los parches. En este informe de No Son Horas te contamos por qué a los Stones no les hizo falta ni siquiera hacer una gran audición de bateristas sino pensar en un solo hombre.

Este fin de semana comienza, finalmente, la nueva gira de la banda, que postergaron desde febrero de 2020. Es la primera gira en 58 años de historia sin Charlie Watts, y es por eso que comenzará con un gran y merecido homenaje al baterista y el famoso logo de la lengua y del tour será pintado de negro. Vale la pena detenerse en que el baterista que reemplazará a Charlie no es cualquiera y mucho menos para los Stones, como es el caso de Steve Jordan, que no solo es la mano derecha compositiva de Richards por fuera de los Stones a la misma altura que Mick Jagger, sino que es alguien que tiene un largo historial dentro de la banda.

Quizás el primer punto de partida para hablar de esta relación sea aquella presentación que The Rolling Stones dieron en 1978 en el programa «Saturday Night Live» de la televisión estadounidense, donde presentaban el álbum «Some Girls». El famoso programa que fue precursor en cuanto al formato late night tenía una banda en la cual tocaba la batería el gran Steve Jordan. Cuando los Stones estaban preparando todo para la presentación, el mismo Charlie se fijó en él y le dijo a Richards: “Si trabajás con otros, Steve Jordan es tu hombre”. De hecho, Watts era tan discreto que hasta incluso cuando estuvo metido en las drogas como la heroína a mediados de los 80′, nadie se enteró. Lo hacía en soledad, por eso cuando lo contó 10 años después en una entrevista fue toda una revelación. Esto fue durante los discos «Undercover» (1983) y «Dirty Work» (1986), donde Charlie justamente no tocó por su problema de adicción sino que lo hizo en gran parte Jordan que, por andar en Paris vacacionando tras su trabajo como baterista en otro gran late night de Estados Unidos como lo era el del gran David Letterman, se topó con la banda que estaba grabando en la ciudad y tocó algunas baterías.

Pero es por esa sugerencia justamente por parte de Charlie, que Richards no solo lo va a tener en cuenta para su carrera como solista por una serie de casualidades sino que, cuando en el peor momento de la banda en 1986, Aretha Franklin lo llamó para que participara y produjera su versión de «Jumping Jack Flash», al primero que tuvo en cuenta para la batería fue a Steve Jordan, que es una grabación que se podría poner como embrión de la carrera como solista de Keith. Al poco tiempo, Richards fue elegido para inducir a Chuck Berry al Salón de la Fama del Rock and Roll y la banda que acompañó a Chuck esa noche y tocó durante toda la gala fue la de David Letterman, donde Steve Jordan tocaba la batería. Los destinos estaban marcados, pero se concretaron aún más cuando esa noche el director de cine Taylor Hackford le pidió a Richards que fuera el director musical de una película que estaba haciendo sobre Berry. Se pusieron manos a la obra y Richards, que tenía pensado que la batería la tocara Charlie Watts, se topó con que un día Chuck Berry lo fue a ver para que notara algo urgente: un video de cuando lo homenajearon en el Salón de la Fama del Rock and Roll donde la batería la tocaba un muchacho que le había volado la cabeza. Ese señor era Steve Jordan y era el que Chuck quería para la banda de su película, así que no había nada más que discutir y el turno fue finalmente de Jordan, que se fue a Jamaica para ensayar en la casa de Keith y es ahí donde se hicieron amigos y donde Richards se dio cuenta que puede tener otra camarada compositiva por fuera de los Stones, que es lo que termina dando fruto a su carrera como solista, en la cual justamente Steve incentivó bastante al guitarrista para que se animara a lanzarse en solitario.

Es por eso que The Rolling Stones cuando volvieron después de ese transcurso sabático que se tomaron después del fatidico «Dirty Work» donde justamente tocó Jordan, lo hicieran con un disco como «Steel Wheels» que supone el gran regreso triunfal de la banda con el que volvieron a los escenarios después de 7 años, tenga una canción como «Almost Hear Your Sight» que traía Richards de su carrera como solista que había compuesto con Steve, donde luego se metió Jagger y quedó como la única canción en la historia de los Stones que está acredita por Jagger/Richards/Jordan.

Lo curioso de todo esto es que los tres Stones que murieron sean los que Jagger y Richards, cuando intentaban armar una banda, vieron tocar en un mismo lugar llamado Ealing Jazz Club. Y no es una banda que ahora hace homenajes sino que siempre estuvo en su ADN. Cuando murió Brian Jones en 1969, la banda que tenía 7 años de historia y no era ni por lejos lo que son hoy en día, lo homenajearon dos días después en el Hyde Park de Londres con un concierto gratuito para 500.000 personas. En 1985, cuando en el peor momento de su historia murió Ian Stewart, homenajearon a su compañero en el mítico Bar Londinense 100 Club con una serie de invitados de lujo donde estuvieron Pete Towshend y Eric Clapton, entre otros.

Si lo hicieron en sus inicios y en el peor momento de su carrera, era lógico que lo hicieran por Charlie Watts que era, además, el equilibrio y el mediador de esta maquinaria al que todos respetaban.