El futsal argentino vive su momento más glorioso en la historia de la disciplina. Con un triunfo sufrido en los últimos minutos de partido ante una selección rusa que buscaba la igualdad, el combinado nacional que dirige Diego Giustozzi se quedó con la Copa Mundial de la FIFA en Colombia y se ubica, por primera vez, en lo más alto del deporte.
De esta forma, con la victoria por 5-4 ante Rusia, Argentina además corta con la hegemonía de Brasil y España, únicos países que ostentan las copas jugadas hasta el momento. Desde la primera edición mundialista en 1989 en los Paìses Bajos, los europeos contabilizan dos títulos (2000 y 2004 en Guatemala y Taipei, respectivamente) y los brasileros cuentan con 5 en su haber (en las competencias disputadas en Holanda, Hong Kong, España, Brasil y Tailandia).
Recordemos que nuestro seleccionado había logrado un cuarto lugar en 2004 cuando cayó por 7-4 ante Brasil en el juego por el tercer puesto.
Asimismo, Rusia también alcanzó su mejor ubicación, ya que no había estado en una final por el título (tiene una tercera colocación en la Copa Mundial de España en 1996).

El resumen de la final

Argentina salió al campo de juego este sábado con la convicción de que ser campeón de fútbol sala nunca había estado tan cerca, por eso fue protagonista del encuentro pese a que Rusia se adelantó en el marcador gracias al tanto de Eder Lima cuando se jugaban 5 minutos del segundo cuarto. Inmediatamente después del golpe recibido, Alamiro Vaporaki igualó el tanteador y tres minutos después Juan Cuzzolino dio vuelta el resultado con un tiro libre.
Apenas comenzado el segundo cuarto, nuevamente el brasilero nacionalizado ruso igualó el score y Alan Brandi se encargó, no solo adelantar, sino ampliar la ventaja para la albiceleste con dos goles en poco más de un minuto.
Con las cosas 4-2 para los argentinos, Rusia se jugó el todo por el todo y puso a su arquero en campo contrario para alcanzar un descuento que le permita ir en búsqueda de la igualdad, pero Constantio Vaporaki anotó a falta de dos minutos y pareció sellar la final, pero Dmitry Lyskov y Eder Lima, con un doble penal, marcaron y pusieron el marcador 5-4 para el sufrimiento de los argentinos y la expectativa de todos los presentes en el Coliseo El Pueblo en Cali, Colombia.
De esta manera, al sonar el pitazo final, los nuevos campeones mundiales dejaron brotar sus emociones y se fundieron en abrazos y celebraciones que quedarán por siempre en la historia del futsal.
Además, el arquero Nicolás Sarmiento fue consagrado como el mejor guardametas del certamen al recibir los Guantes de Oro. También hubo reconocimiento para Fernando Wilhelm, el capitán, al recibir el premio al mejor jugador de la competencia y ganar el Balón de Oro.

La palabra de los entrenadores

«Tuvimos un buen partido, logramos controlar al rival en el tiempo normal del partido que fueron unos 30 minutos, nos enfrentábamos a un equipo invicto, que había ganado los 6 partidos, 35 goles marcados, el goleador del campeonato, pero los pudimos controlar. Si fuimos justos ganadores o no, la verdad no me importa, somos los campeones del mundo», expresó Diego Giustozzi, entrenador de Argentina. Por su parte, el técnico de Rusia, Sergey Skorovich, declaró: «Quiero felicitar a Argentina, las finales siempre son partidos especiales, creo que hicimos un buen trabajo, creamos opciones, pero cometimos errores y Argentina aprovechó. La enseñanza es que no se debe cometer errores en una final. Estamos orgulloso del equipo, dimos lo mejor, nos vamos con la frente en alto, este es el inicio de algo mejor».