“Cada vez que se muere un Beatle se llevan parte de mi infancia, de mi adolescencia, de toda mi vida”. La frase pertenece a Gerardo Weiss o, como se lo suele denominar, “el peluquero Beatle”. Y no hay duda, ya que la pasión de Weiss por los cuatro de Liverpool comenzó en 1971 cuando tenía apenas 11 años. “En 1971 estaba jugando al fútbol en el club Lugano, escuché eso y me quedé anonadado”. Tras unas averiguaciones con el panchero, que era quien pasaba la música, supo que eso que lo había impactado eran The Beatles: un grupo de música inglés que, irónicamente, se había disuelto el año anterior.

The BeatlesY el tema que sonó esa tarde, “Love me do”, hizo que Weiss dejara de jugar al fútbol, “algo que amaba” e insistiera a su madre que compraran el disco. “Lo quería ya y ella me decía que no podíamos”, recuerda hoy Weiss. Entonces, recurrió al llanto hasta que finalmente en una disquería de la avenida Sáenz en Pompeya consiguió ese disco que se llamaba “Los Beatles, era una recopilación de los primeros grandes éxitos editada solo en México y Argentina”, según nos explicó.

A partir de ese momento, este fanático inició un raid de compras y “en menos de un año ya tenía todos los long play, a los catorce años empecé a ir a Parque Rivadavia a comprar cassettes piratas”.

Y la televisión contribuyó a esa fiebre. Un gran conocedor de The Beatles como el recordado Juan Alberto Badía hizo su aporte. “Veía los discos inéditos que pasaba, los shows, eventos. Y registraba todo en grabador de cinta”. La locura beatle lo llevaba a Weiss a escuchar sus canciones todo el día, “cuando me bañaba, cuando me afeitaba” y como buen fanático no podía dejar de pensar cuándo se iban a volver a juntar.

The BeatlesPero la vida tenía otros planes y estos afectaron profundamente a Gerardo Weiss. El 8 de diciembre de 1980 fue asesinado John Lennon, su favorito. Su muerte “me marcó como a todos, como el fin de la inocencia”. Casualmente, el día anterior había estado leyendo con su madre una nota  acerca de Lennon, de cómo había desaparecido de los medios. Y su madre fue la encargada de darle la triste noticia. “No lo podía creer, lo lloré mucho y lo sigo llorando. No creí la noticia hasta que compré el diario. Cada vez que se muere un Beatle se llevan parte de mi infancia, de mi adolescencia, de toda mi vida. Porque los voy a llevar eternamente en el alma, en el espíritu, en el corazón”, sentenció Weiss.

Y hay un ejemplo claro de que John Lennon es su preferido: su hijo de 9 años al que bautizó justamente Lennon, que ahora con 9 años hace versiones de John, The Beatles y de Luis Alberto Spinetta. “Tocó dos veces en The Cavern, en el Paseo La Plaza, el profesor dice que tiene un oído casi absoluto. Versiona Lennon, Beatles, Spinetta. Cuando era más chico era fan de AC/DC y lo hice fan de los Beatles”, toda una transferencia de fanatismo. Y los genes musicales también vienen dados en la fecha de nacimiento: un 30 de marzo, como Eric Clapton.

Sería algo casi lógico que un admirador absoluto de un conjunto musical haya visitado el lugar de origen de sus ídolos musicales. Sin embargo, no es este el caso y Weiss nos explicó el porqué: ”tuve la oportunidad de viajar a Liverpool una vez que tenía mucha plata pero como pensaba que siempre iba a estar la bonanza viajaba al Caribe, porque detesto el frío. Iba a lugares cálidos y decía el año que viene voy, me voy a morir de frío si voy. Lo postergué hasta que me fundí y todavía no pude ir. Tengo el ofrecimiento de ir a trabajar con el peluquero de Penny Lane. Pero no quiero ir a trabajar, quiero ir a conocer”.

