Para Argentina no era una cumbre más del bloque BRICS. Por primera vez, concurriría a la misma un Presidente de nuestro país, al menos como invitado.
La mandataria argentina dio un discurso en la cumbre BRICS-Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y reiteró la intención de su gobierno de no caer en default y hacer frente a los compromisos económicos. Cristina Kirchner señaló que la sentencia del juez Thomas Griesa implica «pagarle lo mismo a los que nunca negociaron, a los que nunca entraron en canje y, peor aún, los que nunca le prestaron a la Argentina». Asimismo, agregó que «no es que estamos diciendo que no les vamos a pagar nada, les vamos a pagar en las condiciones justas, equitativas y legales que establecen los prospectos de deuda de la Nación argentina y la jurisprudencia pacífica que hay a nivel internacional», sostuvo.
Además, la Presidente denunció que las potencias mundiales quieren «imponer un sobreendeudamiento en una Argentina muy rica», que posee la «segunda reserva de gas y la cuarta reserva de petróleo más grande del mundo». También la jefa de Estado cuestionó la «solicitada que apareció en todos los diarios, prometiendo que si pagamos a los fondos buitre una lluvia de dólares va a caer sobre la Argentina». Muy por el contrario, argumentó que «esta historia ya la escuché y ya la escucharon y sufrieron millones de argentinos».
La Presidente expresó que «un nuevo ordenamiento financiero global no solamente es justo y equitativo, sino que es imprescindible» y aseguró que «Argentina no va a entrar en default porque Argentina va a pagar su deuda como ya lo hizo, y deberán hacerse responsables los que se lo impiden a los legítimos tenedores de esos dineros».
Un banco para el desarrollo regional
El mayor logro de la sexta cumbre del grupo BRICS, a la que se sumaron los países integrantes de la Unasur, fue plasmar de forma concreta la creación de un Banco de Desarrollo. Los ministros de Hacienda de las naciones que conforman el BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) aprobaron la conformación del Nuevo Banco de Desarrollo y del Acuerdo de Reservas de Contingencia (CRA, por sus siglas en inglés). Los BRICS desembolsarán inicialmente 50.000 millones de dólares, de los que cada país aportará una quinta parte, 10 mil de ellos en dinero contante. Por su parte, el fondo estará dotado con 100.000 millones de dólares, de los que China aportará 41.000 millones de dólares; Rusia, Brasil e India 18.000 millones cada uno y Sudáfrica los 5.000 millones restantes. Ambos organismos están planeados para cumplir un papel paralelo al del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que las nuevas instituciones financieras del BRICS «beneficiarán a los países emergentes y en desarrollo». También precisó que el acuerdo que permitirá tener disponibles reservas internacionales de los cinco países para asistirse mutuamente en momentos de crisis «contribuirá» a disminuir la volatilidad enfrentada por muchas economías emergentes. Será «una especie de red de protección a los BRICS», informó antes de ingresar a la reunión de un bloque de potencias emergentes que representan 20% del PBI mundial y el 40 por ciento de su población.
El ministro de Comercio e Industria de Brasil, Mauro Borges, sostuvo que «el nuevo banco de desarrollo es clave para impulsar el crecimiento en los países del BRICS», que ya no registran las astronómicas alzas de PBI de una década atrás. Y debe dedicarse a desarrollar la infraestructura que los cinco países necesitan para desarrollarse.
Por parte de los países del BRICS estuvieron presentes la anfitriona Dilma Rousseff, el premier ruso Vladimir Putin, el presidente chino Xi Jinping, el sudafricano Jacob Zuma y el primer ministro indio Narendra Modi.
Del lado de la Unsaur concurrieron los presidentes Evo Morales (Bolivia), Michelle Bachelet (Chile), Juan Manuel Santos (Colombia), Rafael Correa (Ecuador), Donald Ramotar (Guyana), Horacio Cartes (Paraguay), Ollanta Humala (Perú), Dési Bouterse (Surinam), José Mujica (Uruguay) y Nicolás Maduro (Venezuela). Argentina concurrió a la cumbre del BRICS por invitación, en vistas de incorporarse al bloque en un futuro próximo.