Pese a que estaba contemplado en el presupuesto, el Gobierno Nacional decidió no prorrogar la devolución a los jubilados del 15% de las compras hechas con tarjeta de débito. Este beneficio venció a fines de diciembre del año pasado y, a diferencia de lo ocurrido en 2017, no se renovó. Esta medida se suma al anuncio de que más jubilados serán alcanzados por el Impuesto a las Ganancias.

Desde el Ministerio de Hacienda se informó que «era transitorio (…). El programa funcionó correctamente durante los años 2016, 2017 y 2018, pero fue utilizado por solo una fracción de los beneficiarios potenciales, a pesar de las campañas de difusión».

Además señalaron que, si bien el número de usuarios que recibían el beneficio fue creciendo paulatinamente, nunca superó el 25 por ciento del total de beneficiarios potenciales. En consecuencia, desde Hacienda se explicó que se estaba evaluando el programa «para aumentar su cobertura, su utilización y, en última instancia, su eficacia como herramienta de combate contra la pobreza».

Los beneficiarios, además de los jubilados, eran los que cobran la Asignación por Embarazo y la Asignación Universal por Hijo, beneficiarios de pensiones no contributivas nacionales con ganancias menores que el haber mínimo, Beca Progresar y trabajadoras domésticas.

En el presupuesto 2019 figura «Reintegro del IVA a jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones para protección social» con una partida de 3.141 millones de pesos. La ley también fijó que «el reintegro no podrá ser inferior al 15% del monto de las operaciones que realicen los consumidores finales alcanzados, en tanto no supere los 300 pesos por mes y por beneficiario».

También se indicaba que el monto podía ser modificado en caso de cambios en el valor de la canasta básica. Sin embargo, pese a la inflación y el consecuente incremento en el costo de la canasta básica, el tope de 300 pesos quedó congelado en 2018. En ese año y el pasado el valor de dicha canasta aumentó un 86,8%, por lo que el tope tendría que ser de 560 pesos.