En su tercer ciclo como entrenador de Racing, Reinaldo Carlos «Mostaza» Merlo llegó para tratar de sacar de un presente complicado a los de Avellaneda, aunque en su debut no logró cortar con la racha negativa.
La actualidad de Racing no es la mejor, se está viviendo una fuerte crisis institucional y futbolística. Todo comenzó desde aquel recordado partido con Quilmes en el cual se castigó a los jugadores por haber “regalado” el partido (ya que el Cervecero era un rival directo de Independiente en la lucha por no descender). A partir de allí, comenzó un duro momento institucional y deportivo.
luis-zubeldiaLuego de la desvinculación de Luis Zubeldía como director técnico se generaron conflictos institucionales graves, como el despido de la mano derecha del presidente Gastón Cogorno y el manager Roberto “el ratón” Ayala, quien aseguró “no creer haber representado mal a Racing” aunque el último mercado de pases no fue de los mejores. Entre las decisiones tomadas por Ayala está la compra de Mario Regueiro (quien estaba gravemente lesionado), Rodrigo Battaglia (sin continuidad en Huracan) y Valentín Viola (quien había sido vendido un año antes y comprado por mayor dinero del que entró por él al momento de su ida de Racing). Además, hay que sumarle la polémica venta de Ricardo Centurión por 3 millones de euros.
Tras la salida de Luis Zubeldía llegó Carlos Ischia, un DT que no se caracteriza por sacar puntos como Racing lo necesitaba, un entrenador con mucha experiencia pero pocos buenos resultados en el plano nacional. Sin embargo, como era de esperar, no funcionó y solo consiguió un punto de 18 posibles. El mal desempeño de Ischia fue un nuevo desencadenante para que emerjan más problemas y, esta vez, los involucrados serían el presidente y vicepresidente de la institución, Gastón Cogorno y Rodolfo Molina. A causa de las malas decisiones y problemas irreconciliables entre ellos coincidieron que lo mejor era dar un paso al costado. A partir de esto, asumió como autoridad máxima el vicepresidente segundo, Víctor Blanco.
ischiaCon Blanco a la cabeza del club y con tan solo 6 fechas al frente del plantel, la renuncia de Carlos Ischia se hizo efectiva. En el transcurso de la abdicación del DT y la especulación sobre quién sería su reemplazo, se decidió que el técnico interino fuera Ignacio González, exjugador de la Academia que cumplía la función de entrenador de arqueros. Este tenía la ilusión de continuar en el cargo y, sin embargo, el deseo de Nacho González quedó en eso… en una ilusión. Las autoridades decidieron que el DT sea el más querido del club de Avellaneda: Reinaldo Carlos Merlo.
La idea de llamar al último entrenador campeón con la Academia tiene sus razones: es un referente para la cantidad de jugadores jovenes que integran el plantel, es un hombre entrado en edad que va a mermar los problemas que acontecen dentro del vestuario y, claro, alivianar el malestar de los hinchas racinguistas.
mostazaMostaza, entre aplausos y ovaciones, debutó el pasado viernes ante Vélez Sarsfield, partido que finalizó a favor de los dirigidos por Ricardo Gareca. A pesar de la derrota, al equipo se lo vio motivado y con ganas. Entre las decisiones que tomó Merlo, la más importante fue la de no citar a uno de los referentes del plantel: Agustín Pelletieri y, además, prefirió armar un esquema defensivo con la idea de no perder.
Parece paradigmático, pero el primer ciclo de Merlo como DT de Racing en 2001 fue durante un momento de inflexión en la vida institucional de la Academia, ya que empezó a dirigir al mismo tiempo que comenzó el gerenciamiento de Blanquiceleste y, por ende, la crisis dentro del club era gravísima y venía con una muy mala campaña (semejante a lo que acontece en la actualidad). Durante el Torneo Clausura 2001 logró que Racing no descienda por segunda vez en su historia y, en el Apertura de ese mismo año, le dio a la Academia un título tras 35 años de sequía absoluta. Siempre se caracterizó por elegir un plantel con experiencia, aunque en 2001 eligió subir a primera división a pibes de la cantera como Diego Milito y Maximiliano Estévez, lo mismo que en el partido ante el Fortín, en el cual puso a muchos jóvenes en la cancha.
racingCuando nos referimos a la muy mala campaña de Racing en 2001 es porque está sucediendo algo similar y que preocupa. Es la primera vez en la historia de este grande que arranca el campeonato tan mal, es más, ostenta la peor campaña de un equipo del fútbol argentino. Hasta hoy y transcurridas 12 fechas solo cosechó 2 puntos. Sin embargo, hay que aclarar que está en la mitad de tabla de los promedios gracias a los 62 puntos obtenidos por el discutido Luis Zubeldía. Aunque si sigue con tan flojo rendimiento puede llegar a complicarse la situación, ya que está a solo 8 del descenso directo.
Racing es un grande por su historia, por su hinchada. Todos los simpatizantes e hinchas se unen para apoyarlo porque es por eso que se los identifica, por el aguante. Hay momentos en que el egocentrismo de los dirigentes puede desembocar en esto y la Academia se acordó tarde. Aún están a tiempo de dar una vuelta de tuerca, porque el que más sufre todo esto es el hincha. Pero estos viven de la ilusión. Confían en Mostaza, en los pibes y en los no tan pibes que cosecharon 62 puntos en la temporada anterior y que juntos quieren sacar a flote el nivel futbolístico de este gigante del fútbol argentino. El pueblo racinguista lo que quiere verdaderamente es recuperar la identidad que le extirparon este último año.