Canadá responde al conflicto económico que lleva adelante el presidente Donald Trump, con una imposición de aranceles de hasta 50% del valor en productos provenientes de Estados Unidos. Días atrás, en la República Islámica de Irán, definieron a la gestión del magnate como un «terrorismo económico».
Así, la administración que encabeza el primer ministro y doctorado en Economía, Mark Carney, ratificó que desde el martes 8 de septiembre va a aplicar impuestos a importaciones del país vecino, que representan aproximadamente 27.600 millones de dólares canadienses (cerca de 20.000 millones en moneda estadounidense). «Este es un desafío sin precedentes impuestos a Canadá, pero estaremos a la altura de las circunstancias», explicó el ministro de Finanzas, Francois-Philippe Champagne, sobre la misma decisión que Trump tomó un día antes. «Creo que lo que los canadienses pueden ver esta mañana es que estamos unidos. Estamos unidos en nuestra respuesta», agregó, a la que también se sumaron China e Irán.
Al respecto, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent anunció un plan que incluye «asfixia económica» y amenazó a los países que no se sumen a la iniciativa, que «compartirán el aislamiento». Esta medida no apunta solo a Estados sino a empresas que comercien activos digitales, transporte y tecnología con la nación en Medio Oriente. China manifestó su rechazo, pero Bessent confirmó que «cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense».
Asimismo, la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante asiático dijo en conferencia de prensa que «la cooperación entre China e Irán siempre se efectuó dentro del marco del derecho internacional y no debe ser objeto de interferencias o perturbaciones».
Precisamente, el sábado el gobierno iraní aseguró que «considerará enemigo» a las naciones que adhieran a los gravámenes impuestos por Donald Trump. «Advertimos a todos los países que no se unan a la guerra económica que libra Estados Unidos. Cualquier país que participe en la imposición de restricciones económicas contra nosotros será considerado un enemigo», afirmó Mohsen Rezai, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
De todas formas, «aún no atacamos ningún interés económico estadounidense. Hasta ahora, solo atacamos bases militares, pero si pretenden imponernos sanciones económicas, Estados Unidos posee petróleo y empresas económicas en Irán y otros lugares, y las atacaremos», amplió el funcionario iraní. «Nuestra confrontación será como un terremoto», añadió.
Por su parte, Trump retrucó el anuncio de Canadá y adelantó este martes que planea cambiar el nombre del Lago Ontario a Lago América, además de expresar que es «el país más difícil e intransigente» con los que trató, y que «llevó a la quiebra a muchas empresas estadounidenses magníficas».

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.