La miniserie «All Her Fault» ya puede verse en Argentina dentro de la plataforma Amazon Prime Video. Creada por Megan Gallagher y protagonizada por Sarah Snook, se trata de un policial lleno de suspenso que, además, hace foco en los mecanismos opresivos que funcionan dentro de las dinámicas intrafamiliares.
Nos ubicamos especialmente junto a las madres y mujeres de la serie: todo comienza cuando Marissa Irvine (Sarah Snook) pasa a buscar a su hijo después de una «cita de juegos» con el hijo de Jenny Kaminski (Dakota Fanning) y se encuentra con que la dirección es falsa, la cita no sucedió y no tiene idea dónde está su hijo.
A partir de ese momento se incorporan los personajes de los detectives y las familias involucradas en este misterioso secuestro. Las preguntas empiezan a sacar a flote pequeñas y grandes mentiras que pueden ser la llave para entender dónde está el pequeño Milo y por qué se lo llevaron. El elenco se completa con Jake Lacy, Sophia Lillis, Abby Elliott, Daniel Monks y Jay Ellis.
¿Acaso un policial feminista?
La carga mental y la desigualdad en la distribución de tareas domésticas es central en esta serie. Desde el primer momento, las miradas acusatorias apuntan a las madres, que reciben los reclamos de sus parejas por haber descuidado detalles, por no percibir lo que estaba por pasar.
Diversos estudios reflejan que la carga mental es un problema real y que está directamente relacionado con la desigualdad en la distribución de tareas dentro del hogar. Por ejemplo, en Argentina el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) elaboró un informe a partir de datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT 2021) que refleja con datos que «las mujeres realizan en mayor medida tareas de cuidado y disponen de menos tiempo libre».
Marissa Irvine y Jenny Kaminski son dos personajes que representan a mujeres que cultivan su desarrollo profesional mientras intentan cumplir con las tareas que recaen en ellas por default. Pero, además, esto no es algo que suceda espontáneamente: la serie también compone dos personajes masculinos que se resisten a perder su tiempo libre e individual a costa del desgaste de la mujer. Sin ser excesivamente declamatoria, cada capítulo propone escenas domésticas que hablan sobre estos problemas, la codependencia y el narcisismo.
Acá también es interesante el rol del detective Alcaras (Michael Peña), que no se parece al arquetípico policía de este género sino que forma parte del proletariado que lidia con su clase social, con las tareas de cuidado de su propio hogar y con dilemas sobre la integridad moral. Propone un modelo masculino alternativo que genera contraste.
Pequeñas grandes mentiras
Los ocho episodios están basados en la novela homónima de la autora irlandesa Andrea Mara, y son dirigidos por Kate Dennis («The Handmaid’s Tale», «Offspring») y Minkie Spiro («Better Call Saul», «Downton Abbey»). En el caso de la versión audiovisual, reparte las pistas de manera que cada episodio culmina con un gancho atrapante que invita a seguir viendo.
Otro aspecto interesante es el cambio estratégico de punto de vista en ocasiones puntuales para ampliar la información del espectador y ofrecer una mirada privilegiada a los momentos íntimos de cada personaje, lo que contribuye a la elaboración propia de teorías y sobre la red de mentiras. Nos deja una reminiscencia a «Big Little Lies» por la construcción que confluye lo detectivesco, el crimen, la sororidad y la miserabilidad de los suburbios.
Quizás el último episodio no sea el más brillante en comparación con el resto, pero no invalida un recorrido afilado y efectivo por los mecanismos del suspenso y el misterio.
Estudié cine y actualmente crítica de artes. Especializada en guion. Ferviente amante y divulgadora del cine argentino. Empezar de cero es cada hoja en blanco lista para escribir nuevas historias.