Córdoba recibió a un equipo que despertó la pasión de la gente de todo el país, esperando por ese joven de 25 años que deslumbra cada vez que sale tanto al Camp Nou, en Barcelona, como al Mario Alberto Kempes, en la provincia del cuarteto. No lo nombraré en este párrafo. Después de mucho tiempo, se volvía a jugar en el interior y el público, el campo de juego y la Selección cumplieron. Estaba todo listo para jugar el encuentro por la séptima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para el mundial de Brasil 2014.Alejandro Sabella paró cuatro defensores, dos volantes, una línea de tres ofensiva y un delantero suelto en el frente de ataque.

Paraguay no estuvo a la altura y no pudo jugar ante un equipo con individualidades brillantes como Messi y Di María, las figuras junto a Gonzalo Higuaín. El aporte viene tanto del Real Madrid como del Barcelona, los dos mejores equipos de España (o del mundo).
Desde el vamos, Argentina se puso en ventaja a los 2 minutos de partido. Lavezzi fue por derecha, se sacó de encima a dos rivales, pared con Higuaín, Braña llega pero un paraguayo lo “come” desde atrás. Pero la pelota pega en el pie de un defensor y “Pocho” encontró a un Ángel Di María que sacó un remate que se desvío en la espalda del jugador del PSG. ¿Conclusión?, pelota al ángulo derecho de Villar y gol. Argentina ganaba desde el vestuario tras una jugada confusa para cualquier espectador.

La Selección iba por el segundo: juego vertical, vocación ofensiva, con cuatro fantásticos como Di María, Higuaín, Messi y Lavezzi . Por su parte, Paraguay intentaba alcanzar el empate con un cabezazo de Antolín Alcaraz, que se fue cerca del palo derecho de Romero. Pero el partido pasaba por la argentina, para bien o para mal.Tan solo 15 minutos después del gol argentino, Paraguay atacaba por derecha. Ayala sacó un lateral, Rojo cabeceó, la pelota fue hacia el medio y “Chapu” Braña quiso despejar de cabeza, pero la tocó con la mano y el árbitro cobró penal. El argentino nacionalizado paraguayo, Jonathan Fabbro (ex Argentinos y Boca), pateó el penal y marcó el empate. Romero había tocado la pelota, pero la violencia del remate pudo más que el intento del arquero de la Sampdoria.

Paraguay cortó el juego de la Argentina con 14 fouls en 45 minutos. El árbitro amonestó a Richard Ortiz y a Iván Piriz por hacer una falta tras otra. La primera amarilla fue para Ortíz, recién a los 20 minutos. El árbitro Wilson Seneme dejó pegar hasta que era evidente que había que frenar el juego sucio con tarjetas amarillas. Fueron al menos 23 fouls y hubo 4 amarillas para el equipo guaraní.
Ángel Di María pateó un corner y Justo Villar voló cual Superman para evitar un gol olímpico y que el delirio de la gente termine por demoler un estadio tan hermoso.

Argentina lo iba a dar vuelta con uno de los aciertos de Sabella, la decisión de poner a Higuaín como delantero suelto tuvo su resultado. Di María levantó la cabeza, estaba poquito más adelante de mitad de cancha y tiró un pase vertical. La pelota era para Braña, que se movió entre tanta estática y se mostró como oferta. Un defensor paraguayo desvió la bola en el camino y finalmente quedó en los pies del Pipita. El delantero del Real Madrid estaba en offside por un pie, sacó provecho de su posición y la jugada tendría que haber sido invalidada. Tal vez aprovechó que la pelota se desvió en un rival y en ese instante dio el paso hacia atrás para parecer habilitado. No deja de ser viveza por parte del 9, que quedó frente a Justo Villar y definió cruzado al ras del piso para dar vuelta el resultado.

Argentina volvía a respirar y a mostrar un buen nivel, el esperado por todas las más de 48.800 personas que alentaron todo el partido desde la popular o las plateas. El partido estaba 2 a 1 para el equipo de Sabella, a los 30 minutos del primer tiempo.

