El 12 de marzo fue el último juego de la temporada 2019-20 de la NBA, en una noche en la que se conocían los primeros casos de COVID-19 positivos en la liga, entre ellos el del pivot francés Rudy Gobert de Utah Jazz, que generó polémicas e, incluso, reclamos internos en la franquicia por el manejo infantil que tuvo en una conferencia de prensa, mientras se esperaban los resultados de su testeo para saber si había contraído la enfermedad.

Más de cuatro meses pasaron hasta que volviera a rodar la pelota por los aires y que dos jugadores se la disputen en el centro de un parqué. En el camino se idearon varias alternativas para una liga que exige grandes viajes entre 29 ciudades a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos que, como si fuera poco, atraviesa la pandemia con la mayor cantidad de casos a nivel global. Un tercer casillero del mal que se desactivó (o que se reactivó, mejor dicho) fue un estallido social en todo el país a raíz del asesinato de George Floyd por parte de la policía de Minneapolis. Si bien algunos jugadores se manifestaron en contra de regresar a las canchas, entre ellos el base Kylie Irving de Brooklyn Nets, la mayoría coincidió en que la lucha contra la desigualdad debía ser cumplida en los roles que a cada actor de la sociedad le toca, y por eso desde la NBPA (National Basket Players Association), liderada por Chris Paul de Oklahoma City Thunders, se acordó un retorno a los entrenamientos. Claro, para tal efecto era necesario diagramar un nuevo esquema.

Disney, a través de una de sus empresas más fructíferas como es el canal ESPN, puso a disposición un complejo de proporciones magnánimas en la ciudad de Orlando, Florida, para albergar a todos los equipos, sus asistentes, trabajadores y demás voluntarios para poner en marcha el operativo retorno de la liga más importante del mundo.

Tal regreso no se planificó a partir de una simple reanudación para que se disputaran los partidos restantes de la temporada regular sino que la cantidad de cotejos a disputarse serán 8 para cada equipo y no los 16 que, en promedio, quedaban por disputar. Otro de los grandes cambios fue excluir a los equipos que ya no tenían chances de disputar los playoffs, es así que 6 de la Conferencia Este y 2 del Oeste no estarán presentes. La “burbuja de Orlando”, como se lo llama a este complejo, tiene reglas estrictas para todos aquellos que la albergan y cada uno que ingresa debe cumplir un período de aislamiento como así también la realización de un testeo previo. Hasta el momento no hay casos positivos de coronavirus en el lugar.

La fecha inaugural tuvo dos encuentros importantes. A primera hora, Utah Jazz venció a New Orleans Pelicans por 106-104 con dos tiros libres sobre el final a manos de… sí, Rudy Gobert, el acusado de “romper la NBA” por haber sido el primer contagiado. Mientras Pelicans juega sus cartas para tomar el octavo puesto que lo clasificaría a los playoffs, Jazz busca posicionarse lo más alto posible y acceder al ansiado segundo puesto que ocupa Los Angeles Clippers. Si mencionamos a los angelinos, hay que hablar de lo que se denomina “The Battle for LA” entre Lakers y Clippers, los dos equipos que generaron récords de audiencia y de listas de espera para obtener asientos en el Staples Center, el estadio de ambos equipos. Ahora en Orlando, se volvieron a encontrar para un cuarto juego en esta temporada. La victoria fue para Lakers por 103 a 101, con un doble sobre el final de LeBron James tras un tiro fallido y un rebote tomado por él mismo y, sobre la chicharra, Paul George intentó un triple sin éxito. La serie personal entre ambas franquicias quedó en dos victorias por bando. Así comenzaba la primera jornada de regreso con dos encuentros parejos, en uno de ellos un posible anticipo de final de conferencia entre los equipos californianos.

El segundo día fue una jornada más nutrida de partidos, muy temprano jugaron Portland Trail Blazers y Memphis Grizzlies, el noveno y el octavo, respectivamente. Desde los papeles, esta es una batalla que vale doble por la posibilidad de Memphis de escaparle a su inmediato perseguidor en la tabla por los playoffs y, en el otro, Portland que se benefició por el parate, período en el que pudo recuperar a su hombre más fuerte e importante debajo del aro: el bosnio Jusuf Nurkic, quien se encontraba lesionado desde hacía ya un largo tiempo. También se sumó el ala pivot Zach Collins.

