Sin organización, sin salud

Este martes, el Gobierno Nacional anunció la salida definitiva de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Después de más de un año de la decisión de la administración que encabeza Javier Milei de abandonar la entidad en febrero de 2025 y que posteriormente contó, incluso, con un acto antivacunas en el Congreso. En mayo, el secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert Kennedy Jr., se reunió con el ministro de Salud, Mario Lugones, donde fue ratificada la salida de la OMS y la supeditación a las directrices del país comandado por Donald Trump. «Tenemos visiones similares sobre el rumbo a seguir, por eso vamos a profundizar el trabajo en conjunto entre ambos países», tuiteó Lugones.

«Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina», comunicó el canciller Pablo Quirno desde su cuenta en X. «La Argentina comunicó esta decisión mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas en su carácter de depositario de la Constitución de la OMS, el 17 de marzo de 2025. De conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el retiro se produce un año después de realizada esa notificación», detalló.

Por otra parte, Quirno expresó que se «continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias».

Al respecto, cabe aclarar que la salida de la OMS significa debilitamiento en la prevención y planificación ante futuras pandemias, se elimina la capacidad de ahorro para la adquisición de tecnologías e insumos sanitarios, se pierde el estatus de Centros Colaboradores en instituciones que trabajaban en red en todo el mundo que daban a la Argentina un estándar de calidad internacional, dificulta el acceso a información en tiempo real para prevenir emergencias en salud pública y, entre otros temas, finaliza la posibilidad de fomentar el desarrollo de profesionales y acceso de organizaciones a financiamiento externo.

Finalmente, recordemos que el jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, había advertido que «los argentinos no vamos a permitir que un organismo internacional intervenga en nuestra soberanía, mucho menos en nuestra salud». En consonancia, Milei acusó a la OMS de ser «un organismo nefasto y que fue el brazo ejecutor de lo que fue el mayor experimento de control social de la historia», en referencia a la gestión de la pandemia de COVID-19.