El seleccionado masculino de hockey sobre césped vive su hora más gloriosa. El conjunto dirigido por Carlos «Chapa» Retegui logró, por primera vez en la historia, una medalla en los Juegos Olímpicos. Pero no una presea «cualquiera», porque Los Leones vencieron a Bélgica por 4-2 en la final y se quedaron con el oro, algo inédito para la disciplina en nuestro país.
De esta forma, con las anotaciones obtenidas el jueves por Pedro Ibarra, Ignacio Ortíz, Gonzalo Peillat y Agustín Mazzilli (los tantos belgas fueron obras de Tanguy Cosyns y Gauthier Boccard) ante casi 3.000 espectadores rendidos a los pies de este plantel, la selección se subió al podio y deja marcada su huella en la competencia internacional.
Además, Retegui vuelve a poner al deporte entre los mejores del globo, ya que con Las Leonas ganó la medalla de plata en Londres 2012. Asimismo, el Chapa se convierte en el primer entrenador argentino de equipo colectivo en conseguir dos preseas olímpicas.
Un párrafo aparte merece la actuación del arquero Juan Manuel Vivaldi, que mostró sus mejores virtudes en momentos decisivos.

El camino hacia el oro

El seleccionado terminó en el tercer lugar del Grupo B detrás de Alemania (13 puntos) y Holanda (10 unidades), con 8 puntos, gracias a la igualdad el sábado 6 de agosto por 3-3 ante Holanda, la victoria el lunes 8 por 3-1 ante Canadá y derrota menos de 24 horas después ante India con un resultado de 1-2, el jueves 11 empate 4-4 con Alemania y triunfo el viernes 12 por 3-2 frente a Irlanda.
Luego, en la etapa eliminatoria, dejó en el camino a España por 2-1 en cuartos de final el domingo 14 y goleada inolvidable al bicampeón olímpico Alemania el martes 16 por 5-2. Este partido sirvió para que el jueves Los Leones definan el oro ante los belgas, que venían de ganarle a Holanda por 3-1 en la otra semifinal.
Por su parte, Alemania (oro en Londres y Beijing) se quedó con el bronce (venció a Holanda por 4-3 en penales una vez finalizado 1-1 en el tiempo regular) luego de la derrota histórica sufrida ante Los Leones, en una goleada que plasmó sobre el terreno de juego el trabajo intensivo que incluyó dos pretemporadas este mismo año (en enero y mayo en Mar del Plata).
«Esto es para todos, para el que nos abrió la puerta en el Cenard, los cocineros, el servicio doméstico, los cancheros, la Secretaría de Deportes, el Comité Olímpico, el cuerpo técnico, a mi familia… a todos: no me quiero olvidar de nadie», expresó emocionado Retegui una vez consumado el encuentro ante Bélgica. Además, no dejó pasar la oportunidad para reconocer el trabajo de otros atletas sin reconocimiento, algo característico de un entrenador que prioriza los valores y la entrega por sobre otras virtudes. «Me voy con la medalla de oro de la convicción del deportista argentino, esos que van a pelear por el país en cada pelota. Eso tiene una importancia superlativa».

El resumen de la final

Argentina salió al campo de juego con Juan Manuel Vivaldi; Juan Gilardi, Pedro Ibarra, Gonzalo Peillat; Ignacio Ortiz, Lucas Rossi, Juan López y Manuel Brunet; Facundo Callioni, Lucas Vila y Agustín Mazzilli. Entrenador: Carlos Retegui. Entraron Luca Massó, Juan Saladino, Lucas Rey, Joaquín Menini e Isidoro Ibarra.
Bélgica formó con Vincent Vanasch; Emmanuel Stockbroekx, Arthur Van Doren, Loick Luypaert; Simon Gougnard, John John Dohmen, Felix Denayer y Elliot van Strydonck; Tanguy Cosyns, Thomas Briels y Florent van Aubel. Director técnico: Shane McLeod. Entraron Gauthier Boccard, Jerome Truyens, Cedric Charlier, Sebastien Dockier, Tom Boon.
Goles en el primer cuarto: 2′ Cosyns (Bélgica); 11′ Ibarra (Argentina); 14′ Ortiz (Argentina). Gol en el segundo cuarto 6′ Peillat (Argentina), en el tercer cuarto 15′ Boccard (Bélgica) y, en el último cuarto, sobre la hora cerró el marcador Mazzilli (Argentina).
Arbitros: Wright (Sudáfrica) y Blasch (Alemania). Estadio: Deodoro (Río de Janeiro) con una concurrencia total de 2.800 espectadores.