En el Noticero, en el marco de un nuevo aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, Juan Pucciarelli y Patricio Olivera Abdala entrevistaron a Fabio Santana, cantante y veterano de Malvinas que, recientemente, cantó el Himno Nacional en la cancha de Boca Juniors, en el partido amistoso de la selección Argentina contra Zambia.
No es la primera vez que lo hace, cantó en partidos de Eliminatorias Sudamericanas, en la Copa Davis y en los 75 años del Turismo Carretera, pero no es una experiencia fácil: «La adrenalina siempre está. A veces me preguntan si me pongo nervioso al cantar ante tanta gente. La verdad que no siento eso de ponerme nervioso. Sí siento mucha responsabilidad, mucho compromiso, porque cuando canto están todos mis compañeros cantando conmigo. Los que fuimos a Malvinas, los que volvieron y los héroes que quedaron allá».
Fabio siente que no representa en sí a todos los veteranos del país, pero sí se compromete a «cantar lo mejor posible para honrar a los que quedaron». No tiene más que palabras de agradecimientos hacia la directiva de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y hacia Claudio «Chiqui» Tapia que lo convocaron, dado que lo hace muy feliz. «Yo soy un orgulloso veterano de Malvinas que, además, tiene la suerte de poder cantar y de unir esas las dos pasiones más grandes de los argentinos», detalló.
Su paso por Malvinas y la «desmalvinación»
Con 19 años llegó a Malvinas, creyendo que iba a recuperar las Islas. Pero la vuelta no fue fácil: «Nos trajeron, nos volvimos y nos taparon, cerraron las cortinas, cerraron los grifos de Malvinas y así nos hicieron sentir a nosotros. Para la gente común éramos milicos y para los milicos éramos gente común. Entonces, la gran mayoría se llamó a silencio. Como es el caso mío». Fabio estuvo 30 años sin hablar de Malvinas. Si alguien le preguntaba contestaba, pero no tomaba la causa como algo realmente relevante, porque le habían hecho sentir que era un «perdedor».
No obstante, él cree que hoy cambió: «Hoy la cosa es mucho acá, hay mucho amor, mucho respeto por nosotros». Fabio habla de «malvinizar», va a las escuelas y siente que «hay una juventud y una niñez que está interesada en Malvinas, a pesar de que ningún gobierno, de ningún color político, se puso realmente los pantalones para decir que Malvinas tiene que estar dentro de la currícula de educación de la República Argentina». Además, entiende que debería estar como materia o como tema principal para hablar sobre soberanía, porque ellos pueden charlar de eso y «hace que los que quedaron allá no hayan muerto en vano».
«Si vos difundís y bajás líneas, seguramente van a haber jóvenes y chicos que van a ir entendiendo. Si cerrás el grifo, no se acuerda nadie más», señaló el cantante. Según Santana, la difusión, el laburo que hacen los veteranos yendo a las escuelas y charlando es súper importante, pero tiene que haber una bajada de línea «de los que manejen este bendito y hermoso país».
Asimismo, Fabio no siente que este Gobierno esté dispuesto: «En algún momento, en el gobierno anterior, quizás hubo más propaganda. En este no tanto porque, yo no soy politólogo ni mucho menos, pero me parece que este gobierno está más dedicado a los negocios, al déficit cero que a recuperar las islas, es mi humilde posición». Porque «si realmente el Gobierno decide que los chicos y los jóvenes se sientan todavía más compenetrados con la causa de Malvinas se puede hacer, se puede difundir, se puede charlar» y eso pueden ser los vectores para que las Malvinas puedan volver a ser argentinas.
La vuelta a Malvinas
«En el 2012, volví a hablar de Malvinas, porque estuve en un programa de televisión, 2 años. Y me di cuenta que cantando podía ‘malvinizar’. Empecé a rodearme, a conocer veteranos que no conocía y vino uno un día y me dijo, ‘Nos vamos a Malvinas, ¿querés venir?’, y le dije que sí y me fui», relató.
Para él «fue una aparición» encontrarse en el lugar donde había estado al borde de la muerte: «Estuve 64 días en Malvinas y cada pasito que daba me parecía que tenía un deja vu. No sé si fui a cerrar cosas. Lo que tengo en mi corazón y en mi mente va a quedar para siempre, pero sí que me sentí bien estando ahí».
El Centro de Veteranos de La Matanza
Fabio Santana es el vicepresidente del Centro de Veteranos de La Matanza. Realizaron una vigilia el día anterior en la plaza Martín Fierro de Aldo Bonzi. «Hace 4 meses que venimos laburando muchísimo. Ayer hubo casi 4.000 personas en la plaza. Aldo Bonzi es un pueblo chico, pero vino gente de todos lados, ya es como una marca registrada», nos contó. Él cantó junto a su banda y también hubo shows, charlas y otros conjuntos musicales. El 2 de abril fue el acto en la plaza de San Justo, donde también pudieron ser acompañados por mucha gente.
El centro «está muy comprometido con la causa”, resaltó el entrevistado. Tiene varios sectores como «Malvinas en las escuelas». Además, tienen “un museo muy hermoso” donde van las escuelas del partido todos los días. Está ocupado hasta noviembre con escuelas, más de 4.000 o 5.000 chicos que van a ver el museo y reciben una charla de Malvinas.
También hay un taller donde trabajan veteranos e hijos de veteranos. Recientemente refaccionaron todas las sillas, los bancos, los pupitres de las escuelas, subvencionado por la Municipalidad. Él habla muy bien de la Municipalidad de La Matanza: «La verdad que hay que reconocer que nos dan un lugar impresionante. Es el único municipio que tiene un subsecretario de Malvinas en la toma de decisiones.
El centro cuenta con una campaña solidaria que hacen todos los años, aproximadamente en septiembre, y llevan «poco más, poco menos, 30.000 kilos de mercadería y de ropa a seis escuelas del Norte». «Nosotros laburamos, ya estamos grandes, pero somos muy felices haciendo esto», expresó Fabio.
Periodista que se especializa en lo deportivo. Futuro licenciado en comunicación social. Seguidor del fútbol femenino. Disfruto ir al cine, ver una serie y, cada tanto, leer un libro. En la radio encuentro un lugar donde contar lo que no se dice en otros lados. Empezar de cero es hacer algo distinto sabiendo que mientras más avanzás podés mejorar más.