«La Mancha»: pobres criaturas

El escenario es la República de los Niños, famoso parque temático ubicado en la ciudad de La Plata, Buenos Aires. Casi no hay adultos en la película: todo el universo que propone está habitado por chicos que pasan el tiempo tocando música, jugando al básquet y deambulando por la «Repu», como ellos la llaman.

A raíz de la desaparición de una de las chicas, dos de sus amigos permanecerán en el parque temático para tratar de encontrarla, y la pesadilla no tardará en comenzar en todas sus formas posibles.

En primer lugar, se nos presenta a varios jóvenes al unísono de escenas escabrosas, pobladas por figuras agobiantes. No sabemos por qué ocurren estas cosas: es un rompecabezas complejo que no deja lugar a momentos de calma y, si los hay, son escasos. Sillas que se mueven solas, presencias extrañas, gritos desgarradores provenientes de altavoces y parlantes.

Luego, un niño y una niña tomarán la iniciativa para desentrañar el misterio en la profundidad de la noche platense, rodeados por los juegos del parque. ¿Qué fue lo que pasó con Dina, su amiga? El espectador lo sabrá, pero ellos aún no. Nosotros atestiguamos cómo se les va revelando el horror al que se enfrentan y cómo reaccionan ante la aparición de siluetas espectrales.

Es inevitable no encontrar ecos explícitos de otras célebres películas de terror como «El proyecto Blair Witch» de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez; así como también de «Ringu» de Hideo Nakata, que tuvo su adaptación norteamericana, también buenísima, «The Ring», dirigida por Gore Verbinski. Otro de los homenajes más logrados que se pueden encontrar en «La Mancha» remite al universo de Tim Burton, más precisamente a «Beetlejuice, el super fantasma» de 1988.

En un gesto sumamente noble, durante los créditos de la película se enlista la cantidad de cineastas y autores a los que esta obra rinde homenaje. Se puede comprobar que está realizada con un profundo amor por el cine de género, algo que la convierte en un viaje alucinante que nos introduce, de manera paulatina, en un shock progresivo absolutamente disfrutable.

Dirigida por los hermanos Adrián García Bogliano y Ramiro García Bogliano, «La Mancha» es una experiencia ultra sensorial de horror. Se la siente como un tormento constante desde el primer minuto, debido a la intensidad de su cámara y a una sucesión de imágenes distorsionadas que se fusionan con una ejecución sonora notable. Ideal para ver en pantalla grande.

Se presentó como parte de la sección Nocturna del 27° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) y todavía pueden encontrarse funciones en Cinépolis Plaza Houssay, Sala 4, el sábado 25 y domingo 26 de abril.