En una nueva edición del espacio «Clínica Migrante» en Latidoamérica, se abordó un tema tan sensible como ineludible: la muerte en contextos migratorios. La conversación estuvo a cargo del psicólogo chileno residente en Argentina, Marco Adrián Ánex, especialista en psicoanálisis y referente del consultorio de salud mental del ciclo, quien respondió en profundidad a las inquietudes de la audiencia.
El segmento, que busca acercar herramientas en salud mental a personas migrantes y refugiadas, puso el foco en cómo se atraviesan los duelos cuando se está lejos del país de origen, sin posibilidad de despedirse o acompañar a los seres queridos en sus últimos momentos.
La imposibilidad de despedirse: culpa, vínculos y elaboración del duelo
A la pregunta sobre ¿qué sucede cuando una persona migrante no puede despedirse de un familiar fallecido?, el profesional explicó que el duelo no se limita únicamente a la pérdida física sino que involucra múltiples dimensiones: «No es solo la pérdida de la persona sino el lugar que yo ocupaba en esa persona. Muchas veces, el trabajo terapéutico no se centra tanto en quién falleció sino en las culpas que pueden aparecer por no haber estado en ese momento».
En ese sentido, señaló que el proceso implica reelaborar ese vínculo: «Si yo era, por ejemplo, el nieto favorito, el trabajo puede ser encontrar nuevos lugares en otros vínculos que resignifiquen esa posición afectiva».
Otra de las inquietudes abordadas fue qué ocurre cuando el duelo se vive a distancia y sin contacto con el cuerpo o los rituales de despedida. Según el especialista, esto puede generar una sensación de irrealidad o de duelo suspendido. «Hay algo de negación que puede aparecer, y eso es común. Pero también hay que entender que no hay una única forma de vivir el duelo ni etapas totalmente consensuadas. Cada persona lo atraviesa de manera singular», explicó.
Si bien existen modelos que hablan de etapas -negación, ira, negociación y aceptación-, Ánex advirtió que no deben tomarse de forma rígida. «Hay personas que lloran, otras que no, otras que salen o buscan compañía. No hay una forma correcta universal», indicó. Frente a la imposibilidad de despedirse, destacó la importancia de los rituales simbólicos: «Somos seres simbólicos, y los ritos ayudan mucho. Se pueden recrear incluso estando en otro país. Eso permite elaborar el duelo».
Herramientas para atravesar pérdidas inesperadas
Consultado sobre qué recursos pueden ayudar ante muertes repentinas, el psicólogo remarcó la necesidad de evaluar cada situación: si la persona tiene redes de apoyo, vínculos cercanos o herramientas simbólicas.
Entre las estrategias mencionadas, destacó la escritura (cartas, diarios personales); actividades artísticas como el canto, el teatro o el dibujo, el cine como disparador reflexivo; hablar del fallecido; y reconstruir recuerdos. «Todo ese entramado simbólico es lo que permite que, con el tiempo, el dolor se transforme», señaló.
También subrayó la importancia de acompañar sin juzgar: «Hay personas que hablan mucho y otras que prefieren el silencio. Ambas formas son válidas».
Cómo hablar de la muerte con niños migrantes
El abordaje de la muerte en las infancias fue otro de los ejes centrales. En ese marco, Marco Ánex recomendó no ocultar la verdad ni evitar el tema. «No decir nada o mentir puede ser más angustiante. Hay que explicar, según la edad, sin sobrecargar de información, pero siendo honestos», afirmó.
En relación a herramientas concretas, destacó el uso de recursos audiovisuales como la película «Coco», que permite trabajar la muerte desde lo simbólico, la memoria y la cultura. También mencionó «Intensamente», especialmente por la forma en que muestra el rol de las emociones y el acompañamiento familiar. «El problema muchas veces no está en la infancia sino en cómo los adultos acompañan ese proceso», explicó.
Migración, desaparición y duelos sociales
La conversación también incluyó una dimensión más compleja: los duelos vinculados a desapariciones en contextos de violencia política o social. En estos casos, el especialista sugirió manejar la información con cuidado: «Se puede decir que la persona ya no está, pero quizás postergar las explicaciones más complejas hasta que el niño pueda comprenderlas mejor».
Además, destacó el valor de los actos de memoria como forma de elaboración cuando no hay cuerpo ni rituales tradicionales.
Cuando el duelo se prolonga: señales de alerta
Sobre los casos en los que el duelo se vuelve persistente o deriva en depresión, Ánex fue claro en señalar la importancia de identificar signos de alerta y acudir a un profesional. Entre las señales mencionadas se encuentran insomnio o alteraciones del sueño, pensamientos negativos recurrentes, ideación suicida, conductas de autoagresión o agresión a terceros, consumo problemático de sustancias. «Ahí ya hablamos de situaciones de urgencia en salud mental que requieren atención inmediata», advirtió.
Asimismo, diferenció el rol de los vínculos cercanos del de un profesional: «Un amigo puede acompañar, pero no reemplaza un espacio terapéutico».
Recursos y acceso a atención para migrantes
Durante la entrevista, también se compartieron canales de contacto para quienes necesiten atención psicológica. Instagram: clínica.migrante, teléfono: +54 9 11 3352-7994 y el Servicio Jesuita a Migrantes (Argentina): jm-argentina en Instagram.
Además, se anunció una jornada de salud gratuita para personas migrantes el próximo 25 de abril en la Ciudad de Buenos Aires, con atención en distintas especialidades. Para participar, se debe completar un formulario disponible en las redes del Servicio Jesuita a Migrantes.
Un tema que atraviesa a toda la comunidad migrante
El cierre del encuentro dejó una reflexión contundente: la muerte sigue siendo un tema poco abordado socialmente, lo que dificulta aún más su procesamiento, especialmente en contextos migratorios. «No vivimos en una sociedad que hable de la muerte. Se exalta la juventud y se invisibiliza la vejez, que es cuando más aparece esta pregunta», concluyó Ánex.
El espacio «Clínica Migrante» continúa consolidándose como un canal clave de orientación y acompañamiento, donde la salud mental se pone en el centro de las experiencias migratorias.
Prolífica. Insobornable ante la adversidad. Campesina colombiana de nacimiento y citadina por elección. En proceso de formación periodística y humana. Siempre apoyando las luchas justas. Partir de cero implica arriesgarse, decidir, seguir, avanzar y saber que se puede más.