The BeatlesEste colega extranjero ha hecho su parte en la difusión de este santuario beatle que es la peluquería de Gerardo Weiss, ya que le ha contado a Paul McCartney de su existencia. “Le mostró fotos y dice que está fascinado, no puede creer que haya un lugar tan chico, con tantas fotos y tantos cuadros. Me encantaría que Paul viniera”, dice orgulloso.

Lo que sí pudo hacer este fanático es ver a sus ídolos cuando estuvieron en Argentina. A Paul McCartney “fui a verlo las dos veces que vino, en diciembre del 93 y en 2010. Fui a ver a Ringo pero no se dejó ver por prácticamente nadie. La onda ahora es conocerlo a Paul, me voy a poner en campaña antes de que se vendan las entradas”.

Decía que el lugar de trabajo de Gerardo Weiss es un santuario y no cabe otra palabra para calificarlo. Trasponer el umbral de la puerta es adentrarse en un mundo beatle. Hacia cualquier lugar donde uno dirija la mirada verá algo referido con The Beatles. Muñecos, tazas, fotos, recortes de diarios, posters, réplicas de guitarritas. Inclusive hay una serie de relojes que reproducen discos de la banda. Y hay que aclarar que a pesar de la altísima densidad de elementos por centímetro cuadrado no da en absoluto sensación de desorden, amontonamiento o agobio. Por el contrario, uno tiene la sensación de estar haciendo un tour por una ciudad beatle, donde a cada paso encontramos algo que nos hace maravillar y nos fuerza a acercarnos para observar en detalle. No solo nos enriquece la vista, también el oído: se escuchan canciones y se pueden ver en un televisor notas hechas a Weiss, así como también videos donde vemos y oímos a los cuatro de Liverpool. Inclusive, podemos escuchar a nuestro entrevistado hablando, doblaje mediante, en japonés o para la televisión de Indonesia.

The Beatles

Pero los orígenes de la peluquería fueron distintos. Tras trabajar para Pino o Giordano, Weiss abrió este local en 1988 y recién en 2004 se inició la transformación en este rincón temático. “La gente piensa que hago solo corte Beatle y yo hago corte de todo tipo de rock. Hago corte tipo Stone, a lo Rod Stewart, tipo Deep Purple. Me encasillaron porque soy fana”, comentó.

The Beatles

Respecto de sus inicios en esta tarea nos expresó: “Empecé a estudiar peluquería a los catorce años pero me parecía una locura unir mi pasión por los Beatles con la pasión por la peluquería, hasta que lo hice. Y me restó puntos, porque piensan que hago solo cortes a hombres y cortes Beatles, pero soy peluquero de damas ante todo. Acá atiendo mayormente músicos, el 90 por ciento de los que vienen son músicos”.

El saber de cortes lo ayudó a unir sus pasiones. “Desde chico reconozco la época de Los Beatles por el corte de pelo. Veía cómo cambiaban de look. Los cambios que hacían de un año al otro no eran solo en la música, eran en la vestimenta, eran cambios estéticos. Cambio de look, de música, de todo. Yo creo que cambiaron el mundo y el mundo ahora se rinde a los pies de ellos”. Y ese reconocimiento, obviamente, se traslada al campo musical y al decir de Weiss a Los Beatles: “le están dando importancia porque están a años luz de todo lo que se escucha actualmente, de lo que se hace ahora. En los años 80 yo sufría porque no les daban tanta importancia como ahora”.

The BeatlesOtro punto de unión con la banda inglesa también es la peluquería como profesión, y el nexo es Ringo Starr, a quien le gustaba el tema de la peluquería. “Quería ser peluquero y se casó con una peluquera, Maureen Cox. Yo quería ser músico para conseguir mujeres. Pero fui un tronco con la guitarra y me dediqué a la tijera”, señaló Weiss a la vez que se lamentó que Starr sea tan reticente a dar notas. “Me encantaría que viniera, sería recibido con alfombra roja”, afirmó nuestro fanático.

Más fotos:

 

 

puntocero 2018

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.