El primer ministro británico, Keir Starmer, realizó un pedido de perdón oficial por las miles de adopciones que el gobierno de Reino Unido forzó a realizar durante décadas.
Después de finalizada la Segunda Guerra Mundial y hasta 1976, Reino Unido obligó a casi 186.000 madres solteras a dar a sus hijas e hijos en adopción, en connivencia con hogares religiosos y las autoridades locales.
Starmer, quien presentó su dimisión días atrás, recibió en el Parlamento a familiares que solicitan la disculpa del Estado desde hace años. «Muchas madres, jóvenes, vulnerables y sin apoyo, fueron coaccionadas, intimidadas o inducidas a creer que no tenían otra opción que dejar que les arrebataran a sus hijos. Qué terrible fue hacerles eso», manifestó, y aseguró que este caso «es una mancha en la historia» británica. «No fueron actos aislados ni accidentales sino prácticas arraigadas en sistemas que abarcaban las autoridades locales, instituciones benéficas y religiosas, y los servicios sanitarios y sociales», detalló.
De manera similar, «las lavanderías de las Magdalenas» llevaron adelante un sistema de asilos dirigidos por monjas católicas que esclavizaron a más de 10.000 mujeres detenidas (por las autoridades por prostitución o delitos menores como hurto, enviadas por sus familiares y cerca de 19% voluntariamente) obligadas a realizar labores hace casi un siglo, pero que se extendió hasta la década del 90. En 2013, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, pidió perdón público por estos hechos.
Asimismo, el Gobierno lanzará un sitio para facilitar información y acceder a los registros de adopción, además de brindar apoyo a las familias afectadas, que debieron «luchar por el derecho humano fundamental a conocer su propia historia» y «sufrieron una injusticia adicional».
Casi una década atrás, Varadkar pidió perdón por las adopciones forzadas, realizadas con inscripciones adulteradas que las daban como biológicas, que se comprobó que la agencia St. Patrick’s Guild produjo, gestionada por las Hermanas de la Caridad, hasta que cerró sus puertas en 2004. Precisamente, el diputado Richard Boyd Barrett descubrió por esta investigación su propia historia: «Ahora tengo muchas preguntas que hacer a mi familia adoptiva y biológica».
Finalmente, cabe destacar que la iniciativa llevada adelante por Starmer llega después de los emitidos por autoridades locales en Escocia y Gales. Por su parte, la Iglesia Católica inglesa y galesa se sumó al pedido de perdón. De todas maneras, aún queda pendiente que el Estado de Irlanda del Norte pida las disculpas correspondientes.

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.