Después del sorprendente resultado de la segunda vuelta porteña, las encuestas y, más precisamente quienes dirigen las empresas que realizan estos sondeos, quedaron en la mira de todos. Ante la grosera equivocación en los pronósticos, las críticas no se hicieron esperar.

La primera que opinó fue Elisa Carrió, quien salió con los tapones de punta y dijo que «los encuestadores deberían ir presos». Otros legisladores fueron más suaves y buscaron normas o medidas más acordes. Facundo Moyano, por ejemplo, sugirió la necesidad de regular su actividad, aunque el que puso manos a la obra en un proyecto de ley fue Roy Cortina, actual diputado nacional por el Partido Socialista y electo legislador porteño por ECO.

Cortina explicó que su intención es «evitar que en el futuro se haga un uso arbitrario de los números para favorecer a una opción electoral en desmedro de las demás». El diputado se quejó del uso que se le puede dar a los sondeos para levantar o hacer caer a uno u otro postulante. En ese sentido, y al considerar esta influencia de las encuestas, Cortina consideró que «no es legítimo que sean utilizados como propaganda política a favor de un candidato en vez de servir de insumo para la definición de eventuales estrategias electorales».

Por eso, cuestionó la manipulación de encuestas para «instalar una polarización que en los hechos no existe, invisibilizando la candidatura de Margarita Stolbizer y presionándola para que se baje, cuando es la única que se presenta como una verdadera alternativa», afirmó Cortina. «Cuando no se transparenta toda la información que está detrás de cada encuesta, la forma en que son comunicados sus resultados termina distorsionando el escenario que se presenta ante los votantes y es susceptible de incidir en su elección», añadió.

Para evitar estas maniobras el diputado presentó un proyecto de ley que impide que se hagan públicas encuestas menos de 15 días antes de realizarse los comicios. Pero además de restringir la publicación de datos, la iniciativa apunta a transparentar la realización de los sondeos. Para ello y en las encuestas que se hagan previamente a las PASO, generales y segundas vueltas electorales, los medios que difundan las encuestas deberán detallar quién contrató la realización de las encuestas, el modo de financiamiento y el margen de error que tengan. También se prohíbe difundir datos de encuestas hechas a boca de urna durante el día que se haga la votación.