Luego de presentar «De todas las flores» en el Movistar Arena en 2023, Natalia Lafourcade volvió a la sala de la Avenida Corrientes en la Ciudad de Buenos Aires para presentar el formato de «Teatro de la canción», una propuesta en la que se presenta sola con su guitarra y sin banda para repasar algunas canciones de su último disco «Cancionera» y del resto de su discografía.
A las 21 horas en punto comenzó a sonar un audio que daba la bienvenida a la Radio Cancionera, que invitaba a dejar los celulares de lado para conectarse con la canción y las emociones del escenario, decorado con un piano, una silla con una guitarra y un muñeco que tenía flores en lugar de una cabeza. Luego del tercer aviso (en donde ya se hizo notar la impaciencia del público), la cantante mexicana ingresó vestida con un traje oversize pintado como si llevara otro traje encima. Con una pequeña valija en la mano, sacó algunos papeles y su cámara «la paparazza» y la apoyó sobre el piano, donde interpretó la apertura de Cancionera, «Vine solita», «Pajarito colibrí» y «Cancionera». Luego, se sumó el bandoneonista Gabriel Merlino (que abrió ambos shows junto a Vanina Tagini) para una versión con arreglos tangueros de «Mascaritas de cristal» y «De todas las flores».
Más tarde, Natalia tomó asiento y quedó frente al público sola con su guitarra. Allí comenzó a interactuar más, haciendo un repaso por su «lista mental», que incluyó «Caminar bonito», «Mi manera de querer» y «El lugar correcto». Uno de los momentos más especiales fue cuando anunció que iba a tocar «un tema para que la justicia despierte» y arrancó con los acordes de «Derecho de nacimiento», mientras se escuchaban algunos gritos del público como «fuera Milei» y «por Agostina», en referencia al femicidio ocurrido en Córdoba. La artista también hizo referencia a su maternidad («esta gira se extendió porque me visitó la cigüeña») y mezcló clásicos como «Lo que construimos», «Nunca es suficiente», «Soledad y el mar» y «Tú si sabes quererme», con repertorio de su último disco, «Como quisiera quererte» y «El palomo y la negra».
La gran diferencia entre ambas funciones fueron los invitados. En la primera jornada estuvo la cantante afroperuana Susana Baca en el final para cantar «Yo vengo a ofrecer mi corazón» de Fito Páez y «Hasta la raíz». En tanto que el sábado, estuvo Liliana Herrero junto a su guitarrista Pedro Rossi cerca de la mitad del show para repetir el clásico del rosarino y una versión de «Oración del remanso».
Con su enorme carisma, Natalia Lafourcade supo ponerse al frente sola en un teatro lleno sabiendo escuchar al público. Aunque tenía una lista prevista, no dudó en preguntar por las canciones que querían escuchar, por lo que sonaron algunas como «Tonada de luna llena» y «Alma mía», mientras pedía «ayúdenme que no me las acuerdo tanto» en la segunda noche, y su primer hit «En el 2000» en la primera.
El cierre fue con su clásico «Hasta la raíz», la más celebrada de la noche, y que inició su etapa cancionera, según ella misma. Lo que quedó claro es que Natalia Lafourcade se fue con miles de razones para volver a pisar suelo argentino, ya sea sola o con banda completa, porque es una cancionera de toda Latinoamérica.