Messi pudo ampliar la ventaja. Iban 34 minutos de partido, tiro libre y La zurda de la gran estrella del fútbol mundial hizo que la pelota viaje con la comba suficiente para que pase por un costado de la barrera y terminar dentro del arco. Pero hasta a los mejores se les niegan ciertas cosas y la pelota dio en un palo.

La Selección se fue al entretiempo con la mínima diferencia en su favor, en un partido que tendría que terminado con al menos tres goles de diferencia a favor de la Selección, por la superioridad sobre el rival, las chances creadas y sobre todo, el tiro de Messi que desafortunadamente dio en un poste.

Los jugadores recibieron algunas órdenes de Sabella en el vestuario. Según Di María, el entrenador estaba conforme con el rendimiento del equipo. Pero todavía quedaban 45 minutos más el descuento para liquidar el partido y ser el puntero de las Eliminatorias.

Segundo acto en Córdoba

Ambos equipos volvieron a la cancha sin cambios, los mismos protagonistas y el complemento en marcha.

A los 2 minutos de la segunda parte, un rival quiso cabecear para rechazar el peligro, pero la pelota fue al medio, Messi la robó, sin achicarse y en velocidad eludió a dos paraguayos. Otra vez, en frente estaba Justo Villar. Y otra vez (verán por qué se repite), como la ha hecho en miles de ocasiones, Lio la picó por encima del arquero. Marca registrada del rosarino, empalar la pelota con su empeine y que la bola se suspenda en el aire, que se detenga el tiempo y más de un corazón. Pero, como pocas veces le ha pasado en una misma noche, un palo le volvía a decir que no. Enfurecido, el 10 recuperó, volvió a gambetear a tres defensores desesperados que terminaron desparramados. Messi remató y en un rebote la bola encontró a Lavezzi en offside y quedó todo invalidado.

Di María fue una de las figuras de la noche, armaba la ofensiva, vio a Messi y el sorprendente Campagnaro desbordó por derecha para tirar un buscapié y encontrar al crack del Barcelona, que no tuvo suerte con tanto pie paraguayo en el área. Durante toda la semana, Sabella pensó un equipo que siempre ataque, en lo posible con buenos contragolpes. Y así fue. La Selección no se conformaba con este resultado por 2 a 1 e iba por más. Paraguay pudo ser un rival flojo, pero en el fútbol nada está dicho hasta el último segundo y en una chance aislada te pueden amargar. Este deporte no siempre es justo. Desde .cero no recordaremos el aforismo sobre los goles que no se convierten en el arco rival y las consecuencias que pueden sufrirse en la propia valla.Paraguay quiso renovar aire arriba con el ingreso de Nelson Haedo Valdez por Roque Santa Cruz. Aún así y todo, el equipo guaraní no logró hacer daño. También salió Jonathan Fabbro y entró Oscar “Tacuara” Cardozo, el ex Newell’s, un goleador altísimo de 1,93. Esos intentos fueron en vano.

La estocada llegó a los 18 minutos del segundo tiempo. Cáceres bajó a Messi aproximadamente 30 metros del arco de Villar. El deporte  da revancha, a todos los deportistas, y esta vez se la dio al mejor futbolista del mundo. El rosarino, zurdo él, pateó desde la derecha y la pelota, para variar, volvió a dar en el poste, solo que esta vez se convirtió en una joya inatajable, en un terrible golazo. La pelota viajó con comba, se cerró sobre el palo izquierdo de Villar, a media altura, e historia sentenciada.

Llegando a los 20 del segundo tiempo, Lavezzi no tenía su mejor rendimiento. “Pocho” ya había dado lo que tenía que hacer y se iba a ir de la cancha. En lugar del exjugador de San Lorenzo entró Rodrigo Palacio. El delantero del Inter de Milán tuvo un buen rendimiento mientras estuvo en la cancha, juntándose con Messi para pasar al ataque.

