Daniel Ortega anunció que no habrá elecciones en Nicaragua y, por lo tanto, cumplirá dos décadas en la presidencia del país centroamericano.
El mandatario, de 80 años, expresó el domingo que «se olviden: aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder». «Andan agazapados», aseguró, y adelantó que trabajará con la Asamblea Nacional «y con las organizaciones correspondientes, las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias y que, por mucha plata que le den los yanquis, no podrán».
De esta manera, Ortega sostiene su régimen, que incluye la designación mediante reforma constitucional de su esposa Rosario Murillo como copresidenta en febrero del año pasado, cuando también eliminó los Poderes (ahora todos bajo dirección del Ejecutivo) y le otorgó a la pareja más tiempo de mandato, ya que extendió a 6 los años presidenciales.
Así, pese a su delicado estado de salud, Daniel Ortega mantiene intacto su objetivo de perpetuarse en el gobierno nicaragüense, y habilita a sus familiares a continuar con la longeva dictadura que inició en 1933 el militar liberal Anastasio Somoza durante varias décadas en la Presidencia (su familia continuó en el poder hasta 1979), iniciada con un Golpe que apoyó Estados Unidos.

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.