Con una actuación que le valió el reconocimiento de propios y ajenos, Franco Colapinto este domingo consiguió su primer punto en el equipo Alpine en el Grand Prix de China.
El argentino, que largaba en el 12° puesto, tuvo un arranque perfecto: en menos de una vuelta avanzó 6 lugares y llegó a la 6° posición.
Colapinto optó por una estrategia ambiciosa: largar con neumáticos duros, mientras muchos rivales arrancaban con medios. Esta elección le permitió mantenerse en pista cuando el Safety Car salió en la vuelta 10 por el abandono de Lance Stroll, ya que la mayoría de pilotos entraron a boxes a cambiar neumáticos. Al relanzarse la carrera en la vuelta 11, Colapinto pasó a 2° puesto, solo detrás del líder, Kimi Antonelli, y con diez vueltas más de uso en sus gomas. El argentino aguantó las posiciones y dio una clase maestra de cómo defender a bordo de un F1.
Franco entró a boxes cuando se encontraba 8° pero, al salir, se encontró con un «envenenado» Esteban Ocón que, desesperado, intentó un interior imposible y se estrelló contra el argentino. Colapinto se recuperó rápidamente del incidente y aprovechó las últimas vueltas del certamen para volver a ganar el terreno perdido.
Todos saben que el argentino, que terminó 10°, estaba para más. Aún así, el primer punto con Alpine representa un desahogo muy importante. Colapinto sumó, la escudería francesa compite y tiene pilotos.
El 29 de marzo, Franco tendrá otra oportunidad de demostrar su talento en el GP de Japón.