Basada en la novela homónima de Alice Feeney, «Él y Ella» es una miniserie de Netflix de seis episodios donde las mentiras, los secretos y la ambigüedad de sus personajes funcionan como motor para desentrañar la misteriosa muerte de una mujer.
¿Qué sucede cuando la aparente tranquilidad de un pueblo es atravesada por un crimen y el asesino podría ser ese vecino con el que te cruzás todos los días? ¿Hasta dónde se puede confiar cuando todos parecen ocultar algo? Estas son algunas de las preguntas que plantea la serie protagonizada por John Bernthal y Tessa Thompson, y que sostiene un clima de sospecha constante.
Anna, una periodista de televisión que vive en Atlanta, se entera de un brutal asesinato en su pueblo natal y decide regresar para intentar descubrir al culpable. En paralelo, Jack Harper es el detective a cargo de la investigación y, además, es el exmarido de Anna. A partir de este cruce, la historia entrelaza el avance de la investigación y la reconstrucción de un pasado que incluye un matrimonio trunco y una comunidad marcada por silencios, resentimientos y verdades a medias.
De esta manera, «Él y Ella» propone un abanico de sospechosos imperfectos, mentiras con patas cortas y una desconfianza que se instala como eje central. Con buen pulso, la serie construye tensión episodio a episodio, dosificando la información y logrando un equilibrio entre sembrar dudas y ofrecer resoluciones parciales. Cada revelación parece ordenar el rompecabezas, aunque en realidad lo vuelve más complejo.
Desde el punto de partida del clásico pueblo «donde no pasa nada», la miniserie avanza hacia temas más universales como las miserias humanas, secretos bien escondidos y los límites difusos entre justicia y venganza. Así, el relato se sostiene en los climas típicos de un policial y en la idea de que, en un universo donde todos mienten, la verdad nunca aparece de forma lineal ni definitiva.