Esta nueva producción de Netflix está basada en un caso verídico que sucedió en los Estados Unidos.

¿Qué genera la discriminación? ¿Qué nos sucede internamente cuando sabemos que estamos discriminando a alguien? Mas allá de entender la respuesta de estas preguntas, debemos comenzar a respetar al otro no solo por su color de piel, su nacionalidad, su género o por su ideología política, estemos o no de acuerdo. Respetar al prójimo es respetarnos a nosotros.

En “Así nos ven” (“When They see Us”) se ve reflejado el concepto de amistad de dos protagonistas, Yusef y Korey, y más adelante sabrás por qué escribí estas líneas.

En el primer capítulo (a mi entender el más intenso) Ava DuVernay, quien dirige la miniserie, logra introducir nuevas miradas: la crítica al sistema penitenciario, el dolor de las madres y la transfobia, entre otros temas.

Además, expone las necesidades de ser escuchados y respetados en un país que aún hoy no comprende que la esclavitud ya no existe, que hoy todos somos iguales ante la ley y ante la mirada de los otros.

Causa pavor ver a Donald Trump, antes de asumir la presidencia de Estados Unidos, pidiendo en la televisión la pena capital para los infractores. “No te preocupes, ya se le acabará su momento de gloria”, dice la amiga de la madre de uno de los chicos.

Pensemos como argentinos cuántas veces discriminamos, cuantas veces juzgamos sin tener ningún tipo de pruebas.

Muerte, violación y justicia sin control

En Harlem, Estados Unidos, corría el año 1989 y 5 adolescentes (Kevin Richardson, Antron McCray, Raymond Santana, Yusef Salaam y Korey Wise), entre 15 y 16 años, fueron detenidos por presunta violación y asesinato de una corredora en el Central Park. Estos chicos fueron “secuestrados” por la policía, interrogados sin la presencia de un mayor y tampoco de un abogado, fueron violentados físicamente, castigados psicológicamente y obligados a declararse culpables en una filmación policial que más tarde en el tribunal usarían como prueba testimonial.

Todo en esta serie demuestra el nivel de impunidad que existió en este caso, la fiscal y los policías trabajaron en conjunto para culpar y armar un escenario de falsas pruebas para que ellos estuvieran detenidos. Los chicos comienzan a ser interrogados, esposados y tratados como perros, sin darles ni siquiera un vaso de agua. Los atemorizan, los amenazan y hasta los mismos policías les mienten al decirles que sus amigos se van culpando unos a otros en sus declaraciones para demostrar su carácter de infractores.

La policía los filma y da testimonio de culpabilidad y hacen grabaciones varias para que coincidan las declaraciones entre ellos hasta que llegan a Korey Wise, quien solo fue a la policía para acompañar a su amigo Yusef. Korey termina declarando en contra de su amigo porque la policía así lo indica… ellos solo necesitan culpables de raza negra.

Golpean a Korey hasta lastimarlo para que declare en contra de sus amigos. En la grabación las palabras de Korey son: “Esta es mi primera violación y va a ser la ultima”.

Cada fragmento de la serie demuestra el poder que tienen las autoridades para manejar la vida de afroamericanos sin la opción de poder pensar que en algún momento podía salir a la luz la verdad.

Frases tales como “Ellos venían de un mundo de drogas, ayudas sociales, armas, cuchillos, ignorancia, indiferencia, de una tierra sin padres, de una provincia de pobres y motivados de una furia colectiva, solo tenían una meta: aplastar, herir, robar, detener, violar” o “¿por qué debemos pasar por esto? ¿Acaso por el solo hecho de ser negros?” enmarcan la historia.

Los testigos que presentaron los abogados de las víctimas fueron contradictorios, y evidenciaron mentiras en cada declaración: los testigos estaban comprados.

Es doloroso como televidente ver la forma que toma el juicio en cada declaración, de qué forma las pruebas no alcanzan para que estos 5 chicos queden libres de culpa y cargo.

Desde mi crítica y opinión, te puedo decir que “Así nos ven” es una de esas series que te conmueven y, por momentos, la directora Ava DuVernay hace que sientas en carne propia lo que vivieron estos jóvenes de Harlem.

puntocero 2019

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