En el Sur hubo fiesta, fútbol, festejos, goles y alegrías que no había desde 1996 (contra el Independiente Santa Fe de Colombia por la Copa Conmebol) y que volvieron a la Fortaleza. La Copa Sudamericana tiene dueño y es el equipo de Guillermo Barros Schelotto, que le ganó 2 a 0 la vuelta al Ponte Preta, equipo que descendió a la segunda división en Brasil y que nunca inquietó al conjunto argentino. En la ida habían igualado 1 a 1 en el Pacaembú, pero la historia iba a ser otra el miércoles 11/12/13.

Foto: FIFA

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Lanús hizo bien su trabajo y el gol llegó por la presión en la mitad de la cancha y, tras la recuperación, Nelson Benítez cedió la pelota para el paraguayo Víctor Ayala, el juego se abrió a la derecha para Ismael Blanco, que le pegó mal, pero fue el mismo Ayala quien empujó la pelota en el área chica y puso el 1 a 0 cuando corrían 24 minutos de partido. Cuando terminaba el primer tiempo, una pelota de un corner llegó a la cabeza de Santiago Silva y en el rebote fue Ismael Blanco quien aumentó la ventaja. El local dominó el partido, de punta a punta, fue un monólogo, aunque perdonó al visitante porque la ventaja podría haber sido mayor.
En su camino a la final, Lanús eliminó a Racing, Universidad de Chile, River Plate y Libertad de Paraguay. En el partido decisivo le ganó a un rival de juego mezquino, pero efectivo para eliminar a Vélez Sarsfield en cuartos de final y al Sao Paulo en semis. La final de ida terminó 1 a 1, Lanús ganaba con un tanto de tiro libre de Paolo Goltz, pero el árbitro vio un foul inexistente, dio un tiro libre cerca del área y Felipe Bastos venció a Agustín Marchesín. La historia tuvo final feliz en el Sur.
Foto: FIFA

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Los pilares de este título fueron el defensor central Paolo Goltz, capitán de fuerte carácter y uno de los mejores ejecutantes en la pelota detenida; el paraguayo Víctor Ayala, de potente remate de larga distancia; Leandro Somoza, quien manejó el mediocampo con tenencia de pelota y recuperación; los laterales Carlos Araujo y Maximiliano Velázquez; el juego aéreo de Carlos Izquierdoz y el uruguayo Santiago Silva, siempre movedizo en el área para marcar goles; los tantos de Diego «Pulpo» González, entre otros futbolistas del plantel.
«No dejamos dudas nunca, pero tenemos en cuenta que todavía podemos pelear por el torneo local», dijo Guillermo Barros Schelotto, quien logró su primer título como director técnico. El Mellizo mostró madurez, transmitió su temperamento y experiencia a un grupo para que tengan disciplina y sigan una línea de juego, tal como era aquel delantero que brilló en Gimnasia y Esgrima La Plata y que fue campeón del mundo con Boca Juniors.
Lanus-levanto-Copa-Sudamericana-DyN_CLAIMA20131211_0236_17A Lanús le esperan más copas. Primero, jugará la Recopa Sudamericana contra el Atlético Mineiro de Ronaldinho, rival que le impidió ganar la Copa Conmebol de 1997 en la Fortaleza y con una batalla campal de por medio. Después, la Copa Suruga Bank contra el Kashiwa Reysol, campeón de la liga de Japón y, por último, la Copa Libertadores 2014. A esto hay que sumarle que en el Torneo Inicial remó, aprovechó la caída de los equipos que peleaban por el título y ahora tiene chances matemáticas, aunque solo en un hipotético partido desempate contra San Lorenzo de Almagro o Vélez.
Lanus-titulo-Copa-Sudamericana-Argentina_TINIMA20131212_0013_5La historia del Grana fue siempre de menor a mayor, con trabajo serio de los dirigentes que fueron asumiendo la presidencia de un club que llegó a jugar en Primera C y que ahora levanta su segundo título internacional. Varios equipos grandes deberían aprender de Lanús en cuanto a la gestión de recursos y entender que los jugadores no son para llenar las tapas de los diarios, sino para que sean patrimonio del club y formar un equipo competitivo.
Muy bien 10 y felicitado para Lanús, un justo y digno campeón de la Copa Sudamericana.
Lo mejor de la final

La celebración

«Gracias a los jugadores, queremos otra final el miércoles»