Lituania sin gobierno

Este lunes, el primer ministro lituano, Gintautas Paluckas, renunció a su cargo tras las acusaciones de corrupción recibidas hacia su persona y gobierno, Gabinete que también acompañó la decisión. De esta manera, Lituania se queda acéfala y el presidente Gitanas Nauseda deberá nombrar un representante interino.

Precisamente, Paluckas fue denunciado por estar vinculado con negocios privados mientras encabezaba la administración pública, conformada por una coalición tripartita. Asimismo, comunicó que también dejará el liderazgo del Partido Socialdemócrata (LSDP). «A pesar de mi decisión de dejar mis funciones actuales, continuaré defendiendo mi honor y dignidad, y espero las conclusiones de las investigaciones, que estoy seguro que van a marcar una diferencia entre los hechos y las insinuaciones», manifestó.

Al respecto de los escándalos que envuelven a Paluckas, una empresa de equipos de energía que lo tiene como cofundador, Garnis, recibió un crédito de 200.000 euros del Banco Nacional de Desarrollo mientras hacía ejercicio de sus funciones. Actualmente, esta gestión está bajo investigación del Comité de Ética de Cargos Públicos. En paralelo, Sagerta (otra compañía que le pertenecía) obtuvo un préstamo de Uni Trading que luego no devolvió, y Dankora (fundada el año pasado a nombre de su cuñada) recibió una suma de fondos de la Unión Europea (de manera fraudulenta, que provocaron la detención del director de la marca) para adquirir sistemas de baterías, justamente, de Garnis.

Como consecuencia, los socialdemócratas deberán presentar un nuevo presidente para el Partido y candidato para el puesto de Primer Ministro, que tendrá que ser aprobado por el Parlamento (Seimas). Hasta el momento, el alcalde de Jonava, Mindaugas Sinkevicius, suena con fuerza como el nombre para ocupar el cargo, que interinamente ocupa el economista Rimantas Sadzius.