Por si no estás al tanto, desde el 5 de octubre Florencia Otero y Eliseo Barrionuevo volvieron a escena en el teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062, CABA), protagonizando el exitoso musical «Embarazados: ecografía de una espera». Si todavía no fuiste a verla, te comento que continuarán presentándola durante todos los viernes y sábados de noviembre, siempre a las 21 horas.
Esta es la tercera vez que la obra está en cartelera, debido a la buena aceptación que tuvo en el público: en diciembre de 2011 fue presentada en el teatro SHA y en junio y agosto de 2012 en El Cubo. Este año obtuvo seis nominaciones a los Premios Hugo y fue galardonada en la categoría de Mejor letra de musical argentino, gracias al guión de Juan Ignacio Brusso y a la dirección musical de Hernan Matorra. La idea y dirección está a cargo de Juan Álvarez Prado, fundador y actual director de Da Capo Producciones y de Da Capo Instituto de Teatro. La producción general es compartida entre Da Capo y On Stage Development.
En esta desopilante comedia, los actores representan a una pareja de jóvenes, Mora y Oliver, que deben afrontar la realidad de un embarazo inesperado que cambiará sus vidas para siempre. Al comienzo intentan sobrellevarlo juntos, pero luego la convivencia les juega una mala pasada. A pesar de estar enamorados, Oliver decide irse a vivir solo y participar únicamente de las ecografías que deba realizarse Mora durante el embarazo. Luego de varias idas y venidas en la relación, Oliver reconoce que debe madurar y aceptar que esta próximo a ser padre, permitiéndose formar una familia con Mora y Diógenes.
Las actuaciones de ambos son brillantes, al igual que sus voces. Es llamativa la interacción de los personajes con el público, tanto durante sus monólogos como en los momentos en los que dialogan entre ambos. Durante 90 minutos, los espectadores, cómplices de Mora y Oliver, atraviesan momentos de risas combinadas con emociones y lágrimas, dado que la obra describe una problemática actual. Con la sensibilidad a flor de piel, los futuros padres de Diógenes entrelazan sus discusiones y pensamientos con oportunas canciones que dan marco a la situación que atraviesa la pareja.
La puesta en escena de la obra es dinámica y creativa, combinan juegos de luces para demarcar diferentes ambientes en el escenario y la voz en off de Diógenes, futuro hijo de la pareja, desde la panza de su mamá reflexiona en voz alta y anticipa lo que ocurre en el transcurso de la historia. En cuanto a la banda de sonido, resulta atractivo que no utilicen pistas grabadas sino que la orquesta se encuentre detrás de escena, tocando en vivo.
Estés o no transitando una situación similar, te la recomiendo.

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