Sin misa en el Templo de la Velocidad

Max Verstappen dominó una carrera sin muchos sobresaltos. Monza es, casi con seguridad, la carrera más esperada por los fanáticos (sobre todo por los tifosi), sin embargo, el Gran Premio de Italia de 2025 no estuvo a la altura de la historia del circuito ni de las expectativas de los televidentes.

El fin de semana comenzó con un Ferrari que parecía haber mejorado mágicamente en su Gran Premio local, pues los dos pilotos de la escudería se colocaron en el primer y segundo lugar durante la FP1. No obstante, la ilusión de los tifosi murió de manera casi inmediata: Charles Leclerc clasificó cuarto y Lewis Hamilton décimo (tras una sanción de cinco puestos). Verstappen se colocó en primer lugar de cara a la carrera, batiendo el récord de vuelta y realizando lo que se convirtió en el giro más rápido de la historia de la Fórmula 1.

Llegó el domingo, se largó la carrera, y la historia se repitió: Lando Norris, que había arrancado segundo, traccionó mejor que Max Verstappen. Sin embargo, al llegar a la primera curva, Lando logró escabullirse por el interior, obligando a Max a irse fuera de pista. En consecuencia, el neerlandés debió devolverle la posición al inglés en la primera vuelta. Así, Norris pasó a liderar la carrera a pesar de haber sido inferior a Verstappen en la largada. En simultáneo, Il Predestinato logró adelantar a Oscar Piastri con una feroz maniobra, ganándose el vitoreo de la grada local.

Las siguientes vueltas fueron escenario de dos prometedoras batallas. Verstappen demostró una vez más por qué es considerado el mejor de la parrilla y, con un movimiento por fuera en la primera curva, superó hábilmente a Norris. La esperanza de que el piloto inglés disputara la carrera con el vigente campeón se disipó rápidamente: en tan solo dos vueltas, Max se alejó del rango de DRS y, de ahí en adelante, nunca más fue visto por el McLaren. Por otro lado, el actual líder del campeonato tuvo un hermoso ida y vuelta con el número 1 de Ferrari por el tercer puesto. La batalla culminó con el australiano consiguiendo un lugar en el podio y alejándose para perseguir a su rival en el campeonato.

A pesar de estas intensas primeras vueltas, la acción en pista se disipó. Gran parte de la carrera sucedió sin sobresaltos, y la excesiva durabilidad de los neumáticos medios hizo que no hubiera sobresaltos en boxes. Carlos Sainz y Oliver Bearman tuvieron un leve incidente, pero ni siquiera mereció que saliera el auto de seguridad.

Una vez más, Papaya Rules…

A pesar de la inacción, el ocaso de la carrera nos dejó otro momento cuestionable en esta recurrentemente anticlimática lucha por el campeonato.

Llegadas las últimas vueltas de la competencia, ambos pilotos de McLaren debían entrar en boxes. A Norris, que iba adelante, se le ofreció la posibilidad de parar antes, sin embargo, por alguna extraña razón, el piloto decidió cederle el undercut a su compañero y rival. De esta forma, Piastri entró primero a cambiar neumáticos. Se suponía que a pesar de esto, Lando iba a salir adelante, pero un grosero error de los mecánicos hizo que el australiano lo superara.

McLaren decidió que Piastri debía devolver la posición (a pesar de haberse tratado de un error del equipo), y el líder del campeonato cedió casi sin rechistar.

De esta forma, el Gran Premio de Italia pasó sin pena ni gloria. Verstappen volvió a saborear la victoria, Norris achicó la distancia por unos míseros tres puntos y Piastri aceptó el tercer lugar con docilidad.

La categoría tendrá la oportunidad de ofrecernos más acción el próximo 21 de septiembre en el GP de Azerbaiyán.

Artículo elaborado para puntocero por Ignazio Sisca.