El Informe Mundial 2014 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que se dio a conocer este jueves en Tokio ubica a nuestro país en la categoría de países con «muy alto índice de desarrollo humano» si tenemos en cuenta el buen desempeño en indicadores como esperanza de vida al nacer, media de escolaridad e ingreso bruto per cápita.
El estudio abarca el año 2013 y el valor del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Argentina fue de 0,808, y este resultado coloca al país dentro del nivel mencionado de «muy alto desarrollo humano» y en la posición 49 dentro de 187 países.
Desde 1908 hasta el año pasado este registro de IDH de Argentina aumentó del 0,665 a 0,801, lo que significa una suba del 21,5% que en términos anuales representa un aumento de alrededor del 0,59 por ciento. El valor de IDH oscila entre 0 y 1, y cuanto más se aproxima al uno significa mayor el nivel de desarrollo humano. Su valor surge del estudio de tres dimensiones: una vida larga y saludable, acceso a educación y un nivel de vida digno.
El primer factor se mide por la esperanza de vida, el acceso al conocimiento se analiza por medio de la media de años de escolaridad para la población adulta y los años esperados de escolarización para los niños en edad de ingreso escolar, y el nivel de vida se evalúa de acuerdo al PBI per cápita.
«Entre 1980 y 2013 la esperanza de vida al nacer aumentó 6,8 años en Argentina, la media de escolaridad aumentó en 3,1 años y el Ingreso Nacional Bruto per cápita aumentó en un 47,4», se explica en el informe.
Otros países de Latinoamérica que se ubican en el escalafón de muy alto desarrollo humano son Chile y Cuba. A nivel mundial hay un progreso en el grado de desarrollo humano pero el ritmo de crecimiento disminuyó y hay irregularidad en el incremento entre los diferentes países.
«Los grupos con un nivel de desarrollo humano más bajo parecen estar mejorando a un mayor ritmo, por lo que existen motivos para creer que la brecha se está reduciendo», aclara el estudio.
En el caso del país africano de Zimbabue se registró la mejora más importante en el Índice de Desarrollo Humano debido a un aumento de 1,8 años en la esperanza de vida de su población entre 2012 a 2013, lo que equivale a casi cuatro veces el aumento promedio mundial.
Sin embargo, el ranking del IDH no muestra modificaciones en ninguno de sus extremos: Noruega, Australia, Suiza, los Países Bajos y los Estados Unidos ocupan el primer puesto, mientras que Sierra Leona, Chad, la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y Níger continúan ocupando los últimos lugares.
En Asia y la región del Pacífico, los Estados Árabes y América Latina y el Caribe, la media de la tasa de crecimiento anual del IDH disminuyó en un 50% al comparar el período 2000-2008 con el de 2008-2013.
Los países con descensos más marcados en los valores del IDH durante 2013 fueron la República Centroafricana, Libia y Siria, y se debió a que «los continuos conflictos dieron lugar a una reducción de los ingresos».
Por otra parte, el documento difundido en Japón señala que, en términos generales, el nivel de desigualdad se redujo levemente en la mayoría de las regiones, según indican los valores de otro índice, el de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDHD). «Sin embargo, la desigualdad en los ingresos ha aumentado en varias regiones», aclara el informe.
El IDHD, que se calcula para 145 países, muestra que los niveles más bajos de desigualdad se encuentran en Noruega, Finlandia y la República Checa.
Otro indicador que se da a conocer en el estudio es el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Este índice revela que pese a que la pobreza está disminuyendo, casi 1.500 millones de personas de países en desarrollo siguen siendo multidimensionalmente pobres, y cerca de 800 millones corren el peligro de volver a serlo «si se producen situaciones de crisis, ya sean económicas o medioambientales». El IPM identifica múltiples privaciones en materia de educación, salud y nivel de vida.
Al respecto, Asia Meridional es la región que registra el mayor número de población multidimensionalmente pobre, con más de 800 millones de personas viviendo en la pobreza y más de 270 millones próximas a su umbral, lo que en total engloba a más del 71% de la población de la región.
El Informe sobre Desarrollo Humano 2014 sostiene que «las vulnerabilidades suponen una amenaza para el desarrollo humano y, a menos que se aborden de forma sistemática, el progreso no será equitativo ni sostenible».