De La Plata a Boedo en la Rueda de Cumbia

La música mestiza y afro colombiana volvió a sonar con fuerza en los micrófonos de Latidoamérica. Desde La Plata, Moni y Diego, integrantes de Son Fandango, compartieron la historia y la esencia de una banda que desde hace una década hace vibrar a la Argentina con ritmos de gaitas, tambores y bailes cantados.

«Son Fandango es una banda que tiene 10 años. Cambió muchas veces de integrantes, pero siempre estuvo en La Plata, conectando con las músicas folclóricas de la costa atlántica colombiana: gaitas, tambores, bailes cantados», contó Diego, quien conoció este universo musical tras vivir varios años en Colombia.

«Viajar en el tiempo con la gaita»

En la entrevista, el músico relató su primer encuentro con la gaita: «Desde que conocí la gaita, estoy tocando. Para mí, es un instrumento que tiene una melodía madre, algo que no responde a las partituras occidentales. Cuando suena, uno viaja en el tiempo. Me pasa que toco y pinto Colombia con el sonido».

Moni, en cambio, se acercó primero al bullerengue: «Es mi espacio de refugio, donde puedo ser yo misma y expresar lo que siento. Aún en la tristeza, el bullerengue me permite gozar y compartir. Me trae a la familia, a los amigos, al abrazo. Es fuego encendido que invita a seguir acompañando y resistiendo».

La rueda de Cumbia: música y comunidad

La propuesta de Son Fandango será el epicentro de la próxima edición de la Rueda de Cumbia en Buenos Aires, un formato colectivo donde músicos y público se entrelazan en un ritual compartido. «La rueda no es solo de los músicos, la formamos todos los que estamos ahí: con el baile, con las palmas, con los coros. Es la magia de encontrarnos. Una parranda espiritual que nos conecta con la tierra y el presente», explicaron.

La próxima oportunidad de vivir esta experiencia será el viernes 29 de agosto en Páramo Cultural (Carlos Calvo 3.974, Ciudad de Buenos Aires). Allí, Son Fandango será protagonista de una nueva Rueda de Cumbia, donde el público podrá participar del ritual, cantar y bailar al ritmo de la gaita y los tambores. «Vengan a parrandear, que va a estar buenísimo. Es fiesta asegurada», invitaron los músicos.

La gaita migra en todo el país

Durante la charla, Diego recordó que la expansión de estos ritmos es cada vez mayor: «En Neuquén ya hay tres grupos de gaita. En El Bolsón, en Mendoza, en Tucumán, en Rosario… donde nos inviten, vamos. La gaita está echando raíces en todo el país. Y soñamos con un encuentro nacional para reunir a todos esos grupos».

Asimismo, Moni sumó un deseo: «Sería hermoso poder traer a los maestros de Colombia, que nos compartan su sabiduría desde la gaita, el tambor y el baile. Es un camino de memoria y de respeto».

Para quienes quieran sumarse a su comunidad, podés seguirles en @sonfandango.lp. «Esto no es solo música: es encuentro, resistencia y alegría. Nos vemos en la Rueda», cerraron Moni y Diego.