Braña enmendó su error recuperando pelotas en la mitad de la cancha, con una jugada que cerca de los 33 minutos obligó a Haedo Valdez a meterle un patadón y terminar con una amarilla. Por otra parte, Sabella quiso preservar a Ángel Di María, y en su lugar entró Pablo Guiñazú.

El «Chapu» recuperó la pelota en tres cuartos de cancha del equipo argentino, dejó la distribución a Gago, que llevó la pelota hasta territorio de Paraguay. Pase a Messi, que le dio una asistencia “bochinesca” a Higuaín, para que le queme las manos a Justo Villar. Argentina estaba para el cuarto tanto y con juego suficiente para lograr el quinto.

Sobre el final, Ayala envió un centro frontal a Cáceres, que cabeceó delante del arquero argentino. Romero quedó a mitad de camino, con dudas. La pelota fue adentro del arco, pero el lineman cobró offside y Argentina seguía ganando 3 a 1. Lucas Biglia entró por un “Chapu” Braña que no tuvo su mejor noche, por el error que le dio el penal a Paraguay, pero que tampoco desentonó.

Final del juego

Argentina ganó 3 a 1 en Córdoba. El gol de Messi coronó una buena noche, una vez más como líder de este equipo. Y eso que Di María jugó un partidazo, pero tuvo que compartir el título de figura de la cancha con el crack del Barcelona. Ya lleva 28 goles en 72 partidos, y atrás quedarán esas opiniones de sobremesa que decían “este es español” o “no se sabe el himno” para cambiarlas por el aliento del público en Córdoba que decía “que de la mano de Lio Messi todos la vuelta vamos a dar”. Argentina ganó, gracias a las perlas del Barcelona y el Real Madrid, son Messi, Di María e Higuaín. Habrá que saber aprovecharlas, el mundial está a la vuelta de la esquina.

Puntos fuertes

Vocación ofensiva, siempre para adelante, con rotación en el ataque ante un equipo como el paraguayo, que sabe cerrar espacios. Se paró un 4-3-3 que terminó en 4-2-3-1. Para traducir, los cuatro defensores, el doble cinco de Braña y Gago (recuperación, manejando el medio campo y abasteciendo), los tres delanteros Di María, Messi y Lavezzi (Palacio, en parte del segundo tiempo ) y el atacante restante (Higuaín) moviéndose por el frente de ataque, siempre atento a devolver una pared o a darse media vuelta y rematar. Se generaron al menos 7 chances de gol, 4 corners a favor.

Alto porcentaje de posesión de pelota, con un 64% contra un 36% de Paraguay.

Hugo Campagnaro se mostró sólido, con proyecciones y supo marcar abajo, al igual que Ezequiel Garay cerrando espacios y siguiendo de cerca a los delanteros paraguayos. El jugador más chico de esta línea mide 1,89 de altura, y es precisamente Garay. Luego Campagnaro y Rojo miden 1,84, no tienen problemas con el juego aéreo.

La Selección Argentina está para pelear cosas grandes y tiene al mejor jugador del mundo, Lionel Messi, y a un gran socio como Ángel Di María.

Para tener en cuenta

No se puede depender solo de individualidades brillantes en el ataque, tal vez la ofensiva de la Argentina sea la mejor del mundo. Hay que armar juego colectivo y encontrar sociedades, duplas que se entiendan, como en su momento lo habían hecho Messi y Riquelme. Puede lograrse con Messi y Di María e Higuaín, este último moviéndose en todo el frente de ataque o como un 9 clásico de área.
Paraguay fue áspero, con 23 faltas y terminó con 4 amarillas, sin descartar alguna falta para expulsión. Argentina entró en ese juego de fricción y terminó con 18 infracciones. Braña llegó a la quinta amonestación y no podrá jugar ante Perú. Mascherano volverá de una suspensión. Sabella le pidió a Federico Fernández que no haga más fouls peligrosos porque tiene cuatro amarillas.