En resumen, el equipo del noroeste llegó armado a la burbuja con un quinteto ideal: Lillard, CJ McColllum, Carmelo Anthony, Collins y Nurkic. Del otro lado, el novato del año Ja Morant (aunque algunos hacen fuerza para darle el título a un Zion Williamson que solo disputó un puñado de partidos) y el lituano Valanciunas se muestran como las esperanzas de un equipo diezmado hace varias temporadas. El dominio de Portland, gracias a una primera mitad endiablada del escolta McCollum, parecía llevar el encuentro hacia un sólido triunfo. Comenzada la segunda mitad, Lillard -de un discreto encuentro hasta ese momento- y un Nurkic cargado de faltas dejaron el lugar a un agrandamiento de Morant, Jackson Jr. y el propio Valanciunas para equiparar el juego y hasta pasar a ganarlo con astucia. En el último tramo del cuarto período apareció la experiencia y la épica de Portland y Carmelo Anthony con dos triples consecutivos logró que su equipo retomara el partido, aunque todo se definió en la prórroga. Allí, Portland sacó una ventaja considerable y rápida. Sin embargo, los nervios surgieron para hacer estragos en un partido controlado. La juventud de Memphis atentó contra un dominio que parecía afianzarse pero que se perdió, además, por diferencia física con su rival. McCollum con 33 puntos y Lillard con 29 fueron las grandes figuras, acompañados por un Carmelo Anthony redimido y en un nivel similar al de sus mejores temporadas. 140 a 135 fue el resultado final del partido de la fecha,

Orlando Magic (¿el local?) se impuso sin problemas a un Brooklyn Nets desarmado, tampoco se esforzó demasiado Phoenix Suns en derrotar a Washington Wizards (sin la presencia de su figura Bradley Beal), San Antonio Spurs (que todavía tracciona cierto interés argentino) venció en un partido importante a Sacramento Kings, en la lucha por el preciado octavo puesto del Oeste.

El plato fuerte de la jornada fue el enfrentamiento entre Milwaukee Bucks, el equipo de mejor récord de la liga, y Boston Celtics, su mayor perseguidor, a pesar de estar ambos clasificados para los playoffs. Quedaría un resto para la obscenidad de puntos entre Houston Rockets y Dallas Mavericks, el clásico de Texas. La victoria fue para la franquicia dirigida por Mike D’Antoni por 153 a 149. Nuevamente, James Harden volvió a desplegar su juego implacable con 49 puntos y 9 asistencias, escoltado por Russell Westbrook con 33 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias. Por el lado de Dallas, el esloveno Luka Doncic aportó un triple doble más a su joven carrera: 28 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias, acompañado de 39 puntos de Kristaps Porzingis, que no alcanzaron para doblegar a su rival.

El cronograma de partidos para completar la fase regular termina el 14 de agosto, con juegos cada dos días para cada una de las franquicias. En caso de haber empate en el octavo puesto se jugará el torneo “play-in” los días 15 y 16 de agosto. El comienzo de los playoffs está pautado para el 17 de agosto y, una semana más tarde, el 25, se dará la cita de la lotería del draft para conocer el orden de selección de las franquicias en lo que será el Draft 2020. Del 31 de agosto al 13 de septiembre se jugaran las semifinales de conferencia. Las finales de conferencia se disputaran entre el 15 y 28 de septiembre, mientras que las finales de la liga tienen fecha de comienzo el 30 de septiembre y un posible 7° juego (de ser necesario) el 13 de octubre. Tres días más tarde se dará lugar al Draft 2020, en el que allí las franquicias elegirán a sus futuras estrellas.

Los encuentros pueden verse en casi toda Latinoamérica por los canales ESPN, Directv Sports y NBA TV, que ofrece una cobertura muy completa en la previa y posterior a los encuentros, siempre con comentaristas de lujo, entre ellos jugadores del Hall of Fame de la NBA. Otra de las grandes virtudes del canal es la igualdad de género de sus periodistas y conductoras en pantalla, que no solo aparecen en el rol de presentadoras sino también de relatoras y comentaristas del juego, como así también en los análisis previos y posteriores, a la par de sus colegas hombres.

Un nuevo juego comenzó, queda mucho por hacer.