La vida, y entre tantas otras cosas el fútbol, siempre dan revancha. Eso es lo que se notó en la alegría y los festejos del Club Atlético Huracán tras conseguir su primera Copa Argentina y un título luego de más de cuatro décadas.
Con la victoria 5-4 mediante penales en la final de la competencia ante Rosario Central (luego de la igualdad sin goles en el tiempo regular), el Globo de Parque Patricios vuelve a celebrar desde aquel Torneo Metropolitano que consiguieron en 1973. Recordemos que el club solo había obtenido copas entre los años 1920 y 1944.
Pero, además, hay otra historia particular dentro del plantel que vale la pena destacar. Es acerca del arquero, Marcos Díaz, quien en la pasada fecha del torneo de la Primera B Nacional cometió un error grosero en una salida luego de un tiro de esquina y este fallo le costó la derrota ante Unión de Santa Fe y un duro traspié en la lucha por volver a Primera División. Por eso, que el portero haya detenido dos de los penales en la final provocó el alivio personal y saldar una deuda que, afortunadamente, solo duró un par de días.
Asimismo, al coronarse campeones de la Copa Argentina la institución porteña se adjudicó un premio en efectivo de $ 2.200.000 y una plaza para la próxima edición de la Copa Libertadores, que no lo tiene como participante desde principios de los 70′ (en la que llegó a instancias de semifinales).
Finalmente, los vientos de cambio y alegrías para los simpatizantes e hinchas de Huracán no se limitan a la obtención de su primer trofeo en casi medio siglo, ya que en los próximos días (dos fechas para ser más preciso) se medirán con All Boys e Independiente Rivadavia de Mendoza en dos juegos que deberán ganar, porque estas son sus últimas chances de volver a la Primera División para la temporada que se viene.

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