El mundo se encuentra en alerta por la epidemia de COVID-19, más conocido como coronavirus. En diferentes países las consecuencias varían pero con un denominador común: la enfermedad se cobra vidas humanas y afecta varios sectores.

Mientras que «de los 80.000 casos reportados en China, más del 70% ya se curaron», tal como anunció Tedros Adhanom Ghebreyesus, titular de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una conferencia de prensa en Ginebra, España reportó su caso número mil, Alemania hizo oficial las dos muertes por esta enfermedad con 1.000 casos confirmados e Italia (que disputó este fin de semana la fecha de la Serie A de fútbol masculino profesional sin públicos y confinó a 15 millones de personas en la región de Lombardía) alcanzó la cifra de 97 fallecimientos en 24 horas a causa de la afección, lo que deja un total de 463 en la península.

Además, el coronavirus ya se cobró su primera víctima en Argentina y provocó la caída de las economías de varias naciones. Por ejemplo, el lunes comenzó con la baja de la bolsa en Australia en 7,9%, Chile 3,92%, el Nikkei de Tokio 5,07% y el índice Dow Jones de Estados Unidos en 6,87%, entre tantos otros. Al respecto de lo acontecido en Norteamérica, las petroleras Chevron y Exxon Mobil descendieron sus acciones en 14,47& y 14,28%, respectivamente. Es decir, el barril de crudo WTI cayó 27,83% hasta los 29,78 dólares. El precio del crudo Brent europeo se ubicó 26,31% por debajo hasta colocarse en 33,36 dólares. De todas formas, vale aclarar que el coronavirus no es lo único que influyó en esta baja sino que, además, tuvo que ver la falta de un acuerdo la semana anterior entre la OPEP, Rusia y casi una decena de productores petroleros.

Asimismo, en Irlanda anunciaron la cancelación de los festejos por San Patricio y no se disputará el certamen de tenis de Indian Wells en Estados Unidos, Arabia Saudita suspendió vuelos provenientes y salientes de 14 países (Alemania, Baréin, Corea del Sur, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, España, Francia, Kuwait, Irak, Italia, Líbano, Omán, Siria y Turquía) para evitar la propagación de la enfermedad. Tampoco van a permitir la entrada a su territorio de personas que hayan visitado dichos países en un lapso contabilizado de dos semanas desde el anuncio.

Por su parte, en Estados Unidos las estadísticas indican que hay 550 casos de COVID-19. Por este motivo Nancy Messonnier, del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), expresó que hay que asegurarse «que tengan suministros a mano, como medicaciones de rutina para la presión arterial o la diabetes, así como medicinas comunes y suministros médicos para tratar la fiebre y otros síntomas». «Tengan suficientes suministros para el hogar y víveres para que estén preparados para quedarse en casa por un periodo de tiempo», manifestó la funcionaria.

Precisamente sobre el tiempo en que llevará erradicar (idealmente) el coronavirus, el jefe del equipo de médicos especialistas que lo combate en China, Zhong Nanshan, se pronunció públicamente y aseguró que la epidemia se va a prolongar a nivel global hasta el mes de junio, y las acciones venideras se van a enfocar en reducir la propagación global.

Finalmente, vale mencionar que este lunes China contabilizó 22 muertes y 40 nuevos casos confirmados, la cifra más baja en lo que va del año. También este lunes mostró la cifra más baja Corea del Sur, donde se registraron 248 afectados y 1 muerto, lo que deja un total de 7.382 personas enfermas y 51 decesos en la nación asiática.