En la primera parte de esta nota dedicada a Milla Jovovich y a su vestuario en algunas de sus películas, principalmente las de acción, hice un repaso por filmes como «El Quinto Elemento» (1997), «Ultraviolet» (2006) y «Resident Evil» (2004/2016). Además, mencioné a «Juana de Arco» (1999) y «Los Tres Mosqueteros» (2011) como cintas que nos ayudan a entender cuál era el tipo de vestimenta utilizada en esos periodos. En esta segunda ocasión, nos concentramos en el resto de las entregas que componen la saga de los zombies.

Alas en el desierto

Una de las cosas que más rescato de esta película, dirigida por Russell Mulcahy, responsable del clásico «Highlander» (1986), es la secuencia de los cuervos. Clara referencia a «The Birds» (1963) de Alfred Hitchcock. Un homenaje que ayuda a que el film suba de nivel. Algo parecido hizo Paul W.S. Anderson en la primera entrega con guiños al conocido plano de Jack Nicholson asomándose por la abertura de una puerta en «The Shining» (1980) de Stanley Kubrick.

Ahora bien, volviendo a nuestro tema, pasamos a la película número tres en esta lucha por sobrevivir en un mundo plagado de zombies, y por destruir a la corporación Umbrella.

Desde la arena

En «Resident Evil: Extinction» (2007), Alice se encuentra en un contexto diferente, ahora deberá luchar contra los zombies en el desierto, así que las decisiones de vestuario se adaptan al clima. Por eso la vemos protegiéndose del sol y del viento con un sobretodo camel oscuro, bufanda y lentes. Pero debajo de todos esos elementos, la protagonista viste con un bodysuit corto de botones, que deja ver una prenda blanca debajo. Además, el vestuarista Joseph A. Porro trabaja por segunda vez con la actriz -recordemos que en la primera parte de esta nota les mencioné a Porro como el encargado del vestuario de «Ultraviolet» (2006)-, y se permite utilizar una especie de ligueros «artesanales» en su propuesta. Por otra parte, la decisión de hacerle un corte de cabello por capas, de estilo rocker, que  pareciera desprolijo, probablemente esté relacionado a la construcción de un personaje que, como heroína de movimientos letales, necesita estar cómoda y no perder de vista a sus contrincantes.

Las mil Alice

Llegamos a la cuarta película de la saga, «Resident Evil: Afterlife» (2010). Inicialmente, Jovovich cambia por completo su estilismo, ya que nos situamos en la ciudad de Tokio. Ha pasado un tiempo, y Alice finalmente ataca la sede japonesa de la corporación Umbrella. Pero en esta ocasión lo hace junto a un grupo de clones. Todas visten de la misma forma: un bodysuit negro de mangas y piernas largas que resaltan sus figuras con la ubicación estratégica de líneas delgadas a través del diseño.

Sus cabellos son peinados hacia atrás y están sostenidos por una cola muy tensa. Este sería el outfit más sofisticado en la franquicia hasta el momento. Incluso utiliza botas de taco alto en algunas secuencias.

Inicialmente, la estética apuntó a un estilo minimalista de escenarios blancos en los que la indumentaria negra se destaca como una hormiga en el azúcar. Sin embargo, más adelante su vestuario se modifica, y la diseñadora Denise Cronenberg le da un aspecto menos prolijo. Así que Alice pasa del traje negro a una composición de remera, un corsé de bandas elásticas, pantalones y botas.

Si viste las películas, sabés qué le pasa al resto de las Alice. Sigamos.

Los mil cintos

Nos acercamos al final de la saga y, en el caso de «Resident Evil: Retribution» (2012), el vestuario fue diseñado por Wendy Partridge, quien también trabajó para películas como «Underworld» (2003) y «Hellboy» (2004). El concepto inicial del atuendo que utiliza Alice continúa con la línea estética trazada por Cronenberg, es decir: un uniforme muy ceñido y negro, con algunos detalles más brillantes que resaltan la figura de la actriz. Sin embargo, se diferencia en algo, este traje está cubierto por cintos que rodean el torso y las botas altas de la protagonista. Cada cinto posee un sistema de cierre particular. Dicho detalle es parte del estilo que fue desarrollando Partridge en varios de sus trabajos. Por ejemplo, si observamos con atención las ya mencionadas «Underworld» y «Hellboy», se puede percibir el uso del recurso. Por otra parte, el calzado que posee Alice en esta película presenta una reinterpretación del tacón japonés, ya que modifica su clásica estructura de 90 grados, con un leve quiebre transversal, haciendo que el complemento luzca más osado.

Un look interior

En la última película «Resident Evil: Final Chapter» (2016), Keza Levy volvió a un aspecto más apocalíptico en el vestuario. Milla viste con una remera, pantalones con aire militar, abrigo desgastado y botas. Un look que no pretende exaltar demasiado la silueta de la actriz porque, en esta ocasión, la atención se desvía hacia el viaje emocional de la protagonista. Un cierre que reconoce la lucha de Alice procurándole una identidad.

Oda finalizada

Los departamentos de cabello, maquillaje y vestuario de estas películas supieron hacer propuestas que se integraron bien a los universos planteados desde el guion y la dirección. Pero Milla Jovovich fue el lienzo perfecto para que dichas ideas destacaran por la nobleza, fortaleza y belleza que logra implementar en sus personajes, convirtiéndola en una protagonista cuyo magnetismo debe ser celebrado.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Carlos Vargas.