La defensa no fue exigida. No es mala, pero falta una voz de mando, un líder que ordene al fondo y trabajar más en los corners. Un tiro de esquina cerca de los 40 minutos pasó por encima de todas las cabezas del área argentina, pero nadie conectó. Era una chance clarísima de Paraguay, con un lungo goleador como Tacuara Cardozo que mide 1,93.

Algunos defensores pasaron pelotas complicadas a Romero, que quedó exigido por jugadores paraguayos que presionan bastante y cierran espacios en toda la cancha.

El equilibrio es importante en todas las líneas, hay que formar un equipo.

Declaraciones pos partido

Alejandro Sabella: «Hemos ganado. De local hay que sumar de a tres y lo hicimos con el esfuerzo de los jugadores. Empatamos con Bolivia, tenemos de las buenas y las malas. Agradezco a la gente, que nos apoyó. El campo de juego estaba impecable. Estamos tratando de tener un equipo sólido, tenemos individualidades que marcan la diferencia. El Pipa y Messi tuvieron goles y buen juego. No creo que cambiemos mucho para el partido ante Perú».

Ángel Di María: «Las cosas me salieron muy bien, quería volver y queríamos ganar. Hicimos un muy buen partido. El DT nos dijo en el entretiempo que jugamos una buena primera parte. Terminé bien a pesar del golpe».

Gonzalo Higuaín: «Nos hizo bien venir a Córdoba y le dimos una victoria a la gente. Arrancamos ganando con un gol rápido, después tuvimos una jugada desafortunada, lo dimos vuelta y después lo liquidamos con contundencia. Estamos jugando bien, queremos ganar en Lima».

Lionel Messi: «En el mano a mano que tuve con Villar me quedé con bronca, por suerte metí el tiro libre. Sabíamos que iba a ser duro por cómo venía Paraguay. Sabíamos que se iban a cerrar atrás. Hicimos un gol rápido, nos sobrepusimos al empate y conseguimos un partido importante. No importa que seamos primero, tenemos que sumar y ganar para clasificar al Mundial de Brasil 2014».

Algunos números

La última vez que Argentina como local le ganó a Paraguay fue hace 39 años. En octubre de 1973, La Selección se impuso 3 a 1 en La Bombonera. Con dos goles de Rubén Ayala y uno de Carlos Guerini, Desde esa fecha, Argentina recibió a Paraguay y fueron todos empates. En Córdoba, Argentina cortó la racha ganando 3 a 1 con goles de Di María, Higuaín y Messi.

Argentina es líder de las eliminatorias con 13 puntos. El puntero era Chile, que tiene 12 puntos y no jugó por tener la fecha libre. ¿Por qué esto? Participan nueve equipos, hay cuatro partidos por fecha y sobra uno. Brasil está clasificado directamente por ser el anfitrión del Mundial 2014. El próximo partido del equipo de Sabella será el martes 11 de septiembre ante Perú, en Lima. Luego, volverá a ser local ante Uruguay, el próximo 12 de octubre, en Mendoza.

La Selección logró repuntar un arranque irregular en las eliminatorias. Debutó ante Chile, y ganó por 3 a 1, en la cancha de River. Pero después perdió 1 a 0 ante Venezuela en Caracas y empató 1 a 1 ante Bolivia, en Buenos Aires. La recuperación llegó en la cuarta fecha, cuando le ganó por 2 a 1 a Colombia en Barranquilla.  Luego fue goleada 4 a 0 contra Ecuador, en el Monumental. El equipo de Sabella tuvo libre la 6° fecha.

Messi e Higuaín están en el podio de los goleadores de la Eliminatoria Sudamericana. El máximo anotador es Luis Suárez, de Uruguay, con 6 goles, mientras que “Pipita” tiene 5 y Lio alcanzó los 4 tantos.