El viernes pasado, la Real Academia Española (RAE) realizó la presentación de la 24° edición del Diccionario de la lengua española (DLE), simultánea en formato impreso y digital.
El texto, que contiene 99.990 artículos y aproximadamente 209.000 acepciones, en su versión en papel consta de 2 volúmenes en tapa dura con 3.606 páginas. Además, por primera vez en su historia, esta se confeccionó a partir de la edición digital y no a la inversa.
En la presentación del DLE, la directora de esta edición, Paz Battaner, explicó que «los autores de diccionarios solo pueden aspirar a explicar el sentido y el uso de las palabras en un momento dado o hasta un momento dado, pero no pueden predecir el futuro. Por eso, las obras que recogen el léxico de las lenguas tienen que evolucionar si quieren seguir siendo útiles. Esperamos haber conseguido un diccionario actualizado, que continúe resolviendo las consultas de sus usuarios con la misma o más solvencia y fiabilidad que hasta ahora; que los cambios y las novedades de organización y formato colaboren a una descripción de las palabras de nuestra lengua más ajustada a su uso, y que permitan un mejor acceso a la información».
Al respecto de esta afirmación, cabe mencionar el listado de palabras que se incorporaron este año: guámbito, guámbita; yamor; asegunes; morro, morra; yisero, yisera; merkén; senderista; mengala; pochotón, pochotona; ilocano, ilocana; sopotocientos, sopotocientas; asere; bolaterapia; amartelo; medalaganario, medalaganaria; chepibe; chivito; nenequear; cangrimán; hispanounidense, y pelucar.
El diccionario, que contiene 54.829 etimologías, 23.255 acepciones con marca de alguna especialidad técnica, 20.672 acepciones con alguna marca de países americanos, 24.708 formas complejas o pluriverbales y 85.201 ejemplos, por primera vez, organiza de otra forma interna los artículos: «las acepciones se agrupan y ordenan de manera jerarquizada atendiendo a su frecuencia de uso y a la relación de significado que mantienen entre ellas, y no a su categoría gramatical o a las marcas (geográficas, técnicas, etcétera) que las acompañan», explicaron. Además, «las palabras con moción de género se presentan ahora con la forma femenina desarrollada y no solo representada por su terminación: técnico, técnica, y no técnico, ca».
Finalmente, «esta edición también presenta la incorporación de nuevos términos y expresiones, nuevas acepciones de entradas recogidas con anterioridad, enmiendas a artículos ya existentes y adiciones y enmiendas de etimología. Las nuevas incorporaciones proceden de muy diversos ámbitos. Entre los nuevos artículos, encontramos palabras como AOVE; basuraleza; influencer; performativo, performativa, o turistificación. También formas complejas, es decir, aquellas compuestas por más de una palabra, como bucle magnético; código QR; economía circular; fondo de armario; inteligencia artificial generativa, o nativo digital, nativa digital.
Entre aquellas que hacen referencia a la tecnología, se incorporan voces como app; audiodescripción; autocorrector, autocorrectora; ciberamenaza; ciberseguridad; post; pódcast; previsualizar, o resetear; mientras que en ámbitos como el de la ciencia o la salud encontramos novedades como bipedismo; bioindicador, bioindicadora; cardiosaludable, o superbacteria.
Entre otras áreas, en relación con el universo gastronómico se añaden términos como burrata, miso, poke (o poké), ramen o tosta. Otras voces que se incluyen en esta edición son atrezar, cámper, ceramida, ecoansiedad u ortorexia. En relación con el léxico específico de países americanos, se incorporan términos como acitronar (México), bicisenda (Argentina, Paraguay y Uruguay), cocotaxi (Cuba), corillo (Puerto Rico), motoconcho (República Dominicana) o puntabola (Bolivia)».

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.