El elenco argentino conducido por Humberto Grondona, el hijo del mismísimo Julio Grondona (fallecido expresidente de la AFA), no pudo avanzar la primera ronda del Mundial en Nueva Zelanda y se vuelve al país ante este fracaso. Dicha selección hacía pocos meses que había logrado el título de campeón en el Torneo Sudamericano y había conseguido el pasaje a los Juegos Olímpicos de Río 2016. El futuro de Humberto es incierto, ya que había ganado confianza con lo sucedido en el certamen regional, pero ante estos resultados en el Mundial queda en la mira de muchos dirigentes.
El combinado nacional Sub-20, en la fase de grupos de la Copa Mundial, no ganó ningún partido. Además, gran parte de estos juveniles estarán el año que viene en Río de Janeiro.
El grupo B, en el cual fue asignada Argentina tras el correspondiente sorteo, estaba compuesto por Ghana, Austria y Panamá, y los que avanzan de ronda son los africanos y los europeos. Este viernes los juveniles de nuestro país empataron sin goles ante Austria, partido que necesitaban ganar para seguir con vida en el grupo, porque ante el equipo africano (el más complicado del grupo) se llevaron una derrota por 3 a 2 y frente a Panamá empezaron debajo en el resultado, no pudieron darlo vuelta y se llevaron un empate por 2 a 2.
Argentina fue uno de los equipos con mejor ataque y de los que tuvo mayores situaciones para convertir, pero costó concretarlas. Asimismo, es un equipo con muchos jugadores de renombre, varios que juegan en la primera categoría del fútbol argentino y algunos otros en el exterior. Con la gran ausencia de Sebastián Driussi se esperaba más de este grupo y se anhelaba y confiaba en que el seleccionado llegue a una de las instancias decisivas de la competencia más importante en juveniles.