Atendiendo al demonio por YouTube: Lali y su diario íntimo

En el primer año cumplido del disco «No vayas a atender cuando el demonio llama», Lali Espósito decidió atender un nuevo llamado y contarnos el proceso de creación de su último álbum. A través de una serie de videos en YouTube, la artista documenta el recorrido de su tour y disco, y nos incluye dentro de un relato propio, más cercano, humano y honesto.

Lejos de las producciones creadas y correctamente coreografiadas que suelen acompañar a las grandes estrellas del pop, estos registros funcionan como un diario audiovisual. Son recordados momentos espontáneos, ensayos, viajes, cansancio, y conviven en un espacio que se aleja del espectáculo para mostrar lo que normalmente queda fuera de escena. Es así como Lali rompe con su figura de PopStar y se posiciona desde un lugar más vulnerable.

Los videos revelan el trabajo colectivo que sostiene cada presentación y creación audiovisual. Se conoce al equipo, las decisiones creativas, la preparación física y emocional. Hay una intención clara de visibilizar el proceso, de mostrar que detrás de cada noche sobre el escenario hay una construcción compleja, cargada de esfuerzo y compromiso.

A su vez, este contenido dialoga directamente con el universo conceptual del álbum. «No vayas a atender cuando el demonio llama» marca una etapa más introspectiva, intensa y personal en la carrera de Lali, donde convive la rebeldía, el autodescubrimiento y cierta crudeza emocional. Esa misma energía atraviesa los videos, al incluirnos y mostrarnos las decisiones elegidas y descartadas, es visible que no todo es perfecto, también hay dudas y agotamiento. El demonio, en este sentido, deja de ser solo una metáfora musical para convertirse en parte del relato cotidiano.

Lali habla a cámara y se dirige directamente a quienes la siguen, compartiendo pensamientos, sensaciones y fragmentos de su día a día, generando una cercanía que trasciende la lógica tradicional de artista hacia sus fans. Se trata de formar parte del proceso creativo.

Además, se muestra como una creadora consciente de su obra, involucrada en cada detalle y dispuesta a narrarse a sí misma, es por eso que los videos funcionan como una estrategia de construcción de identidad artística. Por las presuntas disputas en su carrera, es relevante tomar el control del relato en una industria donde muchas veces la imagen es definida por otros.

En lugar de mostrarse perfecta, Lali decide mostrarse real. No es simplemente el registro de una gira y un proceso de creación artístico sino la construcción de un nuevo sentido de disco que refuerza una etapa mucho más auténtica y arriesgada.