Se trata del torneo de tenis más importante de todos los tiempos, aquel que todo jugador sueña con ganar y, además, es uno de los 10 eventos deportivos (a nivel mundial) que hay que ver antes de morir, según la revista inglesa The Observer, la misma que puso al tope de ese ranking a un Boca-River en la Bombonera. Wimbledon es llamado “The Championship” por los ingleses porque consideran que es el único torneo y que este deporte solo se practica sobre césped natural.
wimbledonEn el All England Lawn Tennis brillaron los grandes campeones del tenis mundial, nacieron los tenistas que marcaron sus respectivas eras, sin dudas las leyendas de este deporte, como el tricampeón norteamericano Bill Tilden, el francés René Lacoste, el británico Fred Perry, Jack Cramer, el australiano Rod Laver, Jimmy Connors, Bjorn Borg, el estadounidense John McEnroe, el alemán Boris Becker y el norteamericano Andre Agassi, entre otros.
El australiano Laver ganó el primer título de la Era Abierta, que arrancó en 1968, que profesionalizó al tenis y lo hizo reconocido a nivel mundial por la difusión de los medios de comunicación. En mujeres, el título fue para la norteamericana Billie Jean King, una de las exponentes de la historia de este deporte, al punto que el complejo donde se juega el US Open lleva su nombre.
Borg y McEnroe jugaron una de las finales más dramáticas de la historia del torneo en 1980, con un cuarto set que se quedó el estadounidense por 18-16 que quedó en el recuerdo, aunque la victoria fue del sueco en el quinto parcial por 8-6. Borg marcaba moda con la vincha y era puro carisma a pesar de su estilo frío y McEnroe iba por la gloria del tenis norteamericano, con sus habituales reclamos a los umpires, los jueces de silla. Este partido fue uno de los eventos deportivos más significativos del Siglo XX.

Gabriela Sabatini

Foto: wimbledon.com


La primera presencia argentina en una final fue de Gabriela Sabatini, quien sacó 5-4 para campeonato ante Steffi Graf, pero la alemana jugó un tenis sumamente agresivo y se aprovechó del cansancio de Gabriela, que finalmente perdió el partido 8-6 en el tercer y último set.
Pete Sampras dejó su huella para siempre en este campeonato cuando le ganó la final del 2000 a Patrick Rafter y se convirtió en el primer jugador en ganar siete veces el título y alcanzar su 13° Grand Slam. Al año siguiente, el croata Goran Ivanisevic (125 del mundo en aquel entonces) pasó a ser el primer tenista en ganar el torneo con una invitación especial de los organizadores del torneo, más conocido como “Wild Card”, y nuevamente el subcampeón fue el australiano Rafter. En ese mismo Wimbledon, un joven suizo sacaba del torneo a Sampras, con un tenis pocas veces visto, que le dieron el mote de sucesor de “Pistol”. Ese chico, que tenía tan solo 20 años, nació en Basilea, se llama Roger Federer y, posiblemente, sea el mejor jugador de todos los tiempos.
La Argentina tenía la posibilidad de tener a un tenista masculino como campeón de Wimbledon en 2002, año para olvidar en fútbol por la eliminación en primera ronda del Mundial de Japón y Corea del Sur. El desafío lo tenía el cordobés David Nalbandian, quien cayó ante el australiano Lleyton Hewitt, quien era el n° 1 del mundo. El jugador de Unquillo tuvo en su camino al suizo George Bastl, quien había dado la gran sorpresa al eliminar al siete veces campeón Pete Sampras. A esto se suma que el cordobés fue el primer debutante en llegar al partido decisivo y las mejores actuaciones argentinas habían sido de Guillermo Vilas en 1975 y 1976.
Federer ganó Wimbledon entre 2003 y 2007, pasó a ser el mejor jugador del mundo, porque en parte este torneo puede consagrar al tenista campeón del planeta, por más que la gira de pasto sea breve y se juegue en algunos países como Gran Bretaña, Alemania, Holanda o Estados Unidos.
Foto: wimbledon.com

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La marcha triunfal del suizo fue detenida por el rival que más lo complicó en su carrera, el español Rafael Nadal, quien se quedó con el trofeo en 2008 en una final memorable, que terminó de noche. El “expreso suizo” volvió a ser campeón en 2009 ante Andy Roddick, aunque al año siguiente no pudo con el checo Tomáš Berdych y se fue en cuartos de final. Tampoco 2011 fue el año para Roger, que cayó ante Novak Djokovic en la semifinal. La revancha del mejor jugador de la historia llegó en 2012, cuando enfrente estaba Andy Murray, el escocés que buscaba quebrar los 76 años sin títulos para británicos, pero no pudo con la magia de Federer, quien quería volver a ser campeón en el All England Lawn Tennis. A las pocas semanas, Murray pudo ganarle en Wimbledon, pero por la final de los Juegos Olímpicos.
Este Wimbledon es distinto, con Rafa Nadal eliminado en primera ronda por el ignoto belga Steve Darcis, con Federer que quiere ganar por octava vez el torneo y superar el récord que comparte con Sampras, con los argentinos que intentan llegar más lejos y la esperanza puesta en Juan Martín Del Potro a pesar de su inactividad. El tandilense tuvo contra las cuerdas a Federer en Londres, pero por los Juegos Olímpicos, y quién sabe si despierta justo en este Wimbledon, que repartirá más que ningún otro torneo en “la catedral”, con más de 26 millones de euros en premios.
Primer Torneo de Mujeres. Foto: wimbledon.com

Primer Torneo de Mujeres. Foto: wimbledon.com


Al tenis se lo llama “el deporte blanco” porque así se viste en Wimbledon: es obligatorio tener prendas de ese color, aunque los tradicionales del torneo sean el púrpura y el verde inglés. Ahí empezó todo, se sacó por primera vez de arriba y es ahí donde seguirá escribiéndose la historia grande del tenis, donde nacen las leyendas.
Los argentinos en Wimbledon 2013
Juan Mónaco ganó por la primera ronda ante Bastian Knittel por 6-4, 6-2 y 6-3 en su debut. El tandilense, número 20 del ranking mundial ATP, jugará en segunda ronda contra el estadounidense Rajeev Ram (87 del mundo).
Juan Martín Del Potro es el octavo preclasificado e irá contra el español Albert Ramos. Luego, Carlos Berlocq, el último héroe de la Davis, jugará contra el canadiense Milos Raonic. El marplatense Horacio Zeballos tendrá su primer desafío ante el colombiano Santiago Giraldo y el mendocino Martín Alund tiene el compromiso más complicado porque le toca el español David Ferrer (4 del mundo). El correntino Leonardo Mayer va contra el esloveno Aljaz Bedene y Guido Pella querrá pasar a la segunda ronda, pero para eso deberá ganarle al canadiense Jesse Levine.
Partido Más Largo Isner y Mahut 2010. Foto: wimbledon.com

Partido Más Largo Isner y Mahut 2010. Foto: wimbledon.com


La recorrida de .cero
Te mostramos las canchas donde se juega el torneo, la n° 1, donde se jugó el partido más largo de la historia (que duró 11 horas y 5 minutos y que demandó tres días). Ese juego fue en 2010 para el norteamericano John Isner, que le ganó al francés Nicolás Mahut 70-68 en el quinto set. En Wimbledon se define el último set a la antigua, con diferencia de dos games, y no así en el desempate del tie break.

El museo de Wimbledon es el museo del tenis y acá te mostramos el trofeo del torneo de singles de hombres y mujeres, objetos de las primeras épocas, las pelotas que se usaban allá por 1875, cómo se fabricaban las raquetas de madera y mucho más. Llegar no es difícil, solo hay que tomar el metro Underground, que se convierte en Overground, y hay que bajarse en Earls Court Road y ahí hacer la combinación por la plataforma que indica un cartel luminoso. La estación más cercana al complejo es Wimbledon Park, y no Wimbledon.

Un poco de historia
Wimbledon es el lugar donde se escribió la historia grande del tenis, pero no nació precisamente en Inglaterra. En Francia, dos personas intentaban pasar con la mano una pelota con una red en el medio, más alta de lo que se ve hoy, por eso se llamaba Jeu de Palme.
En Londres, el deporte que se practicaba en el barrio Wimbledon era el croquet, por eso en 1868 seis caballeros decidieron fundar el “All England Croquet Club”, cerca del barrio Worple Road, pero una cuestión de costos hicieron que muden el complejo a pocos minutos de las vías del tren, por recomendación de un abogado del club.
tenisEl Croquet perdió interés, las finanzas del club no estaban bien y los integrantes del comité querían atraer a nuevos socios. El galés Walter Clopton Wingfield recorrió Europa y descubrió una disciplina particular en Francia y, cuando volvió a Inglaterra, propuso que se llame “Lawn Tennis” (tenis sobre césped), que causó furor entre los victorianos, quienes querían un deporte enérgico y una actividad saludable. Así fue que empezó a jugarse, allá por 1875, lo que en menos de un año desplazó al croquet.
El primer campeonato se jugó en 1877, con un anuncio de una revista de ocio que invitaba a quienes quieran a jugar al Lawn Tennis, pero los participantes debían llevar una raqueta, porque las pelotas iban a ser provistas por el club. Había tablones para 30 personas, pero la novedad atrajo cada vez a más gente y en la final se calcula que hubo más de 200 asistentes. Recién en 1884 se incluyó a las mujeres, que solo podían jugar una vez que los hombres solteros hayan terminado sus partidos. Este deporte empezó entre las clases altas, pero con el correr de los años se hizo cada vez más popular y practicado en todo el mundo.
Así empezó todo, había tradición victoriana, con los hombres que trabajaban para ahorrar, que se basaban en valores de una fuerte moral y educación, mientras que las mujeres eran amas de casa y cuidaban de los hijos. Lo que se respetaba era el descanso dominical, como sucede hasta estos días, con el Middle Sunday, el primer domingo del torneo, que abarca 14 días.
En 1922 el club se mudó a Curch Road, su ubicación actual, en uno de los barrios más lujosos de Londres, con casas bajas de estilo inglés, esas donde se toma el té a las 5 de la tarde, y con autos de lujo por sus calles. A esto se suma el Wimbledon Park, un lugar donde los chicos se ponen una campera y se largan a correr en un pasto verde impecable, donde se sienten libres y se forman como personas.
Cancha Central Bombardeada. Foto: wimbledon.com

Cancha Central Bombardeada. Foto: wimbledon.com


La Segunda Guerra Mundial golpeó al torneo en 1939, más de 1.000 bombas cayeron sobre el barrio de Wimbledon y al menos 14.000 casas fueron destruidas. Una bomba impactó la pista central el 11 de octubre de 1940. Durante siete años no se pudo arreglar aquella parte del estadio y el torneo no se jugó, pero recién en 1946 el comité de Wimbledon decidió que se lleve adelante el torneo, con una decisión arriesgada, aunque por suerte no pasó nada que haya que lamentar. Los siguientes años tuvieron un estadio remodelado y en 1997 se amplió la capacidad, que hoy es de 40 mil espectadores y un techo corredizo para no suspender encuentros por la lluvia y hasta luces por la larga duración de los partidos.
Wimbledon es más que un torneo, es tradición, es modernidad, son las mejores frutillas con crema del mundo, los ball boys que entrenan meses para cubrir las canchas con la lona en caso de lluvia, donde surgieron los grandes campeones mundiales, es el lugar donde prácticamente nació lo que hoy en día conocemos como